La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

miércoles, julio 29, 2009

Mos Def: the ecstasy of redemption


Every great musician has its weak albums. However, what sets them apart from the rest is their ability to recover from their bad moments and delights us, once again, with another good record. Mos Def has done it with The Ecstatic (2009) -his latest album. After blowing us away with The New Danger (2004), Mos Def disappointed all of us by releasing the mediocre True Magic (2006). Lots of people blamed it on the fact that Mos was starting to have a great moment in film making -he acted on Michel Gondry's Be kind, rewind. I guess that suggested that he wasn't entirely focused on his music career. But Mos Def is back with an astonishing record under his sleeve. The Ecstatic sounds like the extraordinary hip-hop only Mos can deliver. Some of its tracks have that The new danger's experimental vibe while others have the best of Mos' early years (Black on both sides and Blackstar). This is the equivalent to what Q-tip did with The Renaissance in 2008: The Ecstatic is the best hip-hop record I've listened to this year. No doubt.

lunes, julio 27, 2009

El miedo es una abstracción


Uno de los profesores más geniales que tuve en la universidad fue el Prof. Angulo. Me dio Física II en un curso de verano. Angulo, más que un profesor, era un precursor de la inteligencia. No sólo nos demostraba con frecuencia lo inteligente que era, sino que nos incitaba a que también fuéramos inteligentes. Siempre contaba chistes cuando sentía que la clase se estaba poniendo aburrida, y si eso aún no daba resultados, nos invitaba a que participáramos en intensos y acalorados debates intelectuales.

Él siempre nos pedía que hiciéramos definiciones de conceptos "obvios". Él decía que la obviedad era como un moco: asumimos que no tiene olor simplemente porque lo tenemos muy cerca de la nariz. Su intención radicaba en que no tomáramos las cosas por sentado, sino que siempre cuestionáramos la obviedad.

En una clase bastante pesada, él intentó romper el tedio pidiéndonos que hiciéramos una definición del miedo. "Para ustedes, ¿qué es el miedo?", nos preguntó. Varios levantaron la mano pero ninguno supo dar una respuesta coherente. "¿Cuándo tienen miedo ustedes pues?", nos increpó entonces.

Uno dijo que le daba miedo llegar tarde a su casa porque podían atracarlo. Una chama dijo que le dio mucho miedo cuando acampó en el Roraima, que no pudo dormir porque escuchaba sonidos muy raros. Otra dijo que le daba miedo decirle a su papá que había reprobado una materia porque pensaba que, como era muy severo, lo más probable era que se enfureciera y le propinara un fuerte castigo.


"¡Ahí la tienen!", dijo el profesor, emocionado. "¡Ahí tienen una definición del miedo!". Todos nosotros seguíamos consternados pues no terminábamos de entender lo que estaba sucediendo. Angulo insistió: "¿es que acaso no ven que todas esas cosas tienen algo en común?" Me imagino que nosotros seguíamos mostrando nuestras caras de imbéciles...


El profesor finalmente aclaró la confusión: "Uno tiene miedo porque piensa que alguien puede robarlo, la otra no duerme porque piensa que un monstruo se la va a comer y la otra le tiene miedo a su papá porque piensa que la va a caer a correazos. Todos ellos creen que va a pasar algo. Todo es una posibilidad, pero nada es real. Por eso es que el miedo es tan dañino: porque está basado en suposiciones, muy entendibles claro está, pero que ¡no son reales!"


En ese momento me asombró la agudeza de mi profesor. Tanto así que recuerdo haberlo escrito en mi cuaderno de física. Hace algunos meses me mudé y pensé en botar los cuadernos de la universidad. Mientras los revisaba, a manera de ejercicio de nostalgia, me encontré con esos apuntes, que no de física, sino de una materia más importante: la vida.

Esta disertación la vine a releer en un momento en que estaba poseído por el miedo. El miedo al futuro, a lo desconocido de mi porvenir. Esta maravillosa coincidencia de leer eso, en esa circunstancia tan particular, me hizo volver a sentir ese impulso de no tratar de derrotar mis inseguridades sino más bien aferrarme a ellas. Abrazar la incertidumbre, pero con optimismo.


Mi más sincero deseo de escribirles todo esto es que precisamente caigan en cuenta de que, aún siendo el miedo tan libre, tan comprensible, tan real, es algo que está basado en abstracciones, en escenarios que todavía no han ocurrido. Mi invitación no es a que prescindan del miedo, debido a que es un sentimiento muy humano, sino a que se apoyen en otra abstracción: la de la esperanza.

La esperanza de que todo va a salir bien.

martes, julio 21, 2009

Dirty Projectors: experimental music doesn't always mean weird music


David Longstreth is quite a character. His bandmates agree among them when it comes to describe him as obsessive, prolific, and inspiring: attributes that make him one of the most interesting musicians of Brooklyn nowadays. David has a band called Dirty Projectors. They have edited Bitte orca (2009), in my opinion, the best experimental album of 2009. It's melodic, artsy and beautiful. Its music is hard to catch, it has rhythm twists and unexpected vocal melodies. This music sounds abstract because that's how it was born. That wasn't David's ambition, it's just how it was meant to be. When you have no fear of taking risks, you have the freedom that it takes to make music like this. Listen to Bitte orca and you'll see what I mean...

This is the video for Stillness is the move

lunes, julio 20, 2009

Vivo en Harlem


Vivo en esa zona a la que algunos se refieren como al upper upper west side -como si perteneciera efectivamente a Manhattan.

Vivo en un apartamento que queda a media cuadra del metro, cerca de dos grocery store, una farmacia y una peluquería que se adorna de globos cuando se celebra el cumpleaños de algún niño de la cuadra.

Vivo en la zona donde Bill Clinton tiene su oficina personal, donde Donald Trump piensa montar otro de sus edificios y a la que U2 le dedicó una canción.


Vivo en una zona en la que todo el mundo está orgulloso de pertenecer a ella. Vivo en una verdadera comunidad: todo el mundo se saluda, se ayuda y hasta se regaña. Vivo en una zona donde me ayudaron, aún sin conocerme, a meter el colchón y las cosas que compré para mi cuarto.


Vivo a dos cuadras de una lavandería donde las señoras de la tercera edad aprovechan para echarse los cuentos mientras doblan con esmero la ropa caliente que sacan de esas bocas de metal.


Vivo en una zona que era "roja" hace una década, pero que gracias a Rudy (Giuliani) y a Bloomy (Michael Bloomberg) se ha convertido en una de las zonas más prometedoras en el sector de bienes raíces de la ciudad de Nueva York.


Vivo en una zona donde hacen parrillas en las entradas de los edificios. Y donde se escucha música a toda hora. Vivo en una zona que parece ignorar que el humo y las ondas sonoras se propagan, afectando también a los que no han sido invitados a la fiesta.

Vivo en Harlem en un apartamento que comparto con Jamie y Pablo. Ella es norteamericana, él ecuatoriano. Ella trabaja en un hotel, hace voces para comiquitas y videojuegos y audiciona para actuar en obras de Broadway por la tarde. Él cocina en uno de los restaurantes más caros de la ciudad. Ella tiene uno de esos carácter que me han perseguido -y que he tolerado- a lo largo de mi vida. Él cocina delicias aderezadas con sal y pimienta, cocinadas con el calor que dan los fogones. Ella me puso una cortina en la ventana de mi cuarto y me dio unos cuantos ganchos para colgar mis camisas. Él me cocinó una exquisita cena de bienvenida.

Vivo cerca de un centro juvenil donde hay piscina y dan clases de yoga. Vivo en una zona donde conmemoraron por una semana entera la muerte de Michael Jackson, reproduciendo sus canciones en unos de esos estéreos plateados, con agarraderas y grandes cornetas, de esos que se colocan en los hombros mientras caminas. De esos que se me hacían extintos.

Vivo en una zona donde la gente se me queda viendo. No sé si bien o mal. Lo único que sé es que dejan de hablar cuando paso cerca de ellos. Y entonces ese silencio se me traslada en la nuca. Y es incómodo. Quizá lo hacen porque no soy negro ni blanco, quizá por mi color indeciso.

Vivo en una zona en la que soy un extraño.

En la que soy un extraño que empieza a extrañar.

miércoles, julio 15, 2009

Rock 'n Roll en pantalla gigante

It might get loud



The boat that rocked



Taking Woodstock

jueves, julio 09, 2009

Chickenfoot: a supergroup is a band formed by supermusicians


Joe Satriani, Sammy Hagar, Chad Smith and Alex Van Halen got together and formed a band under the name of Chickenfoot. They also recorded a homonymous album. Chickenfoot is a supergroup and they sound like it. Their first and only record sounds like rock n roll played by great musicians having a blast. They are not ambitious simply because they don't need to. Perhaps that's the key of their success. Hundreds of thousands of visits to their Myspace and a sold-out-in minutes-nine-dates-club-tour proves it. In my opinion, the two most remarkable musicians of the group are Satriani and Smith. You can recognize that Satriani played the most important role in songwriting. On the other hand, Smith delivers an outstanding performance on drums. The voice of Sammy Hagar might not be at the shape of his golden years with Van Halen but he manages to do his job quite well. Alex Van Halen plays his bass pretty good too. This has got to be one of the greatest rhythm couple I've heard in a long time. Chickenfoot is what happens when you put together extraordinary musicians to play music they enjoy making. If Chickenfoot is the supergroup of the year, then Chickenfoot is the superalbum of the year as well.

Here's the video for Oh yeah!

lunes, julio 06, 2009

Sobre lo que no se muestra en las portadas de algunas revistas venezolanas


El que me conoce sabe que soy un lector compulsivo de revistas. Me gusta la literatura breve, esa que viene condensada en notas de dos cuartillas, impresa en papel glasé. No sólo compro todos los meses las ediciones de Clímax, Contrabando, Marcapasos (cuando salía), Gatopardo (cuando la consigo) y Exceso (cuando me llama la atención), sino que para mí es un verdadero placer sentarme los domingos con un café con leche al lado y leer Todo en domingo y Estampas (en ese orden de preferencia).

Sin embargo, lo que me motiva a escribir esto no es el placer que me da la lectura de revistas sino la crítica, que en estos momentos llega a niveles de indignación, que tengo hacia la selección de la(s) persona(s) que sale(n) en la portada y a la(s) que se le(s) dedica el artículo central.

Las portadas de la revistas venezolanas -con la maravillosa excepción de Todo en domingo- son tan predecibles que podría apostar una gran suma de dinero por adivinar la próxima "celebridad" que saldrá en la primera página. Las opciones no son muchas: Daniela Kosán, Norelys Rodríguez, Chiquinquirá Delgado, Titina Penzini, Anastasia Mazzone. He allí el meollo de mi frustración.

No es ninguna coincidencia que todas sean mujeres exitosas en el sector donde se desenvuelven. Tampoco es casualidad de que, con la excepción de Titi, todas sean unos mujerones con unos cuerpazos que ciertamente embellecen el lugar donde salgan publicadas sus fotos. Mi reclamo va dirigido a las personas que eligen quién va a salir en la portada de sus revistas.

¿Hasta cuándo va a salir Daniela Kosán, mostrando sus largas y deliciosas piernas, diciendo que ahora está haciendo perfumes y que ya se olvidó de Chataing? ¿Hasta cuándo va a salir Chiqui diciendo que no se divorcia de Daniel Sarcos y que no hace dietas porque ella nació así? ¿Hasta cuándo va a salir Titina Penzini recomendándonos lo que está "in" y lo que está "out" -¡o sea!- porque ella se la pasa en París y Nueva York -aparte de que ahora te es Dj?

¡Santo Dios Bendito! ¿Es que acaso me van a venir a decir esos señores que en este país no hay más nadie exitoso? ¿Por qué no salen en la portadas de esas revistas los chamos de La Movida Acústica Urbana? ¿Los chamos que organizan los mercados de diseño? ¿Los chamos de Los Telecaster, Viniloversus, Cunaguaro Soul, Telegrama, Masseratti 2lts, Los Mesoneros? ¿Por qué no salen los chamos que organizan las muestras de cortos en el Centro Cultural Chacao?¿Por qué no sale la nueva generación de comediantes que presentan sus Stand Up Comedy en los bares de esta ciudad? ¿Por qué no salen atletas como Greivis Vásquez o Endy Chávez? ¿Por qué no salen los nuevos chefs que se están graduando del coñazo de institutos de gastronomía que hay en Caracas? ¿Por qué no salen los chamos que tienen esas magníficas proyectos con los que cumplen sus horas de servicio social? ¿Por qué no salen los chamos talentosos e innovadores que viven fuera de Caracas?

¿Porque son feos? ¿Porque nadie los para en la calle para pedirles autógrafos o para tomarse fotos? ¿Porque no tienen las tetas de una o el culo de la otra? ¿Porque no venden? ¿Acaso el que compra El Universal de los domingos lo hace por el (la) que sale en la portada de Estampas? ¿Cuál puede ser un argumento, lo suficientemente sensato, como para convencerme a mí como lector de que quiero leer por tercera vez en lo que va del año qué es lo que Norelys mete en su maleta cuando se va para Egipto para grabar los programas de Wild On?

Insisto: mi problema no es con quien sale en la portada, sino con quien escoge a esa persona. ¿Cómo va a crecer este país con la confección de un star system, por demás absurdo e irreal, que se pretende diseñar colocando a todas estas "celebridades" una y otra vez en este tipo de publicaciones? Yo sé que una entrevista en donde salga Chiqui y describa los pormenores de su intimidad bajo las sábanas vende, y burda, pero ¿cómo coño hago si ya yo sé, porque hace un par de meses atrás salió en otra revista, que a Chiqui le gusta hacer lo suyo con un par de medias puestas porque es friolenta?

¿Dónde está la creatividad de los editores entonces? ¿Por qué todavía se entrevista a Sumito para que nos hable de la gastronomía venezolana? ¿Por qué en todos los días del padre salen los dos Pedros Penzinis hablando de la relación que los une? Repito: ¿es porque no hay suficiente gente interesante en este país que merece ser entrevistada? ¿Es que acaso Gustavo Dudamel es el único director bueno que tiene este país? Ahí están Alfredo Rugeles, Pablo Castellanos y Rodolfo Saglimbeni, digo, por poner nada más que tres ejemplos. ¿Es que acaso El Pollo Brito y Huáscar Barradas son los únicos que hacen buena música venezolana? ¿Es que acaso Titina Penzini es la única diseñadora buena que hay en este país? Invito entonces a estos señores a que se echen una pasadita por los mercados de diseño: opciones sobran, talentosas todas.

Señores editores de la revistas venezolanas, si tienen problemas en elegir a la próxima persona que va a salir en la portada, si creen que el talento o el éxito sólo se mide en centímetros cúbicos de silicona, si creen que este país es muy chiquito y que hay poquitas personas exitosas e interesantes, contáctenme y estaré contento de darles una inmensa lista de gente que sería ideal para sus portadas.

Mientras en este país se siga ensalzando a las mismas personas, mientras se siga aplaudiendo lo que dice fulanito y lo que deje de hacer menganito, mientras se siga publicando que sultanito le gusta hacer el amor en pijamas, mientras se siga celebrando e inflando el ego de los mismos de siempre, más se estará fomentando una cultura de frivolidad banal -porque también la frivolidad puede ser culta-, y más se estará vendiendo la imagen de una sociedad de ídolos acartonados.

Y la portada de este país seguirá teniendo una imagen que nunca estará acorde con lo que es por dentro.