domingo, enero 21, 2007

Deftones: vulnerabilidad hardcore



A finales de la década de los 90, una nueva corriente del rock parecía insuflarle aire nuevo a un género que daban por muerto. El nü-metal revitalizó al rock con una mezcla entre metal, hip-hop y hardcore. Entre esas aguas se movieron sus precursores: Primus, Faith No More, Red Hot Chili Peppers y Rage Against the Machine, entre otros. Aunque la explosión comercial se dio con bandas como Korn, P.O.D., Limp Bizkit y Coal Chamber; el éxito se diluyó, y el público se agotó confirmando la débil estirpe de estas agrupaciones.

Sin embargo, hubo sus excepciones. Incubus –para mí, sí estuvo dentro del nü-metal, escuchen Fungus Amongus (1996) ó S.C.I.E.N.C.E. (1997) si no me creen- y Deftones. Precisamente esta última banda ha mejorado sólidamente con los años. Desde su ópera prima Adrenaline (1995), cargada de potentes riffs de guitarra y eufóricos gritos; pasando por Around the fur (1997), donde comenzamos a escuchar la consolidación de su ambiguo estilo; White Pony (2000), el cual ha sido más vendido de toda su discografía, Deftones (2003), disco oscuro y a ratos abstracto; hasta el excelente Saturday Night Wrist (2006).

El último disco de Deftones sigue dando fe de la mejora de su calidad musical. Hole in the earth es un comienzo perfecto: dulces melodías y un coro pegajoso acompañado de un delicado arpegio de guitarra. Este tema sintetiza la esencia de este quinteto californiano: la vulnerabilidad disfrazada de ira en la voz de Chino Moreno, y las pesadas pero melódicas guitarras de Stephen Carpenter.

Precisamente esta carga de melodía dentro del tímido hardcore que aún ostentan, se puede escuchar en el lento pero profundo Beware, Cherry Waves y Xerces. Mientras que su lado más heavy se hace sentir en Rapture, Rats!rats!rats!, Mein –donde está incluida la poco notoria colaboración de Serj Tankian- y en el intenso Combat.

Lo único que, considero, atenta con la indiscutible calidad de este disco, ha sido la inclusión de un par de interludios que carecen de coherencia por su localización y débil contenido: el instrumental u,u,d,d,l,r,l,a,b,select,start, y el hip-hop Pink cellphone.

Asimismo, se puede reconocer la influencia que ha tenido el trabajo de Chino Moreno, en su proyecto paralelo Team Sleep, en la tranquila y sentida Riviere, canción que cierra la docena de temas de Saturday Night Wrist.

Deftones sigue manteniendo así el nivel que han alcanzado desde que supieron deslastrarse del nü-metal, género que los vio nacer. Si bien considero que han tenido un punto de inflexión en su trayectoria con su penúltimo trabajo (Deftones), con este nuevo disco han sabido superar este escollo y reivindicarse ante la audiencia que siempre aguarda sus producciones con antelación, curiosidad y, sobre todo, una gran expectativa que sólo hacen sentir las pocas bandas que, con perseverancia y talento, se han mantenido en esta tarima mediática que es, hoy en día, la escena musical.

1 comentario:

Naky Soto dijo...

Víctor Marín te enseña, Víctor Marin entretiene y yo te digo contenta hasta el post que viene...

Esto fue una clase amigo mio, no tenía idea de esta gente y el tono de la redacción me hizo sentir que leía ¡un guión de Discovery Musical!¡Buenísimo!

Un abrazo aprendido,