lunes, mayo 11, 2009

subject: aprendiendo...

Hola M, ¿cómo está todo? Bueno... espero que bien. Abajo te pongo un ensayo que escribí hace tiempo para un curso. Le corregí un par de cosas para compartirlo contigo. Al final entenderás por qué he querido hacerlo...

Ejercicio No. 7: El ensayo

"Aprendiendo..." por Victor Marín Viloria

La definición anglosajona de la palabra "aprender" establece que "learning is a change of behavior" ("aprender es cambiar de comportamiento"). Esto en tan sólo tres palabras implica que, para aprender, primero tenemos que cambiar. Ahora bien, no toda alteración puede considerarse aprendizaje. El cambio debe entenderse como una transición entre una situación actual (conflicto) y una situación ideal (la solución a ese conflicto). En ese proceso, la información es imprescindible, pues debemos saber primero qué es lo que debemos cambiar y cómo debemos hacerlo. Es por ello que la palabra "learning", en inglés, también significa "enterarse, darse cuenta".

Habiendo explicado esto, es preciso hablar sobre la importancia del pasado en el proceso de aprendizaje. Muchas de las cosas que nos han pasado pueden servirnos de base para esa información a la que me refería en el párrafo anterior. Uno debe aprender de los errores que hemos hecho para no volver a cometerlos. Como ya sufrimos en carne propia el negativo efecto de esas acciones, sabemos que no debemos repetirlas. En este caso, uno pudiera pensar que, con no repetir esos errores, uno ya estaría cambiando para mejor, es decir, uno estaría aprendiendo. Pero ojalá todo fuera tan fácil...

No basta con no volver a cometer esos errores, sino que también valdría la pena preguntarse qué nos llevó a equivocarnos. Ubicando la raíz del problema es la manera más eficiente de solucionarlo. Lo que pasa, es que existe una paradoja por demás interesante con respecto a nosotros los seres humanos. Aún sabiendo que estamos haciendo mal las cosas, es decir, teniendo la información para ese cambio, no terminamos de hacerlo. Esto explicaría por qué las personas que fuman, aún sabiendo que está mal y que hasta incluso podría provocarles la muerte, siguen fumando.

Es por ello que no basta con enterarse sobre qué es lo que está malo. Tener esa información es sólo llegar a la mitad del camino del aprendizaje. Hace falta actuar para terminar de aprender.

Hace unos días me pasó algo que fue lo que motivó toda esta reflexión que ahora comparto con ustedes (contigo). Hace un par de semanas me reencontré con una persona (contigo) que fue muy especial para mí hace algunos años. Y digo que "fue" porque creo que lo dejó de ser desde hace ya un buen tiempo. Ustedes se preguntarán por qué hago una afirmación tan severa. Y la respuesta a esa interrogante está en que, ahora, puedo asegurar con toda la sinceridad del mundo que, respecto a ella (ti), aprendí.

O mejor dicho: primero me di cuenta, y luego aprendí.

Esa persona (tú) significó (significaste) mucho para mí. Pero luego tuve que admitir que ella (tú) no sentía (sentías) lo mismo que yo. Reconocer eso no fue fácil. Tomó mucho tiempo y mucho agotamiento emocional. El punto es que me di cuenta que no valía la pena seguir apegado a un sentimiento que evidentemente no me era correspondido.

Me di cuenta que seguirla (seguirte) queriendo me hacía mal.

Verán, cuando uno se re-encuentra con una persona que no has visto hace tiempo, uno también se re-encuentra con uno mismo. Uno puede llegar a tener una idea de cómo era uno en esa época. Y cuando la (te) vi, supe que no era el mismo de antes. Fue entonces cuando supe que había aprendido.

Aprendí a no quererla (quererte) más.

Pero aprendí porque tuve que hacerlo y no porque quisiera. Aprendí, es verdad, pero no estoy feliz. Siento que fue para mejor, pero no me siento mejor.

Yo nunca quise dejar de quererla.

Yo nunca quise dejar de quererte.

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Victor Marín Viloria
www.victor-marin.blogspot.com
(58) 414 xxx xx xx

4 comentarios:

Kecón dijo...

Jum el aprendizaje puede ser duro. Y muchas veces viene acompañado de algo malo. Gracias a ese algo, aprendemos. Y SIEMPRE es para mejor, así que nada de lamentos...! Einstein lo explica mejor que yo. Si te pasas por mi blog posteé la cita en la que lo explica.

El hombre del sombrero gris dijo...

grosso loco!!
quisiera haberlo escrito yo para ella (tu sabes quien es ella)

un abrazo

Link dijo...

Demasiado bueno, tambien me hubiese gustado a mi escribir esto, para ella.

que cosas! siempre victor consigues poner en palabras lo que siento (senti)

un abrazo!

Débora Ilovaca Leiro dijo...

(va sin acentos).
Hey. Yo detesto los ensayos. Me aburren y soy pesima escribiendolos. Pero este esta lindisimo :)

Saludos!

D.