La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

viernes, enero 30, 2009

Are you in the mood for a couple of “electro-cumentaries”?

"Part of the weekend never dies" - Soulwax



"A cross the universe" - Justice


jueves, enero 29, 2009

Aaron Parks: this jazz is like a beautiful movie


Jazz has been consistently criticized as a music genre that tends to see backwards. As on classical music, many people agree that one of its flaws it that, in most cases, jazz players work exclusively on standards -musical themes composed in the first half of the twentieth century. Fortunately, there is an outstanding exception to the rule: a brand new generation of gifted musicians that have been making new and extraordinary music such as: Wynton Marsalis, Robert Glasper, Terence Blanchard, Dave Holland and Roy Hargrove, among others. Aaron Parks plays a remarkable role within that exclusive list. Former pianist of the Terence Blanchard band, Parks releases Invisible Cinema (2008), a record that was included in many of the lists that selected the best jazz made last year. Parks, surrounded by bass, guitar and drums bets to a somewhat more contemporary sound, with shy approaches to hip-hop and downtempo, but offering, at the same time, respectful reverence to that ancient –yet fascinating- music of jazz.

martes, enero 27, 2009

Lo que dice un chamo cuando le está cayendo a una chama (lo que piensa ese chamo cuando le está cayendo a esa chama)

Locación: Discovery Bar.
Día: Miércoles. Concierto de la Movida Acústica Urbana (MAU)

Victor (V): Disculpa, ¿siempre vienes acá los miércoles? (Anda, di que sí porque te quiero conocer…)

Chama Cuyo Nombre No sé, Por Ahora…(CCNNSPA): Sí, vale. ¡Soy una gran fanática de la MAU! (Listo, esta chama lo que está es montada en la paila…)

V: ¿En serio? Yo también. Lo que pasa es que antes como que venía mucho menos gente. Ahorita está viniendo todo el mundo para acá. (Sutil arrogancia, muy bien…)

CCNNSPA: Es verdad, pero mejor así, ¿sabes? Así se dan a conocer mejor estos músicos y luego tienen chance de tocar con más frecuencia, ¿no crees? (Ummm… ¡no!)

V: No sé, pa’ mí como que se puteó la vaina y perdió un poco el feeling. (Buena esa Victor, no le des la razón nunca a una chama cuando la estás comenzando a conocer, recuerda que a las mujeres les gusta un pequeño toque de trucutrú).

CCNNSPA: Tienes razón, antes todo era como que más íntimo y había como que mejor vibra. (¿Viste? Sabia mujer: le dio la razón al Todopoderoso).

V: Exactamente. ¿Viniste la semana pasada? Tocó un tipo brasilero. Estuvo buenísimo. (No vine, me dijeron que estuvo arrecho, pero tengo que seguir sonando como el tipo que no se pela uno de estos toques)

CCNNSPA: No me digas eso, vale… ¡yo quería venir! Pero no tenía con quién… (¡Ajá!, entonces no tiene novio…)

V: Listo, eso se acaba de solucionar… (Pilas, no suenes tan echón tampoco Victor Manuel)

CCNNSPA: ¿Ah? ¿Cómo así? (O esta caraja se está haciendo la pendeja con la indirecta que le acabo de lanzar o es bien bruta…)

V: Bueno, que como me acabas de conocer… y como yo siempre vengo para acá… (Anda… tú puedes…)

CCNNSPA: Ah ok, no capté la broma… (Ok, no todo el mundo tiene el coeficiente intelectual que tienes tú, Victor, recuerda que eso es humanamente imposible…)

V: Tranquila, vale. ¿Cómo te llamas? (Ok, saca el celular y ve haciendo el ademán de que vas a anotar su teléfono).

CCNNSPA: Cindy, mucho gusto. (Nombre de inocentona pero qué carajo…)

V: Victor. Dame tu teléfono entonces pa’ cuadrá (Ok, eso sonó medio malandro, pero bue…)

Cindy (C) :Umm… No sé… (Ah vaina, ¿te me vas a echar para atrás?)

V: ¿Cero cuatro catorce? O cero cuatro doce… (Anda, hazte el loco, sigue viendo al celular como si no la hubieses escuchado)

C: Cero cuatro doce cuatro tres siete c… c... v… c… (¡Listo negro!)

V: Listo, entonces.

C: Listo, jiji (Ok, no me gusta mucho esa sonrisita, pero bájale dos tablas y deja ya la intolerancia Victor Manuel, es ella o es quedarte solo en la casa viendo When Harry met Sally lamentándote no tener una jevita al lado tuyo en el sofá…)

V: ¿Con quién viniste? (¿Y a ti no se te ocurrió preguntar otra vaina?)

C: Con una amiga, lo que pasa es que fue a pedir unos tragos, pero como que se está tardando mucho… (¿Una amiga? Ok, eso puede ser bueno… o muy malo…)

V: ¿Ella también se vacila estos toques? (¿O es una asomada que le gusta Franco y Oscarcito?)

C: Bueno, más o menos… antes como que no escuchaba nada de esto… pero se lo tripea (Entonces se vuelve loca con “El hacha”…)

V: ¿Ésa no es tu amiga? ¿Aquella que te está haciendo señas? (Y que está mucho más buena que tú y que seguro no se ríe tan insoportablemente como tú… qué cagada, conocí a la fea del dúo…)

C: Sí, sí. Esa es mi amiguita… (¿Ya va, ya va, cómo es la vaina?)

V: Ya va, ya va, ¿cómo dijiste?

C: Mi amiguita, jiji (Ok, ¿quién carajo sigue diciendo “amiguita” a esta edad?, y ¿por qué coño te sigues riendo así?)

V: Ah ok, jeje. (Tranquilízate Victor, no pierdas todavía el chance de conocer a la amiga, que lo que está es mi amor con te quiero que jode)

C: ¿Vamos para allá?, porque creo que nos está haciendo señas para que nos acerquemos.

V: Plomo. (Ok, la amiguita tiene buen lejos, pero cuidado: habrá que verla más de cerca, se han visto casos…).

C: Sandra, conoce a mi nuevo amiguito… (¿Pana, y tú vas a seguir? Esta Sandra lo que tiene es buen lejos, buen cerca, ¡buen todo!).

V: Hola Sandra, mucho gusto, Victor. (Decidido: ésta es la que es. Total: ¿Cuál es el peo si le gusta Franco y Oscarcito?)

Defectos tenemos todos, ¿no?

viernes, enero 23, 2009

Yo lo que ando ahorita es en una de cine independiente y tal…

The visitor (Thomas McCarthy, 2007)



The wackness (Jonathan Levine, 2008)



Wendy and Lucy (Kelly Reichardt, 2008)

martes, enero 20, 2009

Altamira (what makes me feel)


Altamira puts me in a good mood.

Everytime I feel a little bit confused or worried, I come down here and I start to walk around this lovely neighborhood. My thoughts seem to calm down with the fresh breeze that surrounds me and washes away my doubts.

There’s a comfortable vibe around here. It seems to come out of its trees, its clean sidewalks, its clear blue sky. I really don’t know what is it that makes me feel so good, but I do know that I’ll only get this feeling around here.

I like to go to its most famous square: Plaza Altamira. I sit down on one of its banks and I take out my Moleskine and I start to write about anything. Actually, a lot of good poems have come out of my head while I’m seated. Just the fact of writing down all the things that disturb me makes me realize that it isn’t really that serious.

I’ve always thought that the best places are the ones that inspire you. And Altamira certainly inspires me. It’s weird, but it kinda gives me hope, too. If I’m feeling down, I know that I’ll be feeling so much better just by being here. When I leave, I end up with so much drive that I feel that I could do anything.

I also like to go to Esperanto, at Centro San Ignacio. It is my favorite music store. I can’t be in that mall without visiting that store, without taking a look at the wonderful CD’s that are being sold there. I always come out with a CD or two. My pocket seems to be the only victim of this process.

I also go to the V-shaped auditorium at the Corp Banca Tower to enjoy the great concerts performed there. And, eventhough I really don’t like the particular structure of this venue, I have to admit that a lot of great music have been played there.

If I wish to grab a cup of coffee I just walk a few blocks down and go inside McCafé. It smells great just by crossing its doorway. It smells like the wonderful cup of coffee that I’m about to have.

Altamira is a multisensorial experience: it pleases everyone of my senses. No other place in this city makes me feel like that.

It is magical. I’m pretty sure that’s the right adjective to describe this lovely side of my –not so loveable- city.

In fact, Altamira is my favorite place of my hometown, right there… I said it! Because not only relaxes me, giving me a strange feeling of mind peace… Altamira is the place to be if you want to get into the greatest mood of all: the creative one.

domingo, enero 18, 2009

Hay canciones perfectas...

Y hay músicos que logran hacer versiones perfectas de esas canciones perfectas

Para ti,
perfecta

¡Feliz cumpleaños!



Nota: este extraordinario intérprete se llama Stanley Jordan. ¿Acaso necesito poner el nombre de la canción en cuestión?

viernes, enero 16, 2009

Jackson Conti: brazilian music according to a hip-hop producer


A Madlib se le conoce en el medio de la música negra norteamericana como “the hardest hip-hop producer in the music business”. (Una especie de James Brown del hip-hop.) Madlib es Dj, productor y músico. Facetas que se plasman en sus numerosos proyectos. (Madlib puede estar haciendo a la vez 10 discos.) Así como puede editar discos instrumentales de hip-hop, produce pistas para otros cantantes y toca con Yesterday Jazz Quintet, agrupación de jazz que dirige. En 2003 Madlib viaja a Brasil y conoce a Ivan “Mamao” Conte, baterista del legendario trío de acid jazz Azymuth. Conoce al Brasil y a su encantadora música. En 2007 Madlib decide visitar a Mamao para grabar Sujinho (2008), un disco donde pretendía grabar pistas instrumentales con música del Brasil acompañadas de la batería de Conti. El resultado es un extraordinario testimonio sonoro de la música de ese enorme país de Suramérica. Es un fascinante diálogo entre la música negra y la música brasilera. Sujinho es un disco único, de colección. Es una de esas rarezas de las que uno se enorgullece de descubrir y de compartir.

Nota: les posteo un EPK del álbum.

miércoles, enero 14, 2009

Sí, pero no...



lunes, enero 12, 2009

Una llamada (pero no cualquier llamada)


- Aló… ¿Victor?

- Epale.

- ¿Qué más? ¿Todo bien?

- Ahí...

- ¡Uy, pero qué seriedad! ¿Qué pasó? ¿Todo fino?

- Dime.

- Bueno, nada, que te estuve llamando ayer, ¿sabes? Y varias veces…

- Sí, yo sé.

- Y, ¿qué pasó? ¿Por qué no me contestaste?

- Porque no quería.

- Jaja, ¿en serio?

- Sí.

- ¿Y eso? ¿Por qué?

- Porque sabía exactamente lo que me ibas a decir.

- ¿Y qué era lo que te iba a decir? Si se puede saber…

- Bueno, a ver… primero me ibas a decir que te disculpabas por lo que pasó en tu cumpleaños. Seguramente yo iba a aceptar tus disculpas luego de que insistieras un par de veces. Luego me ibas a decir que querías verme. Seguramente te iba a decir que yo también, que saldría para pasarte buscando por tu casa e iríamos a la tasca en Chacao adonde siempre vamos. Yo me tomaría cuatro Solera verde, tú dos copas de vino blanco. Seguramente me ibas a coquetear y yo te lanzaría una que otra indirecta. Seguramente me darían ganas de besarte, y lo más probable es que termináramos besándonos. Pero en el camino a tu casa seguramente me vendrías con tu discursito de que todavía sientes algo por él, de que estas salidas conmigo no están bien. Seguramente insinuarías que no deberíamos vernos más. Seguramente te daría la razón y trataría de tranquilizarte, te diría que te tomaras tu tiempo. Pero, en lo que regresara a mi casa, me prometería a mí mismo que más nunca te iba a llamar, que más nunca iba a seguir jugando ese papel de pendejo mientras le subía el volumen a la canción de Marilyn Manson que convenientemente estaría sonando en el reproductor de mi carro.

- …

- Entonces decidí ahorrarme todo ese tiempo y dejar de alimentar innecesariamente las ganas que todavía tengo de verte.

- Oye… jeje… bueno… nada… la verdad nunca esperé que me dijeras todas estas cosas.

- Tranquila, que yo tampoco pensé que sería capaz de decírtelas tampoco.

- Umm…

- Ok… ¿Querías decirme otra cosa?

- No sé, Victor… oye… me has dejado en blanco de pana con… con todo eso que me has dicho… no sé… yo no esperaba que tú… no sé… que tú… la verdad no sé qué decirte…

- Yo sí: Chao.

jueves, enero 08, 2009

The Knux: making music just for the fun of it


The Knux es un dúo de Nueva Orleans que aseguran hacer "garage-hop", una especie de hip-hop con el tratado estético del garage: un sonido crudo, poco estilizado. Remind me in three days (2008) es una placa bastante representativa de ese particular género. Cuando uno escucha esta producción, uno pareciera estar ante un trabajo sin grandes ambiciones, desenfadado, cuyo único objetivo es entretener. Sin embargo, esto no le resta mérito. Más bien le añade el encanto de estar escuchando música sincera y desinteresada. Remind in three days es, de hecho, un excelente disco de hip-hop. Es coherente, divertido y tiene muy buenas canciones. (Shine again es una de las mejores canciones de hip-hop que haya escuchado en mucho tiempo, por ejemplo.) Remind me in three days hizo que The Knux se convirtiera, de acuerdo a la prensa especializada, en la banda hip-hop revelación del 2008. Así de bueno es este disco -lo cual es suficiente como para que ahora lo comparta con todos ustedes.


Nota: les posteo una presentación en vivo del tema Bang! Bang!


martes, enero 06, 2009

Reflexión hippie

Manejando hacia Puerto La Cruz escuchaba un programa de radio en una de esas pocas estaciones que logran sintonizarse en la carretera. El locutor hacía una de esas típicas reflexiones en tiempos de navidad. Si hubiese podido cambiar la estación, lo más probable es que lo hubiese hecho, pero ya tenía tiempo tratando de pasar una gandola y estirar mi brazo derecho para cambiar la radio no sólo se me hacía incómodo, sino que ya pensar en hacerlo era bastante insensato.

De manera que no tenía otra opción sino escuchar al locutor y su perorata decembrina. Él argumentaba que la navidad era una época para pasarla felizmente con los seres más queridos pero que, sobre todo, era tiempo de reconciliación. Precisamente pensaba que ésa era una de las cosas que más criticaba –y detestaba- de estas fechas: uno tiene que estar felíz a juro y porque sí.

Luego el locutor se dedicó a explicar por qué uno debía pasar la navidad en familia. A esta parte no le presté mucha atención, pero sí escuché cuando se refirió a la reconciliación. “Amigo radioescucha: lo invito a que se revise, a que medite internamente y averigüe si usted tiene mucho tiempo sin hablar con alguien o si, peor aún, no le dirige la palabra a alguna persona. Lo invito a que evalúe su actitud, porque debe aprovechar este tiempo para compartir con el prójimo y sanar esas heridas, aproveche este tiempo para la reconciliación”.

Apartando a un lado la cursilería del discursito, me puse a pensar en lo que el tipo estaba planteando. Era verdad, si bien no tenía a nadie a quien le había dejado de “dirigir la palabra”, sí había un par de personas con las que no hablaba en mucho tiempo. Quizá por malentendidos o por descuido, o quizá por lo peor de todo: por orgullo.

Decidí entonces intentar reencontrarme con esas personas. La palabra reconciliación me parecía un poco exagerada. Que yo recuerde, no había peleado fuertemente con esas personas como para tratar de reconciliarme con ellas. Pero sí nos habíamos distanciado, así que decidí dar el primer paso hacia el acercamiento. A unos los llamé por teléfono, a otros los contacté por Facebook. A otros los vi en Puerto La Cruz, en cuyo caso el contacto fue mucho más directo y más gratificante. Conversar con ellos me hizo sentir muy bien porque me hizo recordar precisamente por qué habíamos tenido, tiempo atrás, una relación tan cercana.

No obstante, hubo personas que no me contestaron el teléfono, ni me respondieron por Facebook. Respeto su decisión pero seguiré esperando su respuesta. De una u otra forma, sé que me sentiré bien con lo que pase porque hice lo que estuvo en mis manos. (Admito que quizá esté sonando muy ingenuo. Igual ya leyeron el título de este post, ¿no? De todas formas les comento que todo esto ha sido escrito con sinceridad y buenas intenciones, aun con lo cursi que pueda sonar la expresión.)

Precisamente por eso es que ahora escribo y comparto esto con ustedes. No es mi intención dármelas de puritano y de buena gente, porque como dijo Ozzie Guillén cuando le entregaba juguetes a un grupo de niños en un hospital en Caracas: “Yo no soy buena gente, y menos voy a intentar parecerlo”. Lo que sí quiero transmitirles es que acepté la invitación que hizo el locutor y al final me sentí bien conmigo mismo al reencontrarme con esas personas.

Permítanme entonces formularles las siguientes interrogantes:

¿Ustedes no tienen a alguien de quien se hayan distanciado por algún tiempo, por x o y razón? ¿No se han preguntado que, muy probablemente, se sientan mejor con el sólo hecho de tratar de contactar a esa persona?

¿Cuánto nos cuesta llamar a esa persona, escribirle por Facebook, escribirle un mensajito de texto?

¿Un bolívar fuerte más básico más IVA?

¿El orgullo?