La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

martes, julio 29, 2008

John Mayer: encontrando la luz de la música


John Mayer es, a la vez, ídolo pop, excelente guitarrista y extraordinario compositor. En su última grabación en vivo, Where the light is: Live in Los Angeles (2008), se encarga de demostrarnos, por separado, todas esas cualidades que lo han convertido en uno de los músicos más completos y sobresalientes de la escena musical norteamericana. La primera sección del disco es para las jevitas: un set acústico integrado por cinco baladas irresistiblemente románticas. La segunda sección es para los fanáticos del blues, donde toca junta al John Mayer Trio. La última parte del disco pudiera ser para cualquiera que se tripee la música de Mayer, ya que acá se junta toda la banda para interpretar un repertorio en su mayoría integrado por las canciones de su última placa de estudio, Continuum (2006). ¿Hace falta decirles que el disco está del carajo y que se los recomiendo?

Nota: les posteo Belief




sábado, julio 26, 2008

Experimento sociológico (III): El mujerón

Jueves, 10 y cuarto de la noche. Whisky Bar. Estoy vestido de flux, corbata y demás porque horas antes había ido a la graduación de una amiga. En la barra está una tipa explotada de buena: alta, blanca, pelo negro, tetas operadas, buen culo. Un mujerón a la que jamás abordaría en condiciones normales. Pero como precisamente ése no es el caso, me le acerco mientras le pido al bartender un whisky 18 años…

- Hola, mucho gusto –se voltea a mirarme con indiferencia mientras le acerco mi mano-, Jean Bertrand Pignon –su expresión súbitamente cambia y me da su mano, sonriente.
- Hola –y me dijo su nombre-. ¿Francés?
- Sí –le respondo mientras busco con mi mirada al pana con el que me iba a encontrar en el lugar.
- ¿A quién buscas con tanto afán?
- Lo que pasa es que me escapé del trabajo y vine a tomarme algo. Es probable que me estén buscando, por eso es que debo estar alerta.
- ¿No será que te estás escapando de una mujer? Hay que ver que los hombres, sin importar de donde vengan, son igualitos todos…
- No –contraataqué, cortante-, verás, soy agregado cultural de la embajada de Francia y salir de ahí no fue fácil. Estábamos en medio de una reunión con una gente del gobierno. Me dejó salir uno de los guardaespaldas, pero igual me dijo que me mantuviera alerta, porque después la gente iba a salir a tomarse unos tragos por ahí y no quisiera encontrármelos por nada del mundo –concluí mientras seguía inspeccionando el local.
- ¿Trabajas en la embajada de Francia? Oh là là… -dijo con un pésimo francés.
- Oui –dije en un perfecto francés.
- Oye, pero hablas muy bien el español.
- Sí –¡vamos Victor ponte las pilas con el acento!-, la verdad es que se me hacen fácil los idiomas. Hablo siete –dije, mientras tomé mi vaso de whisky con mi mano derecha tal y como lo haría un galán del cine de los años 50.
- ¿En serio? ¡Qué interesante!, ¿cuáles hablas?
- Francés, español, mandarín, inglés, alemán, italiano, mandarín –la tipa estaba tan impresionada que por suerte no se dio cuenta que ya había mencionado este último.
- ¡Dios! ¡Qué inteligente! Ni siquiera yo termino de hablar bien inglés -comenzaba a hablarme bajito, con cierta sensualidad.
- Bueno, esa es la única ventaja de haber vivido en tantos países…
- ¡Qué emoción!, y cuéntame: ¿dónde has vivido?
- A ver… Alemania, Inglaterra, Italia, Grecia, Francia por supuesto, Marruecos, Turquía y ahora Venezuela –mencioné cada país con semblante de hombre de mundo, un carajo arrecho pues.
- ¿Grecia? Siempre he querido ir para allá.
- La verdad es que no te has perdido de mucho –dije esto con soberbia francesa. Para este momento de la conversación ya estaba completamente metido en el personaje.
- Dios mío, ¡qué vida tan interesante! Y, ¿cuál es tu trabajo acá en Venezuela?
- Bueno, me gradué en antropología y cursé una especialización en sociología política. Ahora estudio un doctorado y el gobierno de Francia me envió específicamente para acá, para finalizar mi tesis.
- ¿Y por qué acá, qué tenemos de especiales?
- Venezuela es una sociedad altamente polarizada, políticamente hablando. Por tanto, es muy interesante estudiar a la gente de acá. Tanto del gobierno como de la oposición. De hecho, me serviría mucho entrevistarte. Mientras logre hablar con más personas, mejor.
- Cuando quieras… -dijo con un tono más de flirteo que de interés en colaborar con un trabajo de investigación- ¿Te vas pronto?
- Eso todavía no lo sé.
- Te lo pregunto porque sería chévere cuadrar lo de la “entrevista”…
- Jeje.
- ¿Qué pasa? –me interrogó, nerviosa.
- Nada, que esa palabra, chévere, siempre me suena graciosa –aquí me dije a mí mismo: ya está Victor, de acá pa’l Oscar, ¡te la comiste papá, no joda!
- Oye, primera vez que sonríes y sonríes muy lindo…-ya la tipa lo que estaba era pendiente- ¿Por qué ustedes los franceses son tan serios?
- ¿Y por qué ustedes se la pasan riéndose y bailando salsa? –volví a salir con mi cinismo francés.
- Jaja, tú sí eres cómico vale. ¿Sabes algo?-y acercó su boca a mi oreja como quien se dispone a contar un secreto-: Qué suerte haberte conocido esta noche… qué suerte poder hablar con un hombre tan interesante… -y alejó su rostro dejándolo a esa distancia calculada que invita a que uno de los dos se acerque y dé fin al preludio…

jueves, julio 24, 2008

Esperanza Spalding: jazz, but in a funky and groovy way


Esperanza Spalding es una de esas chamas que ha estudiado música prácticamente desde que tiene uso de razón. Desde muy pequeña, su madre –también cantante- la inscribió en clases de violín, oboe y clarinete. Sin embargo Spalding, frustrada de que la sonoridad de estos instrumentos no terminaban de convencerla por completo, toma el contrabajo y se reconoce cautivada por el groove de este instrumento. Lo estudia, lo practica y se inscribe en Berklee College of Music, donde le ofrecen una beca con tan sólo escucharla tocar, en su primera audición, su alto y pesado instrumento de oscura madera. Pero Esperanza Spalding no sólo es una virtuosa del contrabajo, sino que también canta muy bien, logrando ofrecer una altísima calidad interpretativa en cada una de sus presentaciones. Este año edita su segunda producción, Esperanza, donde interpreta piezas de jazz, aderezadas de funk y bossa nova. Este disco ha sido uno de mis más recientes y mejores descubrimientos musicales. Esta chama toca bajo y canta como los ángeles. Los invito a que me den la razón.

Nota: les posteo una interpretación en vivo de I know you know.




martes, julio 22, 2008

La frase perfecta para un día lluvioso

"Con esta lluviecita, lo que provoca es quedarse en la cama empijama’o abrazando a la jevita y viendo un programa de osos polares en el Discovery Channel."


-Anónimo

(bueno, no sé cómo se llama el pana que lo dijo, pues)

viernes, julio 18, 2008

Experimento sociológico (II): La frita

Viernes, 8 de la noche. El Patio Bar. Pelirroja, flaquita, lentes de pasta, pecosa, camiseta verde, no lleva sostén, falda negra, zapatos verdes. No muy bonita, pero tiene estilo. Frita, fenotipo de quien estudia arquitectura en la Central. Ordené en mi cabeza mi estrategia y me le acerqué…

- Hola, ¿te acuerdas de mí?
- La verdad, no –lo cual era cierto: no me conocía.
- Nos conocimos en la fiesta de plátanoverde, en Chacao –argumenté con tono de sentida decepción de que no se acordara de mí.
- Ah ok, ahora sí creo que me acuerdo… -¡Bingo!
- ¿Todo fino?
- Bueno, un poco ladillada… Lo que pasa es que estoy full cansada –hablaba con ese agotamiento típico que nos ataca a final de semana.
- Bueno, nada que el alcohol y una buena musiquita como la que están poniendo no puedan solucionar, ¿no?
- Claro, vale. Tienes razón, lo que está sonando está muy bueno y lo que me estoy tomando ya me está relajando…
- ¿Y qué estás tomando?
- Una solera verde –la tomó de su mesa y me la mostró sonriente.
- ¿Estás segura que eso es lo que quieres tomar? –dije mientras apuntaba la cerveza con una mueca de decepción.
- Umm, sí… –parecía no entender mi pregunta.
- ¿Sabías que eso no es lo que realmente quieres tomar?
- ¿En serio? No entiendo –me respondió con genuino desconcierto.
- Te lo voy a probar… dame un chance –fui a la barra y pedí un vodka tonic, con tres cerezas. Fui hasta su mesa y se lo entregué.
- ¿Qué es esto? –me dijo con cierto desdén.
- Lo que realmente querías tomar…
- Pero, ¿qué dices? Ni siquiera sé como se llama este trago –el desdén degeneró en chocancia.
- ¿Y acaso a ti te importa cómo se llama? ¡Pruébalo ya, chica! –dije esto añadiendo esa leve pizca de patán que tanto gusta a ciertas mujeres. Ella sorbió un trago, arrugó la cara y, después de un tiempo, le gustó.
- Oye, como que tenías razón, ¡esto esta buenísimo! ¿Cómo se llama este trago? Nunca lo había probado antes.
- Tranquila que casi siempre uno no sabe qué es lo que quiere en esta vida. Se llama vodka tonic: vodka, gin tonic y un poquito de limón. Sólo que este trago tiene un detalle especial…
- ¿En serio?
- Las tres cerezas –le dije mientras apuntaba al fondo de su vaso.
- ¡Ah ok! No me había dado cuenta que eran tres, jeje.
- ¿Sabes lo que eso significa?
- Umm, no. Ni idea –admitió con inquietante curiosidad.
- A finales del siglo XVI, el número tres se tenía como un número asociado a la seducción. Por ejemplo -proseguí con la seguridad que demandaba la situación-, una manera muy discreta de hacerle saber a alguien que uno estaba interesado en esa persona, era regalándole tres piedras preciosas o tres flores… o tres cerezas dentro de un trago…
- Jeje –sonrió ella, visiblemente apenada.
- ¿Qué pasa?
- Nada, sólo me preguntaba por qué habías tardado tanto en venir a hablarme… Equis… ¿qué vas hacer más tarde?

miércoles, julio 16, 2008

Chris Joss: nothing can't stop his music


Chris Joss es un multi-intrumentista y productor musical francés. Este pana hace muy buena música electrónica dentro de los géneros del dance, lounge, funk y house. Él es absolutamente responsable por todo lo que suena en cada una de sus producciones: graba todos los instrumentos, crea sus samplers, arma sus pistas, mezcla y produce su propia música. Este versátil músico, nacido en La Rochelle, era bastante reconocido en el underground europeo durante la década de los 90, pero su fama alcanzó nivel mundial recientemente al escucharse uno de sus temas –The man with the suitcase- en la película Ocean’s 13. Desde ese momento, la audiencia y la crítica se interesaron por el genial trabajo de este músico. A finales del año pasado se edita su último trabajo, Teraphonic overdubs, en mi opinión, el mejor de su discografía. Este disco se estuvo gestando por 4 años, período que se alargó debido a un accidente que casi termina por amputarle uno de los brazos del músico. Adicionalmente, Joss padece de una enfermedad auditiva denominada tinnitus, que le impide tocar su música en vivo, debido a la alta cantidad de decibeles a los que estaría expuesto. Joss, acostumbrado a enfrentar estos recurrentes percances de salud, terminó de darle los últimos toques al disco y de mezclarlo, utilizando una sola mano: “lo único que se necesita para manejar un mouse, ¿no?”. El resultado: uno de los mejores discos, sin duda alguna, que he escuchado en esta primera mitad del 2008.

viernes, julio 11, 2008

Experimento sociológico (I): Introducción

Mi vida sentimental durante el último par de meses ha sido patética. He salido con un par de chamas, pero cualquier vaina. Y esas porque aceptaron salir conmigo… Las demás me rebotaron. Unas, con los clásicos rebotes; las otras, con estos:

Rebote 1: María Cristina (MC), amiga de toda la vida. Siempre me ha gustado, así que en estos días, borracho, la llamé a su celular y me le declaré…

MC: No, Victor, lo que pasa es que… recuerda que Aníbal y yo nos dimos un tiempo…
Yo: Ajá, ¿pero Aníbal no y que ya se había empatado, pues?
MC: Sí, pero ahora yo le estoy dando un tiempo a él.
Yo: Ya va, ¿tú eres la que le está dando a él un tiempo? ¿Cómo es la vaina?
MC: Le estoy dando un chance para que… para que… ¡caiga en cuenta de que esa chama es una estúpida y que con la que en verdad le conviene estar es conmigo!
Yo: …

Rebote 2: Lucía (L). La conocí en ENVIVO. Le pedí el teléfono y me lo dio. En lo que le digo que la voy a llamar para salir con ella un día de estos…

L: No, Victor, no creo que pueda salir contigo.
Yo: ¿Y eso? No es nada serio tampoco, un café tipo tranquilo y ya… -traté de restarle importancia a la cosa.
L: Lo que pasa es que escuché que te estabas burlando de mi presidente y eso no lo tolero… -me dijo esto con seriedad.
Yo: Ah ok, eres chavista, yo no tengo ningún problema con eso.
L: Pero yo sí. No voy a salir con un escuálido golpista que, seguramente, se la pasa en marchas golpistas, apoyando paros golpistas, viendo canales de televisión golpistas…
Yo: …

Rebote 3: Estefanía (E). La conocí en un Metrobus. Nos pusimos hablar de música y conectamos de una. Había mucha cola, el viaje se nos hizo largo, así que me dio chance de invitarla a salir…

Yo: ¿Vas a hacer algo esta noche?
E: No creo, ¿por?
Yo: Si quieres te vienes pa’ la casa de un pana que va a hacer una parrilla esta noche. Nos ponemos a tocar guitarra y a cantar y tripeamos, ¿vas pendiente?
E: No, Victor –¿se dieron cuenta que todas comienzan rebotándome de la misma forma?-, de pana que me caíste burda de bien y todo, pero ahorita no me quiero enrollar…
Yo: ¿Qué pasa ahora? ¿Le diste un tiempo a tu ex-novio para que se diera cuenta que tú eres la chama que le conviene? ¿O eres chavista y se te hace imposible salir con un escuálido? Dime, ¡¿con qué coño me vas a salir ahora?!
E: …

En vista de estos desastrosos y frustrantes rebotes, me vi en la necesidad de diseñar una nueva estrategia. Asesorándome con varios panas y con varias amigas, llegué a una decisión: actuar completamente distinto a como suelo hacerlo con las mujeres, basándome en la premisa de que, si haciendo lo que hago no me ha dado resultados, quizá pueda tener éxito haciendo algo diferente. Con esto me refiero a:

- mentirles descaradamente,
- seguir el guión de un típico galán, e
- incluso ser un patán, (si así la situación lo amerita).

Todo esto mientras le doy rienda suelta a mi imaginación, entrando en un personaje que se construirá dependiendo de las características de la chama a la que le voy a caer.

Un amigo muy cercano se encargó de darle nombre a esta operación: “Experimento sociológico para evaluar la reacción de los culos ante patrones masculinos predeterminados”. En esta primera entrega –porque el cuento es largo-, me dediqué a describirles los rebotes que dieron pie a este proyecto: un trabajo de investigación que, como pronto verán, arrojó sorprendentes resultados…

jueves, julio 10, 2008

Estelle: R&B con acento británico


Estelle es una cantante de R&B que ha tenido bastante éxito en su tierra natal: Inglaterra. Ahora, ella ha querido darse a conocer en la tierra originaria del R&B: Estados Unidos. Para ello edita Shine –primera producción que saca al mercado la nueva disquera de John Legend-, donde se ha juntado con exitosos productores del género, tales como Will.i.am, Wyclef Jean y Swizz Beats. En esta nueva placa, Estelle derrocha un claro dominio en los géneros del hip-hop, reggae y R&B, acompañada de artistas como Kanye West, en el primer single del disco, American boy; John Legend, en You are y Cee-Lo (Gnarls Barkley), en Pretty please (love me). Shine es uno de esos discos que uno escucha para entretenerse, para escucharlo mientras estás metido en Internet, para ponerlo mientras arreglas tu cuarto, para escucharlo en el carro metido en una cola insoportable. Shine es uno de esos discos que cumple con la función primigenia de la música: pasarla bien.

Nota: les posteo una impresionante presentación en vivo de American boy.



lunes, julio 07, 2008

De niño...

De niño siempre me pregunté cómo se sentiría tocar una nube. Siempre pensé que el cielo era un montón de algodones de azúcar hechos por Dios. Todavía no sé qué se siente tocar uno de esos humos congelados. No he tenido la oportunidad de sacar la mano por la ventana de un avión, tal y como uno la saca por la ventana de un carro.


De niño siempre pensé que algún día los carros llegarían a volar. Los Supersónicos eran una de mis comiquitas favoritas y siempre creí que, en un futuro, las cosas en el mundo iban a ser como en esos dibujos animados. Ahora lo veo lejos; la tecnología ha avanzado, claro, pero creo que fui víctima de otra de esas grandes mentiras que salen por televisión.


De niño siempre me pregunté como sería estar sobre una tarima, tocando un instrumento en un concierto. Siempre veía que los músicos tocaban con mucha seguridad. Nunca veían al público. Fijaban su mirada en el suelo de madera. Una vez toqué en la Sala 2 del CELARG. No sé si logré mostrarme seguro, pero también miré el suelo de madera y entendí por qué lo hacían. Estaba muy nervioso.


De niño siempre me pregunté cómo sería besar a una chama. Una vez, paseando con mi abuelo en el Parque del Este, vi cómo una pareja se abrazaba y se besaba mientras sus cuerpos rodaban bajo una colina de grama. Mi abuelo, con rapidez, me llevó cargado para que viera a los monos y sus graciosos juegos. Mi primer beso fue en 6to grado, jugando La Botellita. Fue fino.


De niño siempre me pregunté cómo sería amar a alguien. Una vez vi cómo una prima lloraba sin consuelo. Creí escucharle, mientras le contaba a mi mamá, que lloraba por un hombre. Un hombre al que ella amaba y que aparentemente la había engañado. Ella le aseguraba a mi mamá que todavía lo amaba. ¿Lloraría por eso? ¿O lloraría por la traición? Nunca llegué a saberlo. Nunca entendí cómo alguien podía amar a otra persona que le había hecho algo tan malo. A esa corta edad ya el amor se me hacía como algo que no tenía mucho sentido.


Yo creo haber amado dos veces en esta vida.


Y sigo sin entenderlo.

martes, julio 01, 2008

Los invito...

…este domingo 6 de Julio, a las 3 de la tarde, en los espacios abiertos de la Galería de Arte Nacional (GAN), al concierto que ofrecerá la gente de CreaMúsica, un ensamble de músicos sinfónicos (piano, contrabajo, flauta, saxo, cuatro, cello y batería) dirigidos por mi gran amigo y maestro Ryan Revoredo, quienes, acompañados de artistas plásticos y maromeros, ofrecerán su extraordinaria “música instantánea” –música que se crea al instante, basada en improvisación. Para la segunda parte del set intervendrán un Dj, un par de cantantes, un violinista y también estaré tocando como músico invitado. La entrada es libre. Sería fino verlos por allá,

un gran abrazo

P.D. Ese mismo día se estará realizando el
Mercado de Diseño 10 en la Sala Experimental del Museo de Bellas Artes, mostrando novedosas propuestas del diseño local, desde las 10 de la mañana hasta las 7 de la noche. Así que si piensan ir a este evento, se pueden pasar antes por la GAN y así disfrutan de esta interesante e innovadora propuesta musical.