domingo, octubre 22, 2006

Qué chévere...

Sonrío. Sonrío porque vienes caminando hacia mí. Qué chévere se siente saber que por unos instantes yo soy tu único destino. Ya pronto podré tocarte y sentirte. Besarte y olerte. Y en ese momento soy feliz. Y sigo sonriendo. Sonrío ahora porque me abrazas y te despides. Qué chévere se siente saber que por unos instantes yo soy tu único recuerdo. El recuerdo que se desvanece en lo que termines de cruzar la calle. Aunque la verdad no me importa.

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