La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

jueves, abril 30, 2009

Miguel Molina: a designer of geographic sounds


Miguel Molina says he's making "fresh 90% organic music from southamerica & the caribbean" right on the cover of his first album as a solo artist: dub lao (2009). After you listen to it, you can almost assure that the 10% missing is represented by electronic music. The greatest thing about this record is that you couldn't tell where the beats start and when the tropical music pops in. This talented multi-instrumentalist, composer and producer, has achieved this seamlessly: dub lao, more than a mixture album, is quite an entity. And it's an extraordinary one, indeed. Folkloric music has gotten a special appeal nowadays where a lot of electronic music sounds pretty much like the same thing. Molina bets on the sounds of the culture of our Latin America. And if you want to find out if he finishes by winning that bet, why don't you listen to this great record? For me, his victory is quite obvious.

miércoles, abril 29, 2009

¿Qué es un "camino verde"?


Es un trayecto alternativo hacia un destino cualquiera.

El trayecto es más largo la mayoría de las veces pero siempre existe la esperanza de que haya menos tráfico.

No todo el mundo los conoce.

He allí su magia.


El que lo toma es porque quiere llegar allí pronto.


El que lo toma es porque quiere llegar allí con seguridad.


Un camino verde es el que estoy tomando ahora para llegar a ti.


(Aunque tú no te des cuenta.)

lunes, abril 27, 2009

No es malo estar tristes


El objetivo de este post no es sólo recomendarles En defensa de la melancolía, en contra de la felicidad de Eric C. Wilson, uno de los mejores libros que me he leído en los últimos años. Mi intención también es invitarlos a que reflexionemos sobre la tristeza y, sobre todo, a que la recibamos, por qué no, con alegría. La idea no es confundirlos con ese aparente juego de palabras. Justo allí yace, en palabras del autor, la definición de nuestras vidas.

Me gustaría comenzar por aclararles sobre lo que no es este libro. Aunque el título así lo insinúe, no es un libro de autoayuda. Para nada. Tampoco es una oda a la depresión. Eric C. Wilson se opone al banal esfuerzo de la sociedad moderna de siempre vernos felices. De que la tristeza sólo trae cosas malas. De que tenemos que sentirnos felices aunque no tengamos ganas de estarlo.


Por el contrario, la posición del escritor, junto a diversos e interesantes ejemplos, se apoya en las innumerables ventajas del melancolía. La tristeza, lejos de exterminarse con libros de autoyuda, píldoras antidepresivas y demás mecanismos de esta insípida sociedad, debe aceptarse como un proceso natural en nuestra vida. Y, por sobre todas la cosas, debe reconocerse como algo positivo.

Mucho se ha escrito sobre el poder creativo que ostenta la melancolía. La mayoría de las más bellas obras de arte han sido inspiradas por sentimientos no tan agradables. Insisto, el autor en ningún momento expresa que la clave es quedarse pegado en las emociones negativas. Por el contrario, Wilson nos invita a que activemos esos sentimientos para crear y para conocernos mejor a nosotros mismos.


Este blog es, en sí mismo, un ejemplo muy concreto de lo que trato de explicarles. La mayoría de los escritos que más le ha gustado a la gente son los que han estado inspirados por situaciones negativas. Otro ejemplo muy valioso es el de Andreína Rancel, quien hasta llegó a escribir en su blog que éste la había salvado. Inmersa en un profundo y doloroso despecho, ella supo sacarle ventaja a ese sentimiento desahogándose a través de su blog, logrando conocer en el camino a personas tan maravillosas como La Perfecta y este humilde servidor.

Volviendo al libro, En defensa de la melancolía... expone ejemplos de célebres melancólicos como Beethoven, Joni Mitchell, Bruce Springsteen, John Lennon, Van Gogh y Kurt Cobain. Personas que supieron asimilar la tristeza en términos creativos y que terminaron por entregarnos cuadros, canciones y textos preciosos. El melancólico, a través de un proceso interno de revisión y una férrea disciplina en el acto creativo, bien pudiera terminar por convertirse en artista.

Pero no sólo el énfasis del libro recae en la creatividad como consecuencia de la melancolía, pues ésta constituye una poderosa herramienta para la introspección. Donald Trump, ícono global de éxito financiero, tiene una regla de oro para contratar al personal que lo acompaña en sus negocios. Aunque cueste creerlo, uno de los requisitos que debe tener alguien para trabajar con Mr. Trump, es haber fracasado: haber reprobado una materia en la universidad, haber sido despedido en el trabajo, o haberse declarado en bancarrota. Según él, nadie puede conocerse sin haber sufrido en carne propia el fracaso. Él mismo ha caído en bancarrota en tres ocasiones...


De manera que no deberíamos sentirnos mal la próxima vez que estemos tristes, mas allá de lo que represente ese bajón emocional. No sólo tenemos el derecho de sentirnos así, sino que tenemos el deber de reflexionar para salir adelante con más que nuestra frente en alto.


En defensa de la melancolía...
es una invitación a que le demos la bienvenida a la tristeza, a que la reconozcamos como una parte imprescindible de nuestras vidas. Disfrutándola a plenitud, nos servirá para gozar de la felicidad por completo.

Aprovechemos y aprendamos de ella, reconociéndola como un preludio, penoso pero inevitable, hacia esa paroxismo de la alegría.

jueves, abril 23, 2009

The whitest boy alive: dance! (but quietly, please)


Some say it’s electro-indie, while others say it’s disco-chill. I hate labels when it comes to categorize music, but it’s certainly hard when it comes down to classify the music made by The whitest boy alive. On their most recent album, Rules (2009), they make danceable music, indeed. The thing about their tracks is that they make you dance, but in a timid way. I realize that it gets complicated to describe you all this. Perhaps the first thing you should know about them is that they make great songs; that listening to their music is addictive, and that it makes you dance almost as if you don’t want to. But it is certainly impossible not to lose oneself into their peculiar groove. Rules is the best record I've listened to so far this year. I invite you all that you listen to it. (And you know what? Try not to dance while at it...)

miércoles, abril 22, 2009

Grab a bite of sweet fantasy...



lunes, abril 20, 2009

Dicen que las madrugadas...


Dicen que las madrugadas son de los solitarios. Que ellos se adueñan de ellas, arrebatándoselas a los que dicen ser felices. Que la madrugada es la silenciosa celebración de los que están solos.

Dicen que las madrugadas son frías. Que uno debe buscar el calor de una cobija o de otro cuerpo para hacerle frente al desasosiego. Que es la única forma en la que pueden dormir las conciencias.


Dicen que las madrugadas prohíben los manjares. Que los estómagos trabajan de mala gana cuando se les llena de comida a esas horas. Que su horario no conoce de desvelos ni de insomnios.

Dicen que las madrugadas estimulan la creatividad de los artistas. Que se debe tener a mano una taza de café, una lata de Red Bull o una caja de cigarrillos para mantener despierta a la imaginación. Que los mejores poemas, los mejores cuadros, las mejores canciones, nacen de noche.


Dicen que las madrugadas exageran los despechos. Que hacen que los corazones rotos sean más dramáticos mientras decae la noche. Que los párpados se empañan de dolor durante esas oscuridades autistas.

Dicen que las madrugadas son cómplices de la pasión. Que en los cuartos de los hoteles protegen a los fanáticos del deseo. Que las madrugadas condimentan la piel de los amantes.

Dicen que las madrugadas resguardan a los incomprendidos. Que defienden a los que se embriagan de vicio, a las que venden placer, a los que son mal vistos en el día. Que son el asilo de los deportados de la sociedad.


Dicen que las madrugadas sonsacan a las fantasías. Que son las locaciones donde se filman nuestros sueños. Que allí se hacen los inventarios de lo que no seremos.

Dicen que las madrugadas engañan a los enamorados. Que cuando cae la noche sobrevaloran al amor, confiriéndole una magia que no tiene. Que hacen que los que han dormido, luego se despierten sin llegar a saber si el amor es sueño o pesadilla.


jueves, abril 16, 2009

She&Him: when a beautiful singer sings beautiful


Someone had already told me that Zooey Deschanel was a terrific singer. I said to myself: not only she's a beautiful and a good actress, but she can also sing? I had to listen to her music before I could make any judgement -the same thing happened when I knew Scarlett Johansson had edited a CD and I have to say that I wasn't quiet happy with the result. It turns out that Zooey had written a dozen of songs, but kept 'em like a hidden treasure. After she recorded a duet with M. Ward, she recorded those twelve songs and sent him the demo tapes. Ward arranged those songs, re-recorded them and that's how She&Him was born. Volume One (2008), their first record, was a huge success among the indie scene. She&Him is, in a few words, lovely music sang by a lovely woman.

This is the video for Why do you let me stay here?

lunes, abril 13, 2009

Uno recuerda lo que quiere


¿Ustedes no se han preguntado por qué de repente se acuerdan de algo que creían haber olvidado? ¿A ustedes no se les ha olvidado algo que creían recordar precisamente porque pasó hace poco tiempo? ¿Ustedes no se han preguntado por qué se acuerdan de algunas cosas y por qué otras terminan en el pozo sin fondo del olvido?

En estos días me encontré con una explicación bastante sensata basada en consideraciones científicas. Desde hace un tiempo he estado leyendo un par de libros sobre el cerebro humano. Bueno, en concreto, lo que he leído es sobre el cerebro y la música, lo que pasa que muchas de las cosas que allí se explican pueden extrapolarse a muchos otros campos.

En uno de estos libros leí que cuando uno percibe algo a través de nuestros cinco sentidos por primera vez, se desarrolla un complejo proceso en el cerebro donde intervienen muchísimos elementos que siguen cierto protocolo. Imagínense una autopista con miles de canales y miles de carros, cada uno de ellos yendo hacia un destino diferente. Cada uno de estos vehículos lleva una información específica hacia determinados lugares y cada uno de estos viajes fungen como una especie de conexiones. Algo así ocurre en nuestra cabeza durante nuestras primeras percepciones.

Ahora bien, ¿qué es lo que pasa cuando recordamos eso que vimos, que olimos o que escuchamos después de un tiempo? El cerebro intenta re-crear el proceso que se dio cuando percibimos eso por vez primera. El cerebro intenta re-acordar, es decir, volver a plantear ese acuerdo entre diversos elementos, sobre lo que pasó en un principio. Re-acordar es recordar.

Lo que se conoce como "memoria sensorial" no es más que un compendio de esto que acabo de describirles. Cuando asociamos un olor o una canción a un sitio o a una persona, lo hacemos porque muchas de las conexiones que hace el cerebro incluyen esos olores o sonidos que percibimos cuando estuvimos cerca de ese sitio o esa persona.

Por otro lado, el cerebro humano almacena información por repetición. Cuando estudiamos algo que queremos aprender, tratamos de leer -literatura- o ejercitar -matemáticas- cuantas veces sea necesario para finalmente retenerlo. Lo que estamos haciendo es recordando en repetidas ocasiones eso que deseamos acumular. Estos recuerdos repetitivos refuerzan las conexiones que se hicieron en el cerebro. Es por ello que, cuando estudiamos algo con esfuerzo y dedicación, es muy poco probable que salgamos mal en un examen donde se nos pregunte eso que analizamos con tanta determinación. Lo mismo pasa con nuestras canciones favoritas: las hemos escuchado tanto -recordado tanto- que sus letras se les hicieron inolvidables a nuestros cerebros.

Volvamos a lo que nos trajo hasta acá: la propiedad de recordar algo es intencional. Mientras más recordemos algo, es decir, mientras más le ordenemos a nuestro cerebro a que imite esa primera vez que percibimos ese algo, más lo tendremos presente en nuestra memoria. Y, por lo tanto, es más difícil es que se nos olvide. No se sorprendan entonces cuando recuerdan algo que parecían haber olvidado. Si lo recordaron es porque quisieron. Y si lo olvidaron, es porque decidieron no recordarlo.

Esta explicación pudiera tener múltiples e interesantes implicaciones. Acá algunos ejemplos:

- La gente que no se acuerda de los cumpleaños de las demás personas es porque no le interesa en lo más mínimo acordarse de eso.

- Cuando comienzas a salir con alguien, es posible que ambos, para darse a conocer, conversen sobre muchas cosas personales. Si ese alguien recuerda cosas muy puntuales que le has mencionado, entonces demuestra que está muy interesado en ti. El querer recordar esas cosas que le dijiste podría implicar que también te quiere...

- Cuando una persona que dice ser tu amigo(a) "olvida" algo que considerabas muy importante para ti, entonces significa que esa persona en verdad no podría ser tan "amigo(a)" como aseguraba ser.

- Todos tenemos amigos con pasiones un tanto particulares. Esas personas que saben demasiado de béisbol, las armas que utilizaron los alemanes en la segunda guerra mundial o los hábitos sexuales de los lagartos de Nuevo México, poseen mucho conocimiento en cada uno de esos renglones precisamente porque así lo desean.

- Cuando ha pasado bastante tiempo desde que terminaste con una pareja y todavía sigues recordando cosas de ese(a) ex-novio(a), lo más probable es que todavía no hayas superado esa separación.

Ya saben. No se hagan los locos...

Todo lo que ustedes recuerdan ha sido porque así lo han querido.

Y todo lo que olvidan, también.

lunes, abril 06, 2009

¿Serena o Blair?: un dilema con implicaciones sexuales, sentimentales y morales


En estos días, mientras estaba metido en tremenda cola en la Prados del Este, la pregunta me tomó desprevenido: si tuviera la oportunidad de escoger entre alguna de las dos protagonistas de Gossip Girl, ¿cúal de ellas sería la opción definitiva? La respuesta no es sencilla. Para nada.

Cuando salió la primera temporada de la serie que retrata la adolescencia de la aristocracia neoyorquina, pensé que sería una de esas series frívolas y, por demás, intranscendentes. Nunca pude terminar de ver un capítulo completo. Sin embargo, en una de esas noches ociosas de zapping donde no están pasando nada bueno en ningún canal, me detuve en un episodio de la serie de cuestión. En ese momento estaban pasando una escena que mostraba un apasionado encuentro sexual entre la chama de pelo negro y uno de los tantos protagonistas masculinos. No sólo vi la escenita, víctima de ocio y morbo, sino que terminé viendo el capítulo completo.

Inconscientemente y sin que pudiera evitarlo, quedé enganchado con Gossip Girl. Aún sigo pensando que la serie es frívola e intranscendente, pero me gusta: la definición literal de un guilty pleasure. Luego de un par de capítulos supe que la chama pelo negro se llamaba Blair y que era la mala de la partida; y que la otra jevita, la catira, se llamaba Serena y era la "inocentona" del programa. (Y pongo entre comillas al adjetivo en cuestión porque la carajita también se ha tirado sus aventurillas.)

La dificultad del dilema que plantea el título de este post está representado por los dos extremos que lo demarcan: el amor puro que siento hacia Serena y el intenso deseo que siento hacia Blair. De Serena, me mata el tono de su voz, sus encantadores ojos tristes y la belleza de su rostro. De Blair, me gustan las curvas de su cuerpo, el perfecto tamaño de sus senos y esos ojos negros y esas cejas y esos labios que insinúan un magnífico desempeño bajo las sábanas. Cada uno de estos elementos es lo que hace prácticamente imposible decidirse por una de las dos. Lo que no te tiene una, te lo tiene la otra, La Perfecta dixit.

Pensemos entonces en las cosas que no me gustan de ellas. A ver... la verdad es que no siento especial atracción por las catiras y flacuchentas como Serena. Pero con Blair es más grave la cosa: la tipa es una perra y es insoportablemente sifrina. (Ya sé que todos los carajitos que salen en la serie son sifrinos, pero es que ella es un caso particularmente especial.) Los defectos de Serena, en apariencia, son menos dañinos y es algo que, en todo caso, tendría arreglo con un tinte de pelo y una gran cantidad de carbohidratos de por medio. La dicotomía, lejos de aclararse, parece complicarse aún más.

A lo mejor el problema radica en lo contradictorios que somos los seres humanos. Nosotros realmente no sabemos lo que queremos. La encantadora y comprensiva Serena me ofrece afecto, mientras que la manipuladora y despiadada Blair me ofrece sexo salvaje. El hecho de que no me decida aún por ninguna de ellas dice mucho de nuestra condición humana. ¿Cuántas veces no nos hemos debatido entre el sentimiento y el deseo? ¿Cuántas veces no hemos optado por una caraja que sabemos que nos va a joder?
¿Cuántas veces no descartamos a personas como Serena? ¿Cuántas veces no hemos terminado amando a personas que nos joden?

Lo perfecto sería que en una mujer yo pudiera encontrar los dos ingredientes de esta indecisión: amor y deseo. En ese caso, bien valdría la pena intentarlo con Serena. Quién sabe si una vez que nos hayamos amado, luego pueda haber una conexión sexual épica. Pero la cosa no es tan sencilla. Blair también ha demostrado que puede amar apasionadamente. En fin, que sigo sin decidirme...

Como pueden darse cuenta, el conflicto es mucho más complejo de lo que parece. De seguro ustedes también han tenido uno como este. Uno donde ponemos en evidencia que, el deseo, la parte más animal de nuestra humanidad, puede en algunos casos obstruir nuestro camino hacia el amor verdadero. Si es que esa vaina existe...

La implicación moral de esta tormentosa encrucijada radica en que, muchas veces, los seres humanos no nos decidimos por la opción que sabemos que es la mejor que podemos tomar. De hecho, muchos de nuestros fracasos en materia sentimental han surgido como resultado de decisiones concientes. Si alguna vez se han preguntado por qué nos va tan mal en el amor, es sencillamente porque así lo hemos decidido.

Después no nos quejemos entonces.

jueves, abril 02, 2009

Garnica: an electronic delight


Mérida is one of the most fertile regions of Venezuela for creative human beings. A lot of talented filmmakers, actors, plastic artists and musicians have been born there. One good example of that is represented by the electronic music collective Los Andes Electrónicos. A former member of that group, Rafael López Garnica a.k.a. Garnica, recently edited Cae nieve en Caracas (2009). A lot of tracks under his name have appeared on several compilations and EP's, but Cae nieve en Caracas is his first opportunity to show how an entire album would sound with all of his tracks on it. This challenge -because an opera prima is always a challenge- has been brilliantly succeeded. This album sounds like exquisite electronica. It's a great record because, among other things, it's remarkably coherent. And coherency, more than an attribute, is a strict rule that has to be respected if you want to deliver a solid artwork. Cae nieve en Caracas is a genuine proof of what I'm talking about.