jueves, junio 03, 2010

Carta abierta para alguien que no la va a leer

Para que algún día me leyeras.


Ésa fue una de las tres razones por las cuales abrí este blog. Postear mis escritos y recomendar discos eran las otras dos.


Y esto nunca se lo había dicho a nadie. Hasta ahora.

No sé si lo logré. Una vez llegaste a decirme que te habían sorprendido los escritos que habías leído en mi blog, pero nunca estuve convencido de que en efecto lo hubieses hecho. Y no me refiero a la sorpresa que te pudo haber ocasionado leerlos, sino al simple hecho de haberlos leído.

No sonaste sincera cuando lo dijiste. De la misma forma en que dijiste muchas otras cosas que me llegué a creer, provocando la inútil y dolorosa consecuencia de enamorarme (aún más) de ti.

Estoy seguro de que tampoco leerás esto. Lo que pasa es que esta carta, más que para que tú la leyeras, fue escrita para que todo esto saliera de mí. Finalmente.

Esta carta la he escrito para mí.

Y para poder hacer esto, ha pasado mucho. Mucho tiempo y muchas otras cosas que ya no valen la pena comentar. Y ha tenido que pasar mucho más de lo que en un principio llegué a calcular (cosa por la que aún sigo reprochándome).

Sin embargo, ese "mucho" ha logrado sanar lo que una vez llegué a sentir por ti. (El verbo "sanar" no es exageración. En algún momento lo que llegué a sentir por ti se me hizo dañino.)

Muchas veces llegué a creerme que ya había superado todo esto, pero siempre volvía una canción/foto/película para darme un coñazo en la cara y hacerme entender que todo no era más que una ilusión.

Lo que hoy siento hacia ti es definitivo.

No es amor, pero tampoco es ese odio que llegué a tener en algún momento. Y no sé tampoco si sea indiferencia -porque eso, considerando la situación, bien pudiera verse como algo positivo.

Lo que siento hoy es calma. Silencio en mi cabeza. Estabilidad en mi pulso.

He dejado de quererte. He dejado de tenerte arrechera. He dejado.

No creas tampoco que fue como una revelación, que fue algo que sentí de repente y entonces miré al cielo y comencé a bailar como un idiota.

Esto es un después.

Como dije al principio de esta entrada, esta carta ha sido para mí, pero inevitablemente te incluye. ¿Qué le vamos a hacer?

El hecho de saber que no leerás esta carta incluso me ha impulsado más para escribirla. No sólo porque estoy seguro de que otras personas sí la leerán, sino porque ellas son las que más me importan.

Si alguna de mis primeras motivaciones para crear este blog te incluía, una de las más grandes recompensas que he obtenido, y sin haberla siquiera imaginado, es haber conocido a personas que se han ganado el adjetivo de "especiales" en el vocabulario de mi vida. Personas a las que se saluda con la calidez de los abrazos prolongados.

No creas que es que estoy usando palabras bonitas en un intento por sonar poético. Eso ya lo hice con muchos escritos que puse en este mismo sitio, inspirado por lo que sentía por ti, y con la afónica esperanza de que leyeras tan sólo uno de ellos.

En este momento, lo único que me inspira es la sinceridad.

La verdad, que alguna vez llegó a herirme tanto, es lo que ahora me da poder.

Nunca he negado, ni negaré, que mucho me hubiese gustado que tú me hubieses amado de vuelta, ¿pero sabes qué? It is what it is.

Con el tiempo he llegado a comprobar que en la vida no existe algo así como un solo amor. "El amor de mi vida", a fin de cuentas, es un amor que se desplaza, que aparece y desaparece, que no sabe de aduanas.

Y si te digo esto, es porque alguna vez llegué a pensar que lo eras. Que eras el amor de mi vida. Pero en eso, desafortunadamente, estuvo depositada la intencionalidad de mi deseo.

La vida me tiene amor.

Y sé que ella está por ahí, rondando.

Esperando por mí.

Y para conocerla, y para amarla, y para que ella me ame de vuelta, es sólo cuestión de tiempo.

Como esto que acaba de pasar contigo, es sólo cuestión de tiempo.

7 comentarios:

Mariale divagando dijo...

Al principio dudé si comentar o no, hay ciertas entradas en los blogs que me parecen tan personales, tan íntimas, que da cosita ir a meterse...

Pero decidí comentar para decirte, Víctor, que debes sentirte orgulloso de ese estado de calma que ahora disfrutas, porque sé que no es fácil de alcanzar, me consta que para llegar a ese punto hay que pasar por un proceso que exige mucha valentía.

Extranjera dijo...

Esta carta abierta y honesta es una de las mejore cosas que leido. Me gusta cuando escribes asi, desde el estomago.
Y yo se que estoy entre ese grupo de personas especiales (jijiji) y te lo digo de vuelta: tu tambien eres muy especial para mi.
Me haras falta en Chile
pd: perdonad la falta de acentos.

Beatriz E Moreno dijo...

" Y no sé tampoco si sea indiferencia -porque eso, considerando la situación, bien pudiera verse como algo positivo. " PERFECTO!

""El amor de mi vida", a fin de cuentas, es un amor que se desplaza, que aparece y desaparece, que no sabe de aduanas. "

Yo también quiero conseguir ese amor que no sepa de aduanas a menos que sea juntos.


Nunca habia leido tublog, voy a hacerte link en el mio
http://enlapalestra.blogspot.com/

Canela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Canela dijo...

<"En cualquier momento que comience es el momento correcto". Cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará>. No sabemos en qué momento será en que se empiece a amar menos aún aquel en que se dejará de hacerlo. La catarsis (y puedo decir que de verdad fue un post catártico) sirve de herramienta para el comienzo de un nuevo momento, uno de fortaleza porque la honestidad no es lo mismo que la debilidad, y en este caso se hace débil -dejar a un lado- al amor por otros y comienza nuestro amor propio.

No había entrado al blog sino escasamente, hoy cuando despierto con inspiración por escribir, no por casualidad me topo con el blog, y justo con este post, y te puedo decir que siempre le he sido fiel creyente al destino hoy una vez más me lo comprobó. Mi blog empezó por la misma -y única- razón, pero fui cobarde y pensé que suprimirlo me haría eliminar los recuerdos, pero falle en el intento y puedo decir que ahora algunos de mis post son como: "Esta canción que aunque hable de los dos no suena sin ti" (Melendi), y está bien.

Busque tu correo para suscribirte a mi blog, o para mandarte mi entrada que fue por mi más que por él, si puedes facilitármelo.

Nos estamos leyendo!

Mario dijo...

Excelente entrada Vic!

Cien por ciento honesta y desde el estomago, como dijeron poralli arriba. Que es el organo que sient emas las emociones, y no el corazon como generalmente se cree.

Que fino que estes bien con respecto a este tema.

Un abrazo!

.-;-. dijo...

pienso qe es una experiencia muy tuya, pero igualmente me he sentido un tanto identificado...creo qe he tenido menos suerte.

Suerte!

visita mi blog si qieres escuchar un poco de musica mmm no muy conocida pero buena alfin y al cabo

http://discosdirecto.blogspot.com/