lunes, junio 09, 2008

¿A qué suena un edificio?


¿Alguna vez se han preguntado cómo “sonaría” un edificio?

David Byrne, reconocido músico norteamericano -líder de la extinta banda The Talking Heads-, se ha encargado de diseñar una respuesta a esa interrogante en forma de una instalación que lleva el nombre de Playing the Building. Para ello, instaló un órgano de iglesia dentro del edificio Battery Maritime Building –antiguo terminal de Ferry, ubicado en el Bajo Manhattan de la Ciudad de Nueva York- y lo conectó a tuberías -de agua y de calefacción-, columnas de concreto, pilares de metal, paredes y ventanas.

La idea se centra en la definición propia del sonido: generar ondas –perturbaciones en el medio- que se propaguen con cierta amplitud, frecuencia y longitud de onda. Hablando en criollo: el órgano emitirá aire hacia los componentes de la estructura del edificio y estas vibraciones son las que terminarán por convertirse en ondas sonoras.

En la actualidad, Byrne bien pudiera considerarse un “artista”, más que un simple músico. Hace un par de años, editó un libro muy interesante llamado
Arboretum, donde, mediante dibujos, diagramas, mapas mentales y escritura automática- se encargó de “racionalizar lo irracional”: tratar de explicar la creatividad a través de aproximaciones científicas. Asimismo ha hecho cortometrajes –musicalizados por él mismo- utilizando imágenes y el programa Powerpoint. Playing the building es otra elocuente muestra de su esfuerzo por usar al arte como canal para la expresión musical.

Debo confesarles que, cuando me enteré de la existencia de esta instalación, me pareció un poco rebuscada, pensé que no tenía mucho sentido. Sin embargo, leyendo algunas entrevistas a Byrne y algunas reseñas de la instalación, hechas por medios neoyorquinos, mandé al carajo mi inicial reticencia. No sólo porque ahora me considero totalmente cautivado por esta peculiar propuesta de arte urbano, sino por las interrogantes que plantea: ¿puede esto considerarse “música”?, ¿quién traza la línea entre “sonido” y “música”? ¿Quién decide a fin de cuentas qué es lo que es “arte” en esta instalación?: ¿el artista?, ¿el espectador? ¿Quién es “el artista” en esta instalación?: ¿el que sienta a tocar el órgano o David Byrne?

A continuación, les posteo un video de la instalación, que estará abierta al público –quien podrá montarse en el órgano, y así “tocar” al edificio- hasta comienzos del mes de agosto del presente año.



5 comentarios:

Corina dijo...

Lindura! vi esta noticia hoy en bbc news y me pareció hermosísismo. Un edificio que canta!

yo también lo iba a poner, pero me ganaste...besos! que estés bien

Nina dijo...

Para asegurarme de que lo veas: acude al cine más cercano a ver Blueberry Nights. Batacazo.

eusucre dijo...

coool!

victor_marin dijo...

Corina: ¿verdad que es arrechísimo?

Nina: Gracias por la recomendación. Ya vi la película y me encantó!

Eu: sabía que te gustaría. De hecho, esto está muy parecido a lo que pones en tu blog.

un abrazo enorme a las tres

Anónimo dijo...

Super interesante!!! gracias por la info! Por cierto... está bien chévere tu blog... ;)