La vida en un poema escrito en una servilleta. La vida en un Fa sostenido. La vida en una canción reproducida por un iPod. La vida en una nota.

Life on a love poem written on a napkin. Life on a F-sharp. Life on a tune played by an iPod. Life on a note.

viernes, febrero 26, 2010

Norah Jones: it isn't that big of a change, really


For her latest record, Norah Jones changed her acoustic piano for a Wurlitzer and wrote all of its songs with a guitar. "I wanted to get out of my comfort zone, I wanted to craft a new sound", she admits. This meant a substantial change on the texture of her music, indeed. However, the essence of her touching songwriting didn't seem to be affected at all. Jones has written great songs that deliver some sort of an optimistic message, even though she wrote the songs after breaking up with her boyfriend -and also bass player for her band. The fall (2009) might not be her best record -as a matter of fact, it has gotten lots of negative reviews. But it's not bad, in my opinion. I've quite enjoyed it and I've related myself to most of its lyrics. I've always admired artists who, while undertaking shifts from their usual path, still manage to create solid works of art. Listen to Waiting, for example, an exquisite ballad played with nothing but an electric guitar and a keyboard, which in other times would be the equivalent to the classic piano ballad Jones used to offer us. While Norah's sonic environment has changed for this album, her voice still sounds endearing...

This is a live performance of December

miércoles, febrero 24, 2010

Delirios madrugada


A la luna le da a veces por comerse nubes
por eso es que hay veces que la vemos más gorda

Las estrellas también se ponen tristes
por eso es que hay noches en que están como apagadas


Las nubes son acomplejadas e indecisas

por eso es que se la pasan cambiando de forma

Al Sol también le da flojera levantarse tan temprano

por eso es que a veces amanece un poco tarde


Hay gente que no logra dormirse

por eso es que hay noches menos silenciosas que otras

Los perros también se despechan

por eso es que a veces le aúllan a sus amores perdidos


Las camas duermen de día
por eso es que detestan los domingos



Al que escribió esto le da por delirar en las madrugadas



Y entonces le da por ponerse a pensar qué hacen la luna, las estrellas, las nubes, el Sol, la gente, los perros, las camas, y los otros solitarios que les da por delirar en las madrugadas

viernes, febrero 19, 2010

Yeasayer: writing new music at their own risk


In 2007, Brooklyn-based trio Yeasayer blew everyone away with All hour cymbals, their first record. Their "indie meets world music meets ambient" sound was critically hailed and strongly supported by indie and world music audiences alike. After performing around the world, they came back to Williamsburg, where they live, and recorded Odd Blood (2010) -their sophomore record. As soon as you listen to the first track, you realize you're approaching a distinct material. This has been certainly a bold choice for the conception of their second album. Lots of bands rely on the magic formula that gave them success with their opera prima. And even though this might mean a safe path, most of those groups end up by disappointing everybody. But deciding to sound different isn't easy either. And this is where Yeasayer has proven to live up to the challenge. They have made an astonishing album. Some might say it's more approachable or commercial and I could agree on that --istening to and getting All hour cymbals is quite difficult. But when you make a record as good as Odd blood, those prejudices vanish while you enjoy each and single one of its songs.

Listen to I remember -my favorite tune of the record

miércoles, febrero 17, 2010

The Morning Benders and the Echo Chamber Orchestra - "Excuses"

¡Feliz día de San Valentín!

(ofrezco disculpas por el atraso...)


martes, febrero 16, 2010

De cómo Brooklyn se convirtió en el epicentro mundial del indie


Merriweather Post Pavillion (2009), de Animal Collective, fue considerado por varios medios especializados como el mejor disco del año pasado. Asimismo, Actor (2009) de St. Vincent, Manners (2009) de Passion Pit, Veckatimest (2009) de Grizzly Bear y Bitte Orca (2009) de Dirty Projectors, estuvieron incluidos entre los mejores diez discos de ese año que acaba de concluir. Más recientemente, Contra (2010), la última producción de Vampire Weekend, obtuvo el número uno en la lista de Billboard que consagra al disco más vendido en los Estados Unidos.

En el párrafo anterior existen dos elementos comunes entre todos esos discos. Por un lado, existe un acuerdo por parte de la crítica y de la audiencia en reconocer la calidad de esos trabajos; y por el otro, un tanto menos evidente, es que todos estos grupos son de Brooklyn.


La fundación de la capital mundial del indie


Varios críticos y músicos acuerdan en fijar, en agosto del año 2002, como la fecha en la que se inició esta extraordinaria movida desarrollada en los sectores de Williamsburg, Greenpoint, Bushwick y DUMBO. En ese verano se dio un festival al aire libre cuya tarima estaba colocada debajo del puente de Williamsburg, donde tocaron varias bandas locales encabezadas por los también neoyorquinos Yeah Yeah Yeahs. El concierto tuvo un sorprendente éxito que ni el público ni los mismos artistas esperaban. Chris Taylor, de Grizzly Bear (agrupación que para la época ni siquiera estaba formada) recuerda que la vibra de esa noche era especial: "había algo en el ambiente que predecía que algo importante iba a suceder." Esa misma impresión la compartieron otros asistentes de esa inolvidable velada como Kyp Malone (TV on the radio) y el recién llegado a Brooklyn Devendra Banhart.

Precisamente Banhart personificaría un considerable hito en todo este fenómeno. Él se vino a Brooklyn desde Los Ángeles para grabar ese par de álbumes que muchos consideran como lo mejor que ha hecho hasta la fecha el creador del movimiento "freak-folk": Rejoincing in the hands y Niño Rojo -ambos editados en 2004. La música -y el éxito- de Banhart hizo bajar la mirada que los críticos tenían puesta sobre el Lower East Side de Manhattan, donde vivían y tocaban The Strokes, para posarla en ese distrito que queda al sur-este de Manhattan donde, como proféticamente predeciría Rob Harvilla del Village Voice: "algo importante comenzaba a gestarse".


El trípode del éxito: 2006, 2007 y 2008


Si bien ya los críticos del resto de los Estados Unidos y Europa le tenían el ojo puesto a Nueva York gracias al extraordinario que significó Is this it (2001), el primer y mítico disco de The Strokes, con el paso del tiempo las producciones del quinteto liderado por Julian Casablancas decepcionaron, alejando el foco de atención que estaba posado sobre ellos. Es cuando TV on the radio edita el aclamado Return to cookie mountain (2006). Para esa misma época, Grizzly Bear edita su ópera prima, Yellow House (2006), logrando llamar la atención de los medios y de la fanaticada indie. En 2007 St. Vincent debuta en la escena con su Marry me y Yeasayer haría lo propio con All hour cymbals. De igual forma, Animal Collective editaría para la fecha su segunda producción Strawberry Jam.

2008 sería un año determinante para la consolidación de Brooklyn como epicentro de la música independiente. Ese año TV on the radio editó el excelente Dear science -incluido en numerosas listas de lo mejor del 2008. MGMT edita el innovador Oracular spectacular (2008) logrando un avasallante éxito en el Reino Unido, y Vampire Weekend publica su primer disco homónimo, que los coloca en la palestra de la escena musical norteamericana y con el que consiguen un éxito abrumador en Europa a través de la participación en numerosos festivales.


¿A qué suena Brooklyn?


Resulta difícil definir un sonido que caracterice lo que este conjunto de agrupaciones erradicadas en Brooklyn nos ofreció en 2009. Lo que hace Grizzly Bear difícilmente podría parecerse a lo que hace Dirty Projectors, y la propuesta de White Rabbits no podría estar más alejada de la de St. Vincent. Esta carencia de identidad, en mi opinión, no es negativa. Más bien es donde quizá resida la magia del arte que cada uno ofrece.

Pareciera que cada uno por su lado estuviera esforzándose por presentar un sonido nuevo, donde conviven en armonía géneros disímiles, tocados por instrumentos inusuales en el rock. Consideren, por ejemplo, los clarinetes que St. Vincent incluye en sus arreglos, las dos baterías que tiene White Rabbits, los impredecibles beats que hay en las canciones de Passion Pit o los fabulosos arreglos vocales que ejecutan las dos vocalistas de apoyo de Dirty Projectors.

Lo único que yo me atrevería a identificar como elemento en común en la sonoridad de estos grupos, es un muy bien logrado sentido de orquestación, desplegado en los arreglos presentes en la música de estos artistas. La manera en la que David Longstreth toca su guitarra y cómo dispone las texturas vocales en Bitte Orca, los intrincados arreglos en las guitarras de Veckatimest (elocuentes de una ambición que Grizzly Bear no mostró en su primer disco), la conjunción de hermosas melodías vocales de St. Vincent con la suciedad de su guitarra, y la forma poco ortodoxa con la que el cantante de White Rabbits toca su piano, son muestras de que la aparente ambición que uno pudiera intuir en cada uno de estos músicos, se ve satisfecha con el excelente resultado que han sabido entregar.


Brooklyn visto dese afuera


No sólo la crítica especializada se ha esmerado en rendirle halagos a la música que se está haciendo en Brooklyn. Destacadas personalidades de la escena musical han hecho lo propio. Tanto David Byrne como Bjork consideran a Dirty Projectors como su banda favorita del momento. De hecho, en 2008 ella los escogió como su banda de apoyo para un memorable concierto que diera en un pequeño café de Manhattan, y Byrne grabó su voz en un tema junto a ellos -incluido en el compilado Dark was the night (2008). Jay-Z ha declarado su admiración por MGMT y Grizzly Bear. De hecho, él le pidió a MGMT que les compusiera un beat para su Blueprint 3. (Ellos lo escribieron y lo grabaron. Jay-Z nunca lo usó.) Sin embargo, Jay-Z sí incluyó a Kid Cudi, un joven y artsy rapero que también ha compuesto temas para Kanye West, y que ha recibido el apoyo de otras luminarias del hip-hop y de la crítica gracias a Man on the moon (2009), su ópera prima. Y también vive en Brooklyn, por cierto...

Esta escena ha llamado también la atención de músicos de otras partes de Estados Unidos y de Europa, que han decidido instalarse en Brooklyn para desarrollar su trabajo. David Longstreth (creador y director de Dirty Projectors) vino desde Inglaterra. St. Vincent vino desde Oklahoma y Sufjan Stevens se mudó desde Chicago para instalarse por un tiempo en Brooklyn. (Devendra Banhart, uno de los representantes de este movimiento, constituiría una irónica excepción, ya que en 2009 volvió para Los Ángeles luego de haber firmado con Warner Bros.)


Edificando una movida


Para consolidar este tipo de movimientos es necesario talento, sentido de comunidad, tiempo y mucho trabajo. Si bien Animal Collective, MGMT y Grizzly Bear son los que han obtener el mayor éxito comercial de este grupo de artistas, sus integrantes admiten que no ha sido fácil para ellos trabajar en un negocio tan seriamente afectado por la piratería en Internet como el de la música.

Para agrupaciones independientes como estas, las giras son lo único que les genera ingresos -el aspecto más agotador de la carrera de un músico. Han sido 8 años en los cuales estas bandas han tenido que organizar festivales con sus propios medios, emprender giras a lo largo de Estados Unidos y Europa donde se comparten los gastos y la tarima y grabaciones donde músicos de unas bandas colaboran brindándole sus talentos a otras bandas. (Antibalas ha grabado para TV on the radio, St. Vincent ha prestado su voz para Sufjan Stevens, Dirty Projectors ha grabado para Vampire Weekend.)

Asimismo, toda una infraestructura se ha construido para que un colectivo como este pueda tener como residencia a un sitio como Brooklyn -área que a finales del siglo pasado no era precisamente conocida por su oferta en cuanto a recintos musicales. The Bell House, Union Hall, Music Hall of Williamsburg, Knitting Factory (localizado ahora en Brooklyn) y Brooklyn Bowl, son todos locales que se han construido desde 2002, constituyendo esta una respuesta al intenso movimiento artístico que se estaba gestando en la región. De igual forma, muchos de estos grupos recibieron el apoyo de librerías, galerías de arte, pequeños bares y hasta de vecinos de la zona que prestaron sus terrazas cuando aún estos locales no habían sido construidos.


Lo que viene...


Dirty Projectors ya trabaja en un nuevo álbum mientras gira por los Estados Unidos, en algunas de esas fechas contando con la compañía de orquestas sinfónicas (Dudamel los dirigirá junto a su Filarmónica de Los Ángeles). Grizzly Bear compone la música para dos filmes. Vampire Weekend prepara sus maletas para una gira que los llevará para Europa -donde cada uno de los toques ya está agotado. St. Vincent grabó un tema para la exitosa banda sonora de New Moon. Yeasayer acaba de editar Odd blood (2010), producción que ha sido efusivamente alabada por la crítica. Las noveles bandas Vivian Girls y The Drums han logrado sumarse a este movimiento con la edición de las celebradas producciones Everything goes wrong (2009) y Summertime EP (2009) respectivamente. Y Kyp Malone (TV on the radio) gira con el primer álbum de Rain Machine -su proyecto como solista.

Todos estos artistas siguen trabajando más que nunca. Nuevos discos, giras y colaboraciones en otros proyectos colman sus agendas. Las entradas para sus conciertos siguen agotándose y los medios nacionales e internacionales cubren con entusiasmo cada una de sus novedades. Este movimiento que se está dando al sur-este de Manhattan no da sino muestras de seguirse fortaleciendo. La emoción y el apoyo de la audiencia, tampoco. Brooklyn seguirá dando mucho que hablar y, sobre todo, mucho que escuchar en los días que vendrán.

viernes, febrero 12, 2010

Laura Veirs: when summer can be just a dream


"July flame'' is a rare type of peach that only grows in the summer. Laura Veirs, a singer-songwriter from Portland, has entitled her sixth and most recent album with those two words. July Flame (2010) is a chant to summer. I've always thought of folk as one of the most genuine genres of music. It's simple and sincere. You just need a guitar, a voice and something you long to express. However, when you listen to July flame, Laura Veirs takes all of that to a different level. She has arranged her songs into what a lot of critics have described as "dreamy indie folk". You can hear violins, clarinets and saxophones, all instruments cleverly selected to bring the magic that summer songs have to have. July flame isn't a nostalgic album. One could almost say it's a philosophical one. It reflects on the metaphor of summer. On how you miss it when you don't have it. But it also sings to the certainty that it is only a matter of time to have it back. The way in which Veirs expresses this type of maturity is what makes of this a great album. This is the record you have to listen to in the winter, or when another type of coldness arrives in your life. All of those types of eventualities you fear won't end.

This is the video for July flame

martes, febrero 09, 2010

Victorias íntimas



Hay triunfos que son estrictamente personales.

Logros que no pueden ser celebrados por nadie más sino por uno mismo.

No es cuestión de egoísmo, se trata de las victorias íntimas: triunfos que sólo uno está consciente de lo que realmente significan.

Si bien la felicidad únicamente es auténtica cuando se comparte, en estos casos de nada sirve compartirla.

Las victorias íntimas se reconocen precisamente cuando sabes que pierden su magia cuando las compartes con otra persona.

¿No les ha pasado alguna vez que ven a un amigo muy sonriente, y cuando le preguntan qué les pasa, no te ofrecen respuesta alguna? Pues es muy probable que esa persona haya obtenido recientemente una de estas particulares conquistas.

Las victorias íntimas se celebran alzando una copa de vino tinto o de champaña, chocándola con el aire, metáfora de que, en realidad, es un brindis para uno mismo.

Asimismo debe buscarse un manjar para la boca, en la soledad que brinda un cuarto con la puerta cerrada, un banco en una plaza, el puesto del copiloto de tu carro estacionado en cualquier mirador de la ciudad.

Las victorias íntimas sirven para reconciliarnos, para que sigamos confiando en nosotros mismos, para que nos queramos un poco más.

No es cuestión de egoísmo.

Así es como deben celebrarse este particular tipo de pequeñas, pero sublimes felicidades.

viernes, febrero 05, 2010

Atkinson: rock 'n roll y Miss Venezuela


A Fabián

En la escena musical caraqueña, son pocos los casos en los que un músico ha tenido éxito fuera de la banda que los hizo famosos. Con las excepciones de leyendas como Cayayo y Yátu, muchos artistas parecieran "quedarse en el aparato" cuando tratan de incursionar en nuevos proyectos. Wincho Schaffer es otra de esas raras pero afortunadas excepciones. Junto a Erik Aldrey y Rafael Cadavieco formó el grupo Atkinson para grabar La Banda (2009), una producción que cuenta en su totalidad con canciones de la autoría de quien fuera el bajista de la legendaria agrupación Sentimiento Muer
to. La Banda es un trabajo que sorprende por su sencillez y su poder. El genial sentido del humor que Wincho despliega en las letras de las canciones y el sólido apoyo que recibe de Cadavieco y Aldrey hacen de este disco una sólida propuesta de hard rock. La Banda suena a Caracas distorsionada, brother.

miércoles, febrero 03, 2010

Yo lo que ando ahorita es en una de documentales y tal...

Beautiful losers (Aaron Rose, 2008)




The art of the steal (Don Argott, 2010)



Exit through the gift exit shop (Banksy, 2010)