La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

martes, noviembre 27, 2007

Soulive: la voz como cuarto instrumento


Desde 1999 Soulive se ha consolidado como una de las jam bands más respetadas de la escena musical. Inicialmente la banda estaba conformada por Eric Krasno en la guitarra y los hermanos Evans: Alan en la batería y Neal en los teclados. Juntos constituyeron un poderoso trío de acid jazz que constantemente estaba de gira en pequeños locales a lo largo de los Estados Unidos, a la vez que le abrían a bandas de la talla de The Roots, Dave Matthews Band y The Rolling Stones. Asimismo editaron numerosas producciones -7 discos en los 8 años que tienen de formados- de altísima calidad que le hicieron merecedores de ese respeto que sólo ostentan las bandas de culto.

Su penúltimo disco, el excelente Break Out (2005), representaría todo un giro en su trayectoria musical. Si bien antes se habían caracterizado por interpretar temas instrumentales basados en largas interpretaciones con el virtuosismo que despliega cada uno de sus integrantes, en esa ocasión invitaría a todo un grupo de artistas para -por vez primera- dejar que alguien se encargara de tomar el micrófono y cantar. Desde la imponente voz de Chaka Kahn, las dulces melodías de Reggie Watts (Maktub), el particular timbre soul de Ivan Neville, hasta la extraordinaria guitarra de Robert Randolph participaron en ese excelente disco repleto de buenas canciones. Incluso los temas instrumentales de esta producción redujeron su extensión convirtiéndose en piezas más easy-listening que las de sus anteriores discos.

Esto sin duda generó mucho descontento entre su fanaticada, ya acostumbrada a sus trabajos netamente instrumentales. Sin embargo, el éxito comercial de esta placa les garantizó una mayor cantidad de seguidores y una mayor atención por parte de la crítica especializada, quienes descubrían con entusiasmo a esta gran banda que ahora reformulaba su propuesta musical.

Su último trabajo, No place like soul (2007), viene a confirmar la nueva postura asumida por Krasno y los hermanos Evans: ahora le dan la bienvenida a un cantante, pero no como invitado, sino como miembro permanente de la agrupación. El vocalista en cuestión es Toussaint, cantante originalmente de reggae, quien asume entonces el cargo del cuarto instrumento de Soulive: la voz.

Cuando uno escucha No place like soul, uno no pareciera estar escuchando un disco donde un trío, esencialmente instrumental, invita a un cantante para que le ponga voz a sus canciones. Por el contrario, en esta producción uno pareciera estar escuchando a un cuarteto consolidado desde hace un buen tiempo. La comodidad de la voz de Toussaint sobre los diversos géneros musicales que interpretan Krasno y los hermanos Evans es el mayor atributo de esta placa.

La diversidad de géneros que maneja Soulive en este disco es otro de los rasgos que más se disfruta en esta producción. Toussaint y el resto del cuarteto hacen gala de una sólida versatilidad desplegada a lo largo de los temas. No place like soul es todo un catálogo de excelentes canciones, sin importar el género en el que estén arregladas. Por supuesto, sigue siendo la música que ya hemos escuchado de Soulive; como el funk de Confort y Morning light, el soul de Waterfall y Outrage; y el funk-rock de Yeah yeah y One of those days. Sin embargo, Soulive también se luce con dos géneros inexplorados por ellos anteriormente: el reggae de If this world was a song y Calling, donde Toussaint hace gala de todo su dominio sobre este género jamaiquino; y las baladas Mary y Never know, donde el cantante reafirma su versatilidad vocal.

Con esta producción, Soulive demuestra su altísima calidad a la hora de componer canciones. La elección de Toussaint como vocalista, sin duda, ha sido determinante para este otro éxito que se han anotado como agrupación. Espero así haber justificado, con el debido detalle y entusiasmo, por qué considero a No place like soul como el mejor disco del 2007.

jueves, noviembre 22, 2007

In a creative mood


Estoy sentado tomándome un tall latte en el Starbucks que está en la 79 con Broadway. Me gusta esto de sentarme a escribir y escuchar estas voces que me hablan en otro idioma. Esto de estar en un sitio en el que nadie me conoce. Esto de saber que, si miro hacia los lados, todo lo que aguarda es completamente desconocido.

En frente tengo a un negro que viste un flux gris y con una pollina bastante rara, como si estuviese pegada a su frente por una exorbitante cantidad de gelatina. Debo reconocer que nunca antes había visto una pollina así. Su novia, o al menos eso parece, es hindú. Ella le habla, él no la mira a los ojos; más bien finge escucharla mientras tiene su mirada fija en la mesa.

Diagonal y a mi izquierda tengo a dos mujeres que parecen ser muy amigas. Sonríen, mueven exageradamente las manos como para hacerse entender o darle aun más énfasis a ciertas partes de su conversación. Una tiene el pelo negro, la otra es una catira natural. La de pelo negro tiene un pantalón negro bastante corto. Buenas piernas. La otra tiene una falda atigrada. Buenas piernas también.

A mi izquierda tengo otra pareja, ambos negros. Sus rostros dejan ver cierta tensión. Se ve que el tipo no es ningún chamo; aún así tiene una gorra de los Yankees a lo hip hop -visera plana, cubriendo la mitad de sus orejas. Abundan tipos como estos aquí en Nueva York.


Le estoy agarrando más cariño a Nueva York. Siempre me toma un par de días sentirme así con una ciudad. Lo mismo me pasó con Venecia, Florencia y Berlín. Nunca pensé que podía disfrutar tanto una ciudad estando totalmente solo. Nunca pensé que estaría bajo el efecto de una extraña pero agradable sensación de mood creativo. Cuando una ciudad te hace sentir esto, definitivamente te cautiva.


En un par de mesas que están al lado de la puerta están dos negros con sus laptops. Parecieran que estuvieran jugando algo en red. Sinceramente no le veo sentido a venirte a un café para jugar algo en computadora. A lo mejor pensarán lo mismo de mí. ¿Qué hace un tipo escribiendo en un café?

Estos cafés de Starbucks sí son grandes. Y eso que lo pedí “pequeño”. Bueno, mejor, así me da chance para escribir más. Aunque creo que aquí no le paran mucho a los que se quedan un rato largo luego de haber terminado lo que han pedido. Bueno, ya veremos si me hace falta quedarme después de haberme terminado este café, porque la verdad es que por ahora se me hace interminable.

Ha llegado más gente. Son más los que hablan, es menos lo que se escucha. Sigo pensando en la de las Islas Vírgenes, no lo puedo negar. Pensé que era puro queso, por lo de lo que me dijo de sus boobs y vaina, pero no. Y eso que a mí nunca me habían gustado las chinas, qué bolas.

El café se acaba. El mood también. Ni modo, saldré para seguir conversando con la ciudad. Y de la forma que más me gusta: caminándola. Termino el café. En el fondo de este vaso sólo quedan restos de espuma. Me voy.

Thank you for choosing Starbucks.

miércoles, noviembre 14, 2007

Ni tan largos ni tan cortos


Ni tan largos ni tan cortos es un par de cortometrajes escritos y dirigidos por Héctor Palma. Larga distancia, el primer corto, está basado en un cuento homónimo de Mario Benedetti, y describe una inquietante llamada telefónica que recibe el personaje principal -magistralmente interpretado por Héctor Manrique- de una persona que parece conocerlo muy bien y cuya identidad se devela en todo un inesperado desenlace. En esta historia de suspenso, destacan la música, el vestuario y el manejo estético de los flashbacks. También actúan Basilio Álvarez, Fabiola Colmenares e Iván Tamayo.

Mayor o menor, el segundo corto, es una excelente comedia signada principalmente por el lenguaje coloquial caraqueño. Acá el tema principal es el poder que tienen las decisiones en nuestra vida, plasmado por una serie de eventos desencadenados por el azar y por los giros impredecibles que toman ciertos personajes. Destacan las actuaciones de Marisa Román y de Roque Valero, quien ya demostró en Punto y Raya su excelente desempeño en el género de la comedia. El resto del elenco está integrado por César Manzano, Jean Paul Leroux, Juan Pablo Raba y Andreína Blanco.

Mención especial merece también la música, a cargo también de Palma y de José Luis Pardo: toda una excelente selección de temas de Los Amigos Invisibles y de Jorge Drexler. (Aquí debo reconocer que las mejores escenas de la película son las que tienen de fondo la voz del uruguayo.)

Ni tan largos ni tan cortos es, sin duda alguna, un triunfo del cine venezolano. Desde La Vida es una Nota celebramos –y obviamente recomendamos- iniciativas como estas: frescas y arriesgadas, propuestas como Mayor o Menor que explotan el delicioso humor de la juventud venezolana. Héctor Palma ha logrado destacarse con esta impecable producción y generar –al menos fue lo que sentí cuando salí de la sala de cine- inmensas expectativas en lo que pronto pueda seguir ofreciéndonos como cineasta
.

viernes, noviembre 09, 2007

Dudamel debuta en Nueva York


La Vida es una Nota se complace en compartir con ustedes esta maravillosa noticia: Gustavo Dudamel junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar de Venezuela debutan mañana (sábado 10 de novimebre) en la ciudad de Nueva York, en el marco del festival “Berlín en Luces” y de la mano del director de la Filarmónica de Berlín, Sir Simon Rattle.

Asimismo, la agenda de Dudamel y la Orquesta perteneciente al Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles, incluye dos presentaciones en el celebérrimo Carnegie Hall de Manhattan, los días 11 y 12 de noviembre; una serie de conciertos gratuitos para niños entre 6 y 11 años en Queens, el 10 de noviembre a las 11 am; en Brooklyn el mismo 10 de noviembre a las 3 pm, y en Staten Island, el 13 de noviembre a las 10 y media de la mañana. Dudamel también ofrecerá una función privada para estudiantes del Kingsbride Internacional High School del Bronx.

Esta serie de presentaciones ha recibido una entusiasta cobertura por parte de los medios más destacados de la ciudad de Nueva York. Prueba de ello es el completo perfil de Gustavo Dudamel que ha escrito Arthur Lubow, en la revista de The New York Times, y que apropiadamente tituló: "Conductor of the people".

Gustavo Dudamel también hará su debut con la Filarmónica de Nueva York el día 29 de noviembre, donde dirigirá el Concierto para Cello de Dvorak, la Sinfonía India de Carlos Chávez y la quinta Sinfonía de Prokofiev. Cabe destacar que este concierto se ha titulado “Gil Shaham plays Dvorak”, en alusión al concierto que ofrecerá el cellista, hecho que ha generado suspicacia en los medios neoyorquinos, porque alegan que precisamente la estrella de la noche no es él, sino el joven director venezolano.

Lleno de alegría y orgullo comparto con ustedes esta grandiosa noticia que confirma no sólo el inmenso talento musical de nuestro país, sino el entusiasmo que genera en una ciudad como Nueva York, una de las más importantes capitales musicales del mundo.