La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

jueves, mayo 28, 2009

Nueve pruebas de que lo mejor viene en envase pequeño


1. Los paquetes que traen tres Pirulin son más crujientes, más frescos y más sabrosos que los de lata.

2. El Nestea que se prepara con sobres pequeños sabe más sabroso que el que se prepara con el de lata (¿verdad, Nina?)

3. Los mini KitKat -y los Snickers pequeños- saben mucho mejor que los que vienen en paquetes más grandes.

4. Las galletas Oreo que vienen en los paquetes de 4 traen mucha más cremita que las de los paquetes grandes.

5. Los Platanitos que vienen en los paquetes más pequeños son más salados, más tostaditos y sabrosos que los que vienen en los Megapack.

6. Los refrescos que vienen en lata siempre saben mejor que los que vienen en bombonas.

7. La nucita que viene en esos envases chiquiticos es mucho más rica que la de tubo o que la que viene en los frascos grandes.

8. En algunos post de Twitter hay mucha más genialidad que en muchos post de blog.

9. Un "piquito" puede llegar a ser, en ocasiones, mucho más sexy que un beso más prolongado... (y saben que sí...)

miércoles, mayo 27, 2009

A chromatic feast made out of post-it's


lunes, mayo 25, 2009

La magia de los primeros discos de un grupo (y de las primeras películas de un director)


Tengo un amigo que dice que sólo escucha los primeros discos de un grupo. Dice que son los mejores. Cuando me dijo eso me dejó pensando, bastante. En parte tenía razón, mis discos favoritos son los primeros en las carreras de esos grupos: The return of the space cowboy (el segundo de Jamiroquai), The new sound of the venezuelan gozadera (el segundo de Los Amigos Invisibles), Bacalao Men (el primero de Bacalao Men), Ride of the lightning (el segundo de Metallica), Rage against the machine (el primero de Rage Against the Machine), Definitely maybe (el primero de Oasis). Y así sucesivamente...

Algo similar me pasa con mis películas favoritas de mis directores favoritos: El mismo amor, la misma lluvia (la primera de Juan José Campanella), Amores perros (la primera de Alejandro González Iñárritu), Caballos salvajes (la segunda de Marcelo Piñeyro), Delicatessen (la segunda de Jean-Pierre Jeunet), Tesis (la primera de Alejandro Amenábar), Before Sunset (la tercera de Richard Linklater) El camino de San Diego (la tercera de Carlos Sorín).


La magia que tienen estos primeros trabajos, según mi amigo, tiene lugar en lo que él llama "la virginidad del artista": en esos primeros trabajos, el artista se muestra con la sinceridad que aporta la ingenuidad. Luego, cuando esos artistas alcanzan el éxito, "se vuelven mierda sencillamente porque se putean". Reconozco que lo que dice mi amigo tiene razón en gran medida, pero tiene también, como todo pragmatismo, cierta dosis de radicalidad. Vamos, que en muchos casos el artista "se vende", tratando de comercializar su arte, intentando satisfacer "las necesidades predecibles" del público; pero también muchos artistas, con el paso del tiempo y haciendo uso de su experiencia, logran madurar confeccionando mejores trabajos artísticos.

De igual forma hay artistas que no lograron superar sus primeros trabajos y, por lo tanto, se quedaron en el aparato. Tan enceguecidos quedaron con el éxito de sus óperas primas que luego, desconectados de tierra y drogados de ego, no supieron seguir brindando buen material. Ejemplos sobran y no merecen la pena siquiera ser mencionados.


Es por ello que le tengo tanta admiración a los grupos que han logrado mantenerse en el tiempo más allá de sus nombres o del prestigio que merecidamente han conseguido, sino porque siguen ofreciéndonos obras maestras. En mi opinión, músicos como Luis Alberto Spinetta, Bjork, Radiohead, Prince, Stevie Wonder y Gustavo Cerati entran en esa selecta lista de artistas que, como el vino, simplemente suenan mejor con el paso del tiempo.


En cuanto al cine, Woody Allen, Javier Bardem, Meryl Streep, Phillip Seymour Hoffman, Juliette Binoche y Sean Penn estarían en esa lista de artistas que nos deleitan con el esplendor de su madurez.


Resulta interesante hacerle seguimiento a los músicos y a los cineastas. A cualquier artista, en general. Notar su crecimiento, identificar sus cambios, evaluar sus experimentos, analizar sus aciertos y fracasos.

Encuentro fascinante escuchar el nuevo disco de una banda que me guste. Creo que espero inconcientemente a que me sorprendan, a que superen mis expectativas, pero que a la vez mantengan ese sonido que en un principio logró seducirme.


Aunque me atrevería a decir que, en muchos casos, los grupos y cineastas nos ofrecen lo mejor de su talento al principio de sus carreras, cada vez que escucho un disco nuevo o veo una película nueva de ellos, espero que ese sea el mejor trabajo de sus carreras.


En esa esperanza apoyamos nuestra fe en que el arte, con el paso del tiempo, siga deslumbrándonos con sus hermosos intentos visuales y sonoros de explicarnos a los seres humanos.

viernes, mayo 22, 2009

Telegrama: pop-rock adolescente caraqueño


Una de las cosas que más admiro en una producción musical es la coherencia que me pueda ofrecer. El caso de la joven agrupación caraqueña Telegrama destaca con solidez. La temática de sus letras está dirigida a adolescentes de la alta sociedad caraqueña, los chamos visten de chemise Polo y pantalones caqui, y su segunda y más reciente placa se llama Country Club (2008). Conceptualmente hablando -música, estética, identidad-, más coherentes no pueden ser. Ahora bien, la coherencia sin calidad no llega a ningún lado. Y acá reside el talento de Javier, Roberto y Gonzalo: saben hacer muy buenas canciones. Letras sencillas y simples melodías hacen que cantes todas las canciones del disco sin que te des cuenta. En esto se sustenta mi elogio hacia esta agrupación y la invitación a que escuchen Country Club: una de los mejores producciones de pop-rock que se han realizado en este último par de años.

Nota: este es el video del tema Nada que hacer

jueves, mayo 21, 2009

Não sei parar de te olhar...


Listen to this cover of Damien Rice's The blower's daughter, called É isso aí, sang in lovely portuguese by Ana Carolina and Seu Jorge...

martes, mayo 19, 2009

El detalle es una forma genial de decir "Te quiero"


Mi abuelo y mi mamá han sido dos de las personas que más me han querido. Esta afirmación la hago apartando el obvio vínculo familiar que me une a ellos y que explicaría, entre muchas otras cosas, el por qué me han querido tanto. Lo sé sencillamente porque ambos han sido practicantes de una de las formas más poderosas que sirve para demostrar que uno quiere a alguien. Son practicantes del detalle.

Hay una frase que dice: "el detalle está en el detalle". Es decir, ya el hecho de querer demostrarle a esa persona que uno la quiere es un detalle en sí mismo. Sin embargo, eso no quiere decir que cualquier cosa que uno haga o regale entre de manera directa en la categoría de detalle. El asunto es un tanto más complicado. Valdría preguntarse entonces: ¿qué debe tener un detalle? Acá, un intento...

En Finding Forrester hay una magnífica escena en la que el personaje que interpreta Sean Connery le dice a su pupilo que "la clave para entrar en el corazón de una mujer está en dar un regalo inesperado que se da en un momento inesperado". El secreto, entonces, para enamorar una mujer está en regalarle un detalle.

La espontaneidad es una de las condiciones inequívocas del detalle. Así como se entrega en un momento inesperado, así debe surgir el detalle. Mi mamá siempre me sorprende con un chocolate. Cuando menos lo espero, saca de su cartera un paquete de Edición Especial de Savoy y me lo entrega. Siempre logra sorprenderme aunque prácticamente el acto se haya convertido en una costumbre. Siempre se lo agradezco, pues sé que es una forma muy sutil pero poderosa de expresarme lo mucho que me quiere. Lo que convierte a ese chocolate en detalle, es el hecho de que mi mamá lo haya comprado sin pensarlo mucho en cualquier panadería, con la única intención de hacerme feliz.

(De manera que cuando tratas de hacer algo para impresionar, manipular o tratar conseguir algo de alguien, esa acción está vetada de poder convertirse en detalle.)

Mi abuelo era un lector asiduo de periódico. Él siempre estaba pendiente de cualquier aviso o artículo que pudiera serle útil a cualquier de sus amigos o familiares. Si veía un aviso de algún congreso de medicina, pues le avisaba a mi mamá. Si veía uno de unas jornadas de publicidad, le avisaba a mi hermana, y así sucesivamente. En esos pequeñas acciones nos estaba demostrando que siempre nos tenía presente. Me imagino que, cuando nos avisaba esas cosas, nunca pasaba por su cabeza querer buscar algo con eso, lo único que nos estaba dando a entender era lo mucho que nos quería.

Los detalles entonces son unos verdaderos aliados del amor. Las pocas veces que me ha ido bien con las mujeres ha sido gracias a los detalles. Y, aunque bien pudiera jactarme de que mis habilidades en el terreno de la seducción, no lo podría hacer en realidad. Lo que pasa es que, cuando uno es víctima del amor, a uno sencillamente se le ocurren cosas geniales. "Ce n'est pas ma faute, c'est l'amour!"

Y es que allí precisamente es donde surge el detalle: en la ocurrencia, en la inmediatez que ofrece la espontaneidad. Claro que existe la intención de hacerle saber a esa otra persona que uno la quiere, que uno la extraña o, en todo caso, que uno la ama.

Agradezcamos entonces cuando recibamos un chocolate, una nota escrita o un video de Youtube que nos manden a nuestro email y recuerden que, si quieren regalar uno, no lo piensen mucho.

El amor se hará expresar cuando menos se lo imaginen, sólo estén pendiente cuando éste se los haga saber. Quedará ya después de nuestra parte sorprender a esa otra persona a la que indirecta, pero genialmente, le querramos decir: "Te quiero".

jueves, mayo 14, 2009

Je vous recommande voir...

...estas películas que serán proyectadas en el Festival de Cine Francés que comienza mañana en las más importantes salas de Caracas:

La scaphandre et le papillon



Ma vie en l'air



Les amants réguliers


miércoles, mayo 13, 2009

Stereophonics: this is how sounds a decade of good rock 'n roll


I've never been a fan of greatest-hits albums, but I realize that they could be very helpful if you want to have a general idea about certain bands that you haven't heard before. I had already listened to the music of Stereophonics, but I wanted to listen more, so I looked and I discovered that, last year, they had edited an album with their best tracks on it: Decade in the sun (2008). I listened to it and I can assure you now that this is one of those records that truly capture the essence of a band through their greatest songs. Decade under the sun is a catalog of heartbreaking ballads and bad-ass-rock tunes. This record is so great that it could make you, without even notice it, a Stereophonics fan right after you listen to it -at least that's what happened to me.

This is the video of
Maybe tomorrow (my favorite song)

martes, mayo 12, 2009

Je n'aime pas la Juliette Binoche avec ses cheveux jaunes

lunes, mayo 11, 2009

subject: aprendiendo...

Hola M, ¿cómo está todo? Bueno... espero que bien. Abajo te pongo un ensayo que escribí hace tiempo para un curso. Le corregí un par de cosas para compartirlo contigo. Al final entenderás por qué he querido hacerlo...

Ejercicio No. 7: El ensayo

"Aprendiendo..." por Victor Marín Viloria

La definición anglosajona de la palabra "aprender" establece que "learning is a change of behavior" ("aprender es cambiar de comportamiento"). Esto en tan sólo tres palabras implica que, para aprender, primero tenemos que cambiar. Ahora bien, no toda alteración puede considerarse aprendizaje. El cambio debe entenderse como una transición entre una situación actual (conflicto) y una situación ideal (la solución a ese conflicto). En ese proceso, la información es imprescindible, pues debemos saber primero qué es lo que debemos cambiar y cómo debemos hacerlo. Es por ello que la palabra "learning", en inglés, también significa "enterarse, darse cuenta".

Habiendo explicado esto, es preciso hablar sobre la importancia del pasado en el proceso de aprendizaje. Muchas de las cosas que nos han pasado pueden servirnos de base para esa información a la que me refería en el párrafo anterior. Uno debe aprender de los errores que hemos hecho para no volver a cometerlos. Como ya sufrimos en carne propia el negativo efecto de esas acciones, sabemos que no debemos repetirlas. En este caso, uno pudiera pensar que, con no repetir esos errores, uno ya estaría cambiando para mejor, es decir, uno estaría aprendiendo. Pero ojalá todo fuera tan fácil...

No basta con no volver a cometer esos errores, sino que también valdría la pena preguntarse qué nos llevó a equivocarnos. Ubicando la raíz del problema es la manera más eficiente de solucionarlo. Lo que pasa, es que existe una paradoja por demás interesante con respecto a nosotros los seres humanos. Aún sabiendo que estamos haciendo mal las cosas, es decir, teniendo la información para ese cambio, no terminamos de hacerlo. Esto explicaría por qué las personas que fuman, aún sabiendo que está mal y que hasta incluso podría provocarles la muerte, siguen fumando.

Es por ello que no basta con enterarse sobre qué es lo que está malo. Tener esa información es sólo llegar a la mitad del camino del aprendizaje. Hace falta actuar para terminar de aprender.

Hace unos días me pasó algo que fue lo que motivó toda esta reflexión que ahora comparto con ustedes (contigo). Hace un par de semanas me reencontré con una persona (contigo) que fue muy especial para mí hace algunos años. Y digo que "fue" porque creo que lo dejó de ser desde hace ya un buen tiempo. Ustedes se preguntarán por qué hago una afirmación tan severa. Y la respuesta a esa interrogante está en que, ahora, puedo asegurar con toda la sinceridad del mundo que, respecto a ella (ti), aprendí.

O mejor dicho: primero me di cuenta, y luego aprendí.

Esa persona (tú) significó (significaste) mucho para mí. Pero luego tuve que admitir que ella (tú) no sentía (sentías) lo mismo que yo. Reconocer eso no fue fácil. Tomó mucho tiempo y mucho agotamiento emocional. El punto es que me di cuenta que no valía la pena seguir apegado a un sentimiento que evidentemente no me era correspondido.

Me di cuenta que seguirla (seguirte) queriendo me hacía mal.

Verán, cuando uno se re-encuentra con una persona que no has visto hace tiempo, uno también se re-encuentra con uno mismo. Uno puede llegar a tener una idea de cómo era uno en esa época. Y cuando la (te) vi, supe que no era el mismo de antes. Fue entonces cuando supe que había aprendido.

Aprendí a no quererla (quererte) más.

Pero aprendí porque tuve que hacerlo y no porque quisiera. Aprendí, es verdad, pero no estoy feliz. Siento que fue para mejor, pero no me siento mejor.

Yo nunca quise dejar de quererla.

Yo nunca quise dejar de quererte.

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Victor Marín Viloria
www.victor-marin.blogspot.com
(58) 414 xxx xx xx

jueves, mayo 07, 2009

Depeche Mode: this universe sounds dark


A friend of mine told me that you needed some time to digest a record of Depeche Mode when you start to listen to it. I have to say that my friend was right: it took me a while to dig Depeche Mode's latest record, but this is exactly what happens with great records. Once you are into them, there is no turning back. That's been said, Sounds of the universe (2009) is a great record. Depeche Mode are authentic experts at creating atmospheres. The hypnotic voice of Dave Gahan attracts you to the mood of the song he's singing and you can't do but to follow him to his emotional journey. Because Depeche Mode, first and foremost, is a band that deals with intense and obscure emotions. This is how our inner universes sounds like.

This is a live performance of Wrong

miércoles, mayo 06, 2009

Revolution Blogger


La Embajada de España y la revista de literatura hispanoamericana 2021 Pura Ficción organizan e invitan a la Mesa Redonda "¿Revolution Blogger = Nuevas Literaturas?". Desde la escritura minuto a minuto hasta el papel del editor, entre el anonimato, los diálogos y los monólogos, la tecnología –ese regalo del presente– se convierte en una central de operaciones donde el que escribe procesa al mismo tiempo sus propios desechos. Ejemplos, proyecciones, reinvenciones. Si parte desde la web, entra en esta mesa. Es más, si parte de la literatura, tiene un lugar priveligiado en esta mesa.

El evento será este Jueves 07 de Mayo, de 7 pm a 9 pm, en los espacios de la AECID, en La Castellana.

Los comensales del debate:

+ Hector Torres / Escritor, editor y fundador del portal ficcionbreve.org

+ Daniel Pratt / Programador, poeta y ex editor del portal panfletonegro.com
+ Jesús Ernesto Parra / Escritor, periodista y editor de la revista 2021 Pura Ficción y el blog 2021pf.blogspot.com
+ Kiko Amat / Melómano, novelista y periodista catalán, editor del blog laescuelamoderna.blogspot.com

El moderador:

+ Leo Felipe Campos / Periodista y editor de la revista 2021 Pura Ficción y del blog mijaragual.com

lunes, mayo 04, 2009

¿Quieres saber cómo estoy? ¡Métete en mi facebook!


Quien ha visitado este blog ha podido leer en más de una ocasión la posición crítica que mantengo hacia el uso que se le ha dado a facebook o a cualquier otra de estas nuevas redes sociales. Quien haya leído eso también tendrá todo el derecho de preguntarme por qué tengo una cuenta en facebook -y ahora una en twitter-, si me considero tan crítico ante estos sitios de Internet.


Creo que puedo responder a eso con el siguiente argumento: mi crítica ha estado dirigida hacia cierto tipo de personas que utilizan estas páginas de manera exagerada y francamente criticable. Mi crítica va dirigida hacia las personas, no al medio. Sea facebook, twitter, flickr o blogger.

Y es que si a ver vamos, todo en esta vida tiene su lado bueno y su lado malo. Así como existen personas que escriben en su estatus información que indica que desconocen el significado de la palabra "humildad", también existen personas muy especiales para mí que, gracias a facebook, he podido contactar. Asimismo, existen abundantes testimonios de historias positivas -reencuentros, noviazgos e incluso matrimonios- gracias a esta poderosa herramienta.

En estos días, leyendo Dilemas del presente, el más reciente libro de Iván Loscher, me encontré con una brillante explicación ofrecida por el brillante sociólogo y escritor Axel Capriles sobre la "idealización del yo" a través de estas redes sociales.

Capriles precisa que esta exagerada exposición del individuo a través del Internet, responde a la dinámica propia de estas sociedades post-modernas. En la actualidad, todo el mundo trabaja o estudia. Cada quien anda en su rollo, pues. Además, el crecimiento exacerbado de la población mundial rebasa una reacción apropiada de las ciudades ante esta situación, desencadenando tráfico, distanciamiento y, en consecuencia, incomunicación. En pocas palabras, a nosotros los seres humanos cada vez se nos hace más difícil comunicarnos entre nosotros mismos.

Atrás han quedado esos días donde uno se reunía de lo más relajado a tomarse un café con los panas, para hablarle de nuestra vida y escucharle la de él; para hablar mal de las mujeres y del gobierno; en fin, para saber cómo estamos.

¿Cómo responde entonces la sociedad ante esta difícil circunstancia? Pues haciendo uso de las herramientas tecnológicas que están a nuestro alcance. Todo pareciera haber comenzado con la aparición del email, luego el ICQ, el Messenger, el Hi5, el Facebook y ahora el Twitter. Sólo Dios y los geeks que se la pasan programando todo el día sabrán qué es lo próximo que vendrá.

De manera que la sociedad se adapta a los nuevos tiempos a través de maneras muy particulares. Lo importante es que, debajo de todo esto, subyace el interés por comunicarnos con los demás. Aunque también existirán muchas personas que confundan las ansias de comunicarse con las de comportarse como una celebridad.

Aquí es donde entra el término de "idealización": muchas de las personas que actualizan frenéticamente sus estatus en facebook o en twitter, intentan conseguir la atención de los demás con una versión idealizada de sí mismos, ya sea colocando la canción que escuchan en ese momento como indicador de sus sentimientos, expresando su opinión sobre un tema polémico o posteando intencionalmente una controversia que les permita expresarle al mundo entero: "¡Hey, aquí estoy!¡Préstenme atención! ¡Léanme y sabrán cómo soy!"

De todas formas, la culpa de comportarse de esa forma no recae totalmente en la persona. Si ese individuo intenta develar su vida íntima tal y como lo haría cualquier famoso es porque esta sociedad, en extremo mediática, así lo ha propiciado. El lema de Youtube no puede ser más elocuente: "Broadcast yourself".

Sin embargo, lo más importante que uno pudiera rescatar de todo esto es que, si bien existen casos puntuales que merecen ser criticados, no hay razones para juzgar la modalidad que escoja el colectivo para comunicarse. Nadie debería decir que está bien o mal la manera que la sociedad escoge para adaptarse. Si algo destacan los especialistas en evolución es que este tipo de cambios se hacen siempre para mejor.

Y aunque nada logre reemplazar una buena conversación en la que uno pueda verle la cara al otro, en la que uno pueda analizar sus gestos, escuchar la entonación en la cual esa otra persona nos echa los cuentos, también habría que agradecer que existan herramientas que nos permitan comunicarnos con aquellos con los que no podemos hacer todas estas cosas.

Mientras queramos saber cómo está el otro y mientras dispongamos información de ese familiar que ya no vive en el mismo país que nosotros, estaremos reafirmando nuestra condición de ser social. Estaremos saciando una de nuestras necesidades fundamentales de los seres humanos: la necesidad de compañía.

sábado, mayo 02, 2009

A bunch of old computers playing a cover of Queen's Bohemian Rhapsody...