La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

martes, abril 29, 2008

Eric Lindell: Low on cash, rich in love


En 2006 Eric Lindell logró captar la atención del público y de la crítica estadounidense editando Change in the weather: una deliciosa propuesta de blues, reggae, funk y soul. Antes de haber editado ese disco (su ópera prima), Lindell ya se había ganado el respeto del circuito musical de Nueva Orleáns, de manera que Change in the weather resultó ser su mejor carta de presentación para el resto del país. Una extensa y exitosa gira lo llevó a tocar en los mejores locales de los Estados Unidos. Lindell había entrado entonces a esa peculiar élite de músicos que, sin tener videos rotando en MTV o en YouTube y sin contar con un perfil en Myspace, logran agotar las entradas de sus shows y contar con una entusiasta e incondicional fanaticada. En 2008 Eric Lindell edita su más reciente producción, Low on cash, rich in love: un excelente disco, lleno de buenas canciones, cantadas con tan buena vibra que le levantan el ánimo al más triste que las escuche. Este disco es perfecto para ponerlo en una de esas reuniones “tipo tranquila” que tienes en casa de un pana, en las que, aunque no haya mucho alboroto, igualito estás feliz de estar compartiendo unas birritas con tus amigos. Así de bueno, créanme, es este disco.

jueves, abril 24, 2008

Profundo


Inspirado en Profundo de Gerry Weil


Hace tiempo que había decidido zambullirme. No era cuestión de respirar profundo ni de exprimir a mis pulmones tristes. Mucho tiempo atrás anhelaba estar nadando con tu permiso. Pero como siempre hay un pero… Este es el pero de ahora. Sólo estoy nadando. Todo como por encimita. ¿Por qué no me dejas ir más allá? ¿Qué te frena ahora? ¿Acaso tengo que esperar más? Si ahora es el momento perfecto. Yo sé que esas vainas de la perfección no existen. Pero resulta que ahorita como que sí. Como que se me hace perfecta la cosa. Tan sólo lo imagino y ya desciendo. Quiero demostrarle al mundo que ir hacia abajo no siempre es malo. Al contrario, digamos que allí yace mi paraíso expectante. Desciendo y no me preocupo ya por la respiración. Eso de la vida quedó allá arriba, allá donde ya no alcanzo a ver. Me ha vencido el azul cuando se ha vuelto negro. Ya ni sé dónde estoy, pero me gusta. Me gusta descubrir esa parte que nadie más, ni siquiera tú, conoces de ti misma. Recuerda que uno nació para ser descubierto. Y yo estoy haciendo lo propio contigo. Ya el agua se ha hecho mi aire. Ni siquiera sé si vivo todavía. Pero no me importa. El agua está dentro de mí como deseaba. Y justamente ese “no me importa” no aspira más sinceridad que la que ya tiene. Porque uno no se entrega. Uno entrega lo demás. Hasta quedarse solo, que es como uno viene y como uno se va. Así como estoy ahora. Sólo para ti. Hasta el agua ya corre por mis venas. Hasta ahí has llegado. Lástima que esto sea sólo una ilusión. Una puta ilusión que me ha dejado la boca sedienta. Sedienta de ti. Sedienta de agua de mar.

domingo, abril 20, 2008

Joystick


"Lonchera es el mejor disco que ha parido el rock nacional en los últimos cinco años"

Victor Marín Viloria

viernes, abril 18, 2008

¿Qué es lo que me une a ti?

No contestas mis llamadas, no respondes los mensajitos que te escribo, ¿ignoras que me ignoras? Dudo que hasta puedas hacerlo intencionalmente, porque a fin de cuentas la intención se parece mucho al interés, cosa que es inexistente en ti. Entonces, ¿por qué carajos hago lo que hago? ¿Es que acaso no es eso lo que debo preguntarme? ¿Hasta cuándo este engaño que yo mismo confecciono, a partir de tus frases, de tus gestos, que no invento pero sí malinterpreto? Aunque la verdad no es que los malinterprete, sino que, dicho de una mejor forma, los interpreto para mí, arrastrando con ello todas las consecuencias que ello trae. Porque ahora que releo esto que he escrito, ¿no será más bien que lo único que tiene sentido, es que ni siquiera pueda plantear que exista una relación –algo que nos una- entre tú y yo? Porque la palabra relación implica al otro. Y aquí no hay otro: no estás tú. En todo caso, estoy casi convencido que si hubiese alguna relación en esto, sería la del yo y mi ficción. Sí, creo que hasta suena bien y todo. No es que te haya inventado a ti. Te he inventado para mí, que es muy distinto. Tal vez eso es lo que nos une. Corrijo. Tal vez eso es lo que me une a ti, que es muy distinto.

martes, abril 15, 2008

Bajofondo: tango agridulce


Bajofondo dejó de ser un compilado de artistas que reinterpretaban tango mediante música electrónica para convertirse en una banda de tango electrónico. La diferencia se escucha y se disfruta en su nueva producción Mar dulce (2007), donde Santaolalla y su combo hacen especial énfasis en la canción. Para ello se hacen acompañar de un atractivo catálogo de cantantes: Nelly Furtado (Slippery sidewalks), Gustavo Cerati (El mareo), Lágrima Ríos (Chiquilines) y Elvis Costello (Fairly right). Si bien considero que los temas instrumentales incluidos en su ópera prima, Tango Club (2004), estuvieron mucho mejor logrados que los que ahora nos presentan en Mar dulce, las canciones son las que hacen que escuchar este disco sea un verdadero deleite para nuestros oídos.

Nota: les posteo una presentación en vivo de El mareo, interpretada por Gustavo Cerati









lunes, abril 07, 2008

A mí me gustan las gorditas


Escribo esto en vista de las numerosas ocasiones en las que la gente me pregunta eso de que por qué a mí me gustan las gorditas. Si es gente que ha leído el blog, pues lo sabe por lo que dice mi perfil. Si es gente que me conoce hace tiempo, pues lo sabe porque en más de una vez les he hecho saber mi gusto por este especial tipo de mujeres. Todos me preguntan lo mismo: Víctor, ¿cómo es posible que un tipo tan inteligente, encantador, culto, simpático y atractivo como tú, esté siempre con gorditas, teniendo el chance de estar con tipas que estén más buenas? Este escrito es un intento de respuesta a esa constante e insoportable pregunta…

Comienzo por ponerles un ejemplo: en estos días estuve saliendo con una tipa que estaba muy buena, 90-60-90, no les miento. Tetas operadas, una cintura esculpida gracias a más de 300 abdominales diarios, y un culote. Salimos un par de veces, hablamos, y hasta se pudiera decir que la pasamos bien. Cada vez que nos citábamos ella se esforzaba en mostrarme sus indiscutibles atributos. Escotes, mini-faldas, pantalones ceñidos a su magnífico cuerpo, eran el tipo de herramientas con el que parecía seguir ese consejo de las Girls of the Playboy Mansion que dice: “si lo tienes, ¡muéstralo!”. En definitiva, desde el punto de vista físico, la chama era perfecta. El problema es que no era perfecta para mí.

Luego de estar saliendo como por dos semanas, ella sintió que yo no le estaba parando mucho. La verdad es que no le contestaba los mensajitos, y siempre le decía que estaba full, que no tenía tiempo para ella. Desconcertada, me llamó unas siete veces a mi celular, dejándome mensajes de voz, elocuentes de desesperación, haciéndome saber lo mucho que quería verme para hablar, para saber qué era lo que estaba pasando conmigo. Cuadramos y nos vimos…

-¿Qué te pasa? -me inquirió.
-Nada, en verdad -traté de disimular como si en verdad no me estuviese pasando nada.
-¿En serio? No te creo.
-Bueno, la verdad es que… -comencé a realizar mi confesión como quien no quiere la cosa.
-¿Es que qué?, ¡termina de decirme chico!
-Es que… si te soy sincero… tú no eres mi tipo.

Ella empezó a llorar y a reclamarme gritando que por qué ella no era mi tipo, que ella estaba buenísima, que había gastado un realero en su par de tetas y muchísimo tiempo y esfuerzo en su gimnasio.

-Y entonces, ¿cómo carajo te gustan a ti las mujeres? -me preguntó.
-A mí me gustan gorditas…

Pero debo ser un poco más específico, la cosa no es tan fácil. Yo las llamo “gorditas”, hay gente que les llama “rellenitas”, y hay personas como Yeison -el pana que me vende DVD’s quemados en la Central-, quien les llama “lomito”. Mis gorditas son mujeres que cumplen con las siguientes características: una pancita que sobresalga por encima del pantalón o de lo que lleven puestos, unas nalgas que rellenen sus jeans -nada más sexy que un jean apretaíto, mami-, y lo más importante: unas buenas tetas.

Esto merece un párrafo aparte. ¡A mí me gustan los senos naturales, coño! Lo que pasa es que eso en este país pasó a ser una excepción ciertamente lamentable. Eso era antes cuando uno podía apreciar la belleza que tiene un seno natural, con su caída natural, con su volumen natural. Pero, si ha sido una buena operación y la teta parece natural, no me voy a quejar. De todas formas, las prefiero naturales y las gorditas tienen muy buenos senos de por sí.

Creo que incluso podrían entenderme mejor si les pongo como ejemplo una celebridad que entre en mi categoría de gordita: Britney Spears. Cuando ella hizo su presentación en los VMA’s del 2007 todo el mundo le cayó encima porque y que estaba muy gorda: ¿cómo podía estar mostrándole esa panza al mundo entero? Pero ¿qué carajos le pasa a la gente? ¡Si Britney así es perfecta!

Hay dos clases de gorditas: las que son infelices por su contextura y las que están cómodas con lo que Dios les dio. Las primeras son una ladilla: se la pasan en dieta para luego salirse de ellas y seguir siendo gorditas e infelices. Se la pasan comiendo que si ensaladitas, tomando jugo de lechoza con Splenda y rechazándote cuando les ofreces cotufas en el cine. Las segundas son las que a mí me gustan. Salir con ellas es salir a comer sabroso, sin estar con esa ladilla de pasarse todo el día haciendo un conteo mental de calorías. Salir con ellas es salir con una mujer segura de su cuerpo, de su sexualidad. Acostarse con ellas es lo máximo.

A mí me gustan la gorditas y se lo grito al mundo entero, ¿cuál es el peo? ¿Ahora sí van a dejar la ladilla?

He dicho.

miércoles, abril 02, 2008

Ryan Shaw: soul para alegrar el alma


Descubrí en estos días la música de esta nueva promesa del soul llamada Ryan Shaw. Con una voz muy cercana a la de Stevie Wonder y Al Green, este joven nacido en Georgia interpreta nuevos y viejos temas -escritos por leyendas del soul como Wilson Pickett y Bobby Womack- logrando armar un excelente catálogo de soul titulado This is Ryan Shaw (2007). Shaw logra abarcar el rico género del soul: desde las melodías más alegres (Do the 45, Working on a building of love) hasta sentidas declaraciones de amor (I am your man, I will always love you). This is Ryan Shaw se ha convertido, desde ya, en uno de los mejores discos de música negra que he escuchado en lo que va de este 2008.

Nota: les posteo una impresionante presentación en vivo de Do the 45