La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

martes, octubre 31, 2006

Fito Páez: canciones del tamaño de un mundo


Con especial agradecimiento a Fabián, que me ayudó con muchas de las cosas que aquí escribo

Las canciones de Fito Páez son un mundo en sí mismas. Un mundo de emociones, personajes e historias. Un mundo cuya banda sonora es la voz de Fito junto a su piano. Todo esto nos lo hacer saber el propio cantautor de Rosario con el nombre de su nueva producción: El mundo cabe en una canción. Luego del visceral Naturaleza Sangre (2003), la colección de grabaciones en directo de Mi vida con ellas (2004) y el adornado Moda y pueblo (2005), Fito nos ofrece una docena de temas nuevos acompañado de su habitual combo -Guillermo Vadalá, Gonzalo Aloras y Claudia Puyó (entre otros), a quienes se les une Pete Thomas, baterista de Elvis Costello- en su regreso a Sony/BMG como casa disquera.

Este disco comienza con la canción que le da el título, un tema cuyo intro épico nos prepara para la enumeración de vivencias (“el primer beso, el primer dolor”), y héroes musicales (Jobim, Pichuco, Mercedes Sosa), justificándonos, a final de cuentas y con dulces melodías, por qué el mundo cabe en una canción. Luego viene Rollinga o Miranda girl, con un frenético solo de guitarra al principio y una de las líneas más pegajosas de todo el disco: “¡quiero hacerte feliz… como Victoria Abril!”.

El tercer tema es, en mi opinión, el mejor logrado del disco, el más sentido; el que más me gustó. Te aliviará tiene un coro con una melodía muy parecida a la de Rasguña las piedras (Sui Generis) y un puente similar al de Tumbas de la gloria. Es una canción con un mensaje hermoso: la música como fuente de esperanza. Le sigue Sargent Maravilla, a ratos lúdico y a ratos hipnótico, dedicado a “ese mono loco del Perú” que acompañó con su personalidad fiestera a Fito y sus músicos durante el proceso de grabación.

El quinto track es Entrance, en el que Fito canta únicamente con su piano pero que, objetivamente, no convence. Seguidamente viene Fue por amor (con música de Coki Debernardi, otro de los músicos que participa en el disco), un rock de esos que al principio no soportas, pero que luego se te hacen inexplicablemente agradables. Eso que llevas ahí es una canción con la estructura clásica de cualquier tema pop con letras esperanzadoras –o como diría una amiga: “letras a lo Paulo Coelho”- y que concluye muy a lo Elton John –en palabras del propio autor.

Intermezzo es una especie de interludio instrumental que dura minuto y medio lleno de preciosos acordes y arpegios de guitarra y piano. La hora del destino cuenta un divertido “crimen pasional” que ocurre entre una pareja de ladrones, con un ritmo acelerado que recuerdan a los temas rápidos de Naturaleza Sangre (Salir al sol, Urgente amar, Absolut vacío).

Enloquecer es otro de los temas del disco que más disfruté y que cuenta con esa cadencia melódica característica que Fito suele incluir en sus versos. Le sigue La casa en las estrellas, que comienza con una guitarra funk hasta evolucionar en un mediocre rock `n roll. El mundo cabe… termina con un precioso homenaje de Fito a su ciudad natal, Caminando por Rosario, con un ritmo que tímidamente se le acerca al bossa, tocado sólo por piano y guitarra.

El mundo cabe en una canción es un disco elocuente de la maestría que Fito ha desarrollado a lo largo de su carrera, en lo que a componer canciones se refiere. Sin embargo, no suena a un clásico. No suena a lo mejor de nuestro Fito. Es bueno y no se podría decir menos, pero lamentablemente tampoco se podría decir más. Es un álbum que cuando lo escuchas te deja con ese saborcito de que pudo haber sido mejor. Te deja ese saborcito porque sencillamente te quedas esperando más. ¿Pecamos de ambiciosos? No, lo que pasa, es que uno siempre le pide más a quien te puede dar más.

lunes, octubre 30, 2006

Mi ciudad desde el balcón

Contemplo a mi ciudad desde el balcón,
pero la veo tan sola, tan indefensa,
tan distinta.

Un tipo pasea a su perro por la acera,
un indigente baila gritando frases incomprensibles,
una patrulla pasa con su sirena silente.

Y aunque esté vestida de noche:
con su camisa y pantalón negro,
rímel en sus ojos y franela de Iron Maiden,
no me logra inquietar con ese look de rock gótico.

No me asustas

Ahorita eres una niña,
ingenua, curiosa, indefensa.

Ahora te quiero

Mientras tanto, estaré aguardando,
desde el balcón,
por ese momento imperceptible
en que te vuelves mujer de nuevo,
en que te vuelves esa mujer
avasallante, indomable, escandalosa,
insoportable, agobiante, seductora.

domingo, octubre 29, 2006

La venganza del olvido

Las esquinas están enfurecidas. Amenazan con tragarse la cuadra entera. Los edificios y la gente se arrodillan en busca de piedad. Pero es demasiado tarde. Y demasiado el hambre de la ciudad. Los especialistas suelen llamar “sismos” o “terremotos” a este tipo de fenómenos. Otros simplemente presienten que se está comenzando a dar la venganza del olvido.

lunes, octubre 23, 2006

Instrucciones

Agite bien antes de servir
Hale/Empuje
No le digas que la quieres

Muéstreme sus papeles
Cancele su ticket en Caja
Llégale de sorpresa un día a su casa

Espere en línea
Dígame su localizador
No la llames todavía

Coloque su teléfono y número de cédula
Abra bien la boca y diga ahhhhh
Dile que la quieres

Michel Camilo & Tomatito: una joya a cuatro manos


Camilo y Tomatito se reunieron por primera vez en el año 2000 para grabar Spain, un álbum aplaudido por la crítica y por el público que acudió a su gira mundial de conciertos y que, por si fuera poco, también le valió un premio Grammy.

Spain Again(2006) es la continuación de ese primer encuentro entre dos gigantes de la escena musical de inicios de este siglo. Michel Camilo es un virtuoso pianista que ha incursionado en la música clásica, la composición de música para cine y en el latin jazz. Mientras que Tomatito es un célebre guitarrista oriundo de Almería (España), cuyo currículo ostenta haber estado al lado del mítico cantante de flamenco Camarón de la Isla.

El día que me quieras es el primer track de esta producción pero que no es elocuente a la hora de presentarnos el resto de los temas que se escucharán a continuación. Sin embargo al escuchar Libertango, sí podemos tener una muy buena idea de lo que podemos disfrutar a lo largo del disco: un acople perfecto entre los dos ejecutantes y un intercambio de roles casi imperceptible: mientras uno asume la parte rítmica, el solista luce con maestría todo su virtuosismo con una sensibilidad que cautiva al oyente.

Libertango es la primera pieza del conjunto de canciones que conforman un tributo al famoso compositor argentino Astor Piazzolla. En este tributo están incluidas también la preciosa Adiós Nonino -canción que dedica Piazzolla a su padre- y Fuga y Misterio. Obviamente –por no decir que es de carácter obligante dada la condición jazzista de Camilo-, el jazz también es tocado por estos dos grandes músicos en la dupla de temas Stella by Starlight y Twilight Glow.

De las composiciones originales de los intérpretes, destaca el intenso From Within, ya que esta versión –piano y guitarra- cuenta con arreglos bastante bien logrados que le denotan una particularidad bastante agradable, si la comparamos con la versión que también tocó Camilo junto a su Trío en el film de Fernando Trueba, Calle54. En esta pieza se evidencia la versatilidad de los músicos, y si no me creen escuchen con atención la parte más “latina” de la pieza, en la que Tomatito logra genialmente convertir a su guitarra en una especie de percusión.

Este gran disco no puede cerrarse de mejor manera que con Amor de conuco, compuesto por Juan Luis Guerra, quien también funge como invitado especial al colaborar con su voz en esta versión mágica cerrando así, literalmente, con broche de oro esta producción que deslumbra a quien la escucha debido a la calidad y sensibilidad de este par de músicos, que han logrado confeccionar una auténtica joya sonora para el deleite de nuestros oídos y nuestros corazones.

domingo, octubre 22, 2006

Qué chévere...

Sonrío. Sonrío porque vienes caminando hacia mí. Qué chévere se siente saber que por unos instantes yo soy tu único destino. Ya pronto podré tocarte y sentirte. Besarte y olerte. Y en ese momento soy feliz. Y sigo sonriendo. Sonrío ahora porque me abrazas y te despides. Qué chévere se siente saber que por unos instantes yo soy tu único recuerdo. El recuerdo que se desvanece en lo que termines de cruzar la calle. Aunque la verdad no me importa.

sábado, octubre 21, 2006

Esa llamada

Pareciera que todo dependiese de esa llamada. El teléfono, entonces, adquiere una relevancia nunca antes comprobada. Por lo menos hasta ahora, que es cuando pienso en todas esas cosas. En todo eso que llevó a esto.
Mis comentarios sobre literatura rusa y sobre cómo me parecía la más erótica de todas. La vez que te hablé de cómo se construyó la ciudad de Tel Aviv en medio de un desierto. Incluso aquella salida al Tolón en la que tuve que soportar a los carajitos esos endemoniados de tus primos. Y mis discusiones religiosas con tu madre, en la que defendía mi posición de que no es que no fuese católico, sino que me veía como un tipo muy espiritual, que simplemente no iba a misa los domingos.
Porque vamos a estar claros, inconscientemente saqué lo mejor de mí para estar contigo. Insisto, nunca dejé de ser sincero. Anhelé esto porque te quería, y porque te quiero. Y porque maldigo hoy esa echadera de vaina que teníamos y que no era tan de vaina, sino muy en serio, en la que decíamos que si algún día llegásemos a estar juntos, tú eras la que tenía la potestad de continuar la relación basándote en si habíamos tenido el momentazo del siglo o, por el contrario, el peor polvo de la vida. Es que recuerdo con obsesiva perfección cada una de las palabras (y su entonación) de cómo habías terminado esa conversación en forma de sentencia: “Yo te llamaría, en todo caso”.
Y el teléfono que sigue mudo. ¡Suena coño! Aunque sea para ilusionarme y salir corriendo y ver que mi mamá era la que estaba llamando. ¿Lo habré hecho bien? Porque hay que ver que me la paso aconsejando a mis amigotes en ese campo. A lo mejor ni se ha levantado. Es que a ella le encanta dormir los domingos. Entonces, ¿por qué carajo habremos hecho eso la noche de un sábado? Muestra inequívoca de la brutalidad de nosotros los hombres. O peor aún, de la brutalidad de un hombre que bajo las circunstancias que ya he explicado, ha logrado voltear en 180 grados la dinámica sexual entre un hombre y una mujer. Resulta que soy yo quien me parezco ahora a Carrie, la de Sex and the city, sentado en una cama con esta angustia que me carcome de este teléfono que no termina de sonar. ¿O será que ya sonó y no lo he escuchado? Porque ahora no recuerdo bien si lo puse volteado sobre el escritorio, porque si es así está tapada la cornetica esa que emite el timbre. Yo como que mejor voy y lo reviso, con la urgencia del caso, claro.

viernes, octubre 20, 2006

La vida secreta de las palabras de Isabel Coixet


Las palabras como vínculos de la esperanza.
La directora española Isabel Coixet relata con inmensa sensibilidad el encuentro entre Hanna y Josef. La convergencia de sus pasados. De la culpa de él y de la vergüenza de ella.

Josef sufre severas quemaduras durante un accidente en una plataforma petrolera y Hanna será la enfermera que lo atienda durante su convalecencia. Hanna es sorda y por lo tanto necesita de un aparato para oír. Mientras que Josef no podrá ver durante dos semanas debido a las quemaduras que ha sufrido en sus córneas. Sólo las palabras servirán como puente entre estos dos mundos que, inevitablemente, se atraerán.

Sarah Polley logra una impresionante interpretación de Hanna e igualmente, como era de esperarse, Tim Robbins hace lo propio con su personaje. Isabel Coixet nos ofrece una historia de amor dramática. En La vida secreta de las palabras, Hanna y Josef descubrirán que, compartiendo su dolor, lograrán aliviarlo.

Las palabras y el amor, y su incuestionable poder.

¡Esta película es una verdadera belleza!

jueves, octubre 19, 2006

Alicia, mi amiga imaginaria

La soledad es una mierda. Y, entre una de sus tantas consecuencias, la locura sin duda es la que más resalta. De manera que, cuando estoy –y me siento- insoportablemente solo, me vuelvo loco. Los sicólogos dicen que el ser humano suele crear “mecanismos de defensa” para enfrentar situaciones adversas. Alicia es mi “mecanismo de defensa”. Alicia es mi amiga imaginaria.

Cuando caigo irremediablemente en las redes de la locura, suele aparecer Alicia para hacerme compañía. Me acompaña cuando almuerzo solo, cuando no hay nada bueno en la tele, o cuando me aburro de leer o escuchar música –los otros dos grandes antídotos contra la soledad. Alicia es catira, medio gordita –como a mí me gustan-, tiene el pelo liso y tiene deliciosas pecas salpicadas por su pecho, cuello y la parte alta de su espalda. Todo eso lo sé por esa extraña manía que tiene Alicia. Ella, cuando se me aparece, siempre está desnuda. Qué loco, ¿no? Bueno, la verdad es que lo disfruto mucho. No hay placer más grande en este mundo para mí, que verle sus senos caídos y naturales cuando me acompaña. Es algo que siempre me reclama cuando habla conmigo: “¿Pero y entonces Victor? ¡Mírame a la cara cuando te hablo! Mira que si sigues así, voy a tener que vestirme, aunque tú bien sabes lo mucho que detesto hacerlo.” Es entonces cuando ante tal amenaza, levanto mi mirada hacia su rostro y trato de concentrarme, a la vez, en lograr un atisbo de sus talentos naturales.

Alicia, para mí, es casi perfecta. Le gusta leer a Vargas Llosa –aunque no suele devolverme los libros cuando se los presto-, goza con las neurosis de George en Seinfeld y le encanta escuchar a Los Amigos Invisibles -¿es que acaso ella no es uno de ellos? Y digo que es casi perfecta, porque a ella ahora le ha dado por aparecerse en momentos en los que realmente no la necesito. De repente estoy montado en el Metro y, en el medio del bululú que forman todos esos cuerpos apretujados, veo su piel blanca exhibiéndose ante todos como si nada. La otra vez casi choco, porque iba manejando y cuando miro hacia el retrovisor, la veo en el asiento de atrás sonriéndome con su cara de “yo no fui”. Ni hablar de la vez que la vi en clases. Se sentó diagonal a mi pupitre, y durante toda la clase no pude hacer otra cosa sino mirarle su cuerpo desnudo que es toda una delicia. Así que si me ven que estoy un poco distraído o no le paro a lo que me dicen, no se preocupen. Es sólo que Alicia de nuevo se me ha aparecido inoportunamente, y entonces me quedo hipnotizado mirando esos senos tan perfectos, caídos y naturales, rodeados de exquisitas pecas sobre su pálida piel: los senos de Alicia, mi amiga imaginaria.

miércoles, octubre 18, 2006

Gotan Project: lunático soberbio


En el año 2001, un Dj francés, un músico suizo y un bandoneonista y guitarrista argentino, se reunieron en París para grabar un disco que se convirtió instantáneamente en un clásico de la música contemporánea: La Revancha del Tango. Una exitosa gira europea y más de un millón de copias vendidas alrededor del mundo, consagraron a este trío de músicos como los artífices del género denominado “tango electrónico”. Desde ese momento, una gran cantidad de Dj’s y de colectivos electrónicos -como Bajofondo liderado por Santaolalla junto a Campodónico y Supervielle- se han dejado seducir por esta fusión del tango con los sonidos electrónicos de comienzos del siglo XXI.

Lunático(2006) es la segunda producción que contiene material original de este grupo, ya que las otras dos que se han editado es un concierto grabado en directo (La Revancha del Tango Live), y una colección de remixes hechos por otros artistas (Inspiración-Expiración). Es por ello que luego de cinco años, las expectativas no podían sino rayar en la desesperación por escuchar el material nuevo que este trío nos pudiera ofrecer. Y cuando uno escucha Lunático –nombre del célebre caballo que tenía Gardel-, esas expectativas son superadas sin duda alguna para el deleite de nuestros oídos.

Puedo asegurar con absoluta convicción, que este es el mejor disco de los Gotan. Es mucho más orgánico que el primero –se prefiere la grabación de instrumentos sobre la inclusión de samplers- y, sobre todo, más consistente. Este disco es excelente de principio a fin. Desde que comienza con Amor Porteño, pasa por Diferente: el tema mejor logrado en todo el catálogo del trío a través de un sublime diálogo entre piano y bandoneón que al final estalla con arreglos excelsos de cuerdas, inmediatamente después viene el sentido jazz en la voz de Cristina Villalonga –la nueva cantante del grupo- en Celos, el genial rap hispano-argentino en Mi Confesión, la instrumental Criminal y la desenfadada Arrabal.

Gotan Project consolida con Lunático su altísima calidad como ensamble que ha sabido conjugar, con maestría, la prepotencia seductora del tango con la sofisticada música electrónica. Música soberbia, che.