sábado, agosto 31, 2013

Vampire Weekend: when seriousness gets charming

 
Vampire Weekend is one of the most remarkable acts within the indie scene. Their sound includes African rhythms, frantic guitar riffs and original vocal harmonies. The music they make holds an irresistible playful spirit. On their most recent album, Modern vampires of the city (2013), the tone is decidedly more serious, reflective and even a little bit darker. The sound palette they handle on this amazing collection of songs is even wider, which imbues an impressive richness to their already inventive catalog. The piano also plays a pivotal role in this production –it adds joy, introspection and a small portion of melancholy. Modern vampires of the city is an alluring record because of its warmth, creativity and thoughtfulness. Vampire Weekend’s growth is definitely noteworthy and delightful –it’s just like being witness to genius.

This is the video for Diane young

viernes, agosto 30, 2013

Una mesa más, dos solitarios menos (VII)



El Abasto, uno de los shopping más conocidos de Buenos Aires, tiene una muy buena feria de comida. Lo que pasa es que como está ubicado en una zona muy congestionada de la ciudad, en días de semana la feria se llena. Por lo tanto, casi siempre hay que compartir mesas. Allí conocí a Susana, una venezolana jovial, elocuente, apasionada; de esas personas que habla con emoción y terminan sus oraciones con una sonrisa. A Susana, un tweet le cambió la vida. Si quieren saber cómo, los invito a que lean el recuento de nuestro bonito diálogo.


Susana (S): Hola, ¿me puedo sentar acá?

Victor (V): Claro.

S: Gracias.

V: No te preocupes.

S: ¿Venezolano?

V: Sí.

S: ¡Qué casualidad! ¡Yo también! ¿De qué parte?

V: De Caracas, ¿y tú?

S: ¡De Caracas también! ¿Y vives acá?

V: Sí, hace una semana cumplí un año.

S: Ah, pero si te viniste recién.

V: Sí, ¿y tú? ¿También vives acá?

S: Sí, pero ya llevo siete años.

V: Ah bueno, son unos años ya…

S: Sí, ¿y qué tal?, ¿te gusta acá?

V: Sí vale, la ciudad me gusta mucho y la gente también. Han sido muy panas
conmigo.

S: ¡Qué bueno! ¿Y qué haces?

V: Estudio en la UBA, ¿y tú?

S: Trabajo, bueno, soy enóloga, ¿sabes?

V: Claro, es una profesión súper interesante.

S: Sí, la verdad que lo es. Y bueno nada, ahorita acabo de mudarme a Buenos Aires. Antes viví unos años en Mendoza, que fue donde estudié y trabajé un tiempo.

V: ¿Y por qué te viniste a Buenos Aires?

S: Por mi novio, que vive acá.

V: Ok.

S: Aunque bueno, en verdad fue porque también me ofrecieron trabajo acá. La verdad es que no me gusta mucho Buenos Aires, creo que porque me acostumbré a la vida más tranquila que se vive en el interior. Es decir, si no hubiera trabajo y no hubiera novio, creo que no me hubiese venido a vivir acá, jajaja.

V: Entiendo.

S: La verdad todo fue súper loco. Yo estaba de lo más tranquila en Mendoza: trabajaba, ganaba bien y la verdad es que estaba re cómoda, pero no sé, también me sentía muy sola. Y entonces bueno, lo que pasó fue que vengo yo una noche que estaba todo intensa, y pongo en Twitter una frase así súper dramática de la soledad y qué sé yo, y viene Rodrigo, que es un chamo que también es venezolano y vive acá en Buenos Aires y que conozco porque estudiamos juntos en bachillerato, y viene y me dice que me venga a Buenos Aires, que él me hace compañía, ¿qué tal? ¡Súper lanzado el chamo! Y yo me río y le digo que sí, que pronto venía a Buenos Aires para asesorar a un restaurante. Entonces como que empezamos a hablar todos los días por WhatsApp… y yo como que sí me empecé a dar cuenta que como que nos escribíamos mucho, ¿no? pero bueno, total que vengo a Buenos Aires y salgo con él y la pasamos buenísimo. Salimos a comer, y luego a bailar, y caminamos por la ciudad, y viste que fue una de esas noches en las que todo sale bien ¿sabes?

V: Sí.

S: Bueno, avísame también si te aburro porque creo que estoy hablando demasiado.

V: No vale, para nada. Está muy bueno el cuento.

S: Ok, entonces resulta que yo me regreso para Mendoza y a todas estas no había pasado nada, así de novios, nada de eso, pero regresé cambiada. ¿Sabes cuando te emocionas cuando alguien te escribe? Bueno, yo me emocionaba cada vez que Rodrigo me escribía y dije nada, ¡ay Susana, a ti como te está gustando Rodrigo! Y resulta que como seguía trabajando con este restaurant acá en Capital tenía que seguir viniendo para acá y claro que nos seguimos viendo, y bueno nada, ¡nos pusimos de novios! Así que dejé todo en Mendoza y me vine a vivir con él, ¿qué tal?

V: Increíble. O sea que si tú no hubieses tuiteado ese día…

S: ¡Sí! ¡Jajaja, qué loco! Ahora que lo cuento, chamo, ¡suena más loco de lo que pensé! ¿Tú que crees?

V: ¿Ah?

S: ¿Que qué piensas? ¿No es como muy loco todo?

V: Sí, pero es un cuento buenísimo. Además, las mejores cosas de la vida se dan así ¿no crees? Digo, el amor y esas cosas… O sea, no hay que buscarle mucha explicación… ¿Estás feliz?

S: ¡Claro! ¡Estoy insoportable! ¿Si no ves que hasta te conté todo esto a ti? Tenía tiempo sin sentirme así.

V: Ya fue, está bien. No te preocupes si fue muy loco todo, disfrútalo y ya.

S: ¿Verdad? Sí, vale. ¡Yo no me enrollo más! Jajaja, bueno, me tengo que ir a trabajar. ¡Se me pasó volando el tiempo! ¡Gracias por escuchar!

V: No vale, tranquila. También fue muy fino hablar contigo.

S: ¿Seguro? ¡Mira que yo hablo mucho! ¡Y lo peor es que no supe nada de ti porque ni te dejé hablar! Jajaja

V: No te preocupes. Que estés bien.

S: ¡Igualmente! 
 

miércoles, agosto 28, 2013

Wale: hungry for success

 
Wale had been considered for a long time as one of the most underrated rappers. His talent just didn’t seem to flourish on his first two albums, but now it has all changed with The gifted (2013), his most recent effort. This record finally comes out as a fair testament to what hip-hop fans have been expecting from this emerging hip-hop artist. This is a superb album: it has great beats, great guests and, above all, great lyrics. The gifted definitely stands out, without a doubt, as the best album Wale has put out. This is music that sounds as the register of great ambitions meeting hard work. The tracks are very well crafted and the overall structure of the album is certainly impressive. This is the album that finally propels Wale as one of the most remarkable rappers in the game. The gifted is definitely one of the best hip-hop albums I have listened to this year.

This is the video for LoveHate thing

martes, agosto 27, 2013

Basta de nostalgias

 
Escuchar música es el placer más grande de mi vida; es la actividad que me ha dado más felicidad desde que tengo uso de razón. Este mismo blog sirve como prueba de que también disfruto mucho compartir con los demás esa música que tanto me gusta. Escuchar música es, por lo tanto, algo que me tomo muy en serio.

La mayoría de lo que va del 2013 se me ha ido en escuchar clásicos: discos que han que han transcendido su momento para instalarse en el imaginario auditivo de millones de personas.

Sin embargo, en estos días me di cuenta de que en los últimos tres meses he estado escuchando exclusivamente discos nuevos, producciones que se han editado este mismo año: The gifted (Wale), No beginning no end (José James), The next day (David Bowie), Yeezus (Kanye West), Jamie Lidell (Jamie Lidell), Modern vampires of the city (Vampire Weekend).

Más allá de que sean muy buenos discos, creo que los he estado escuchando tanto porque me he permitido tener paciencia con ellos. En tiempos tan agitados como los que vivimos, en los que tanta música se está haciendo y donde tanta música está disponible, es difícil respirar profundo y sentarse con calma para escuchar con atención cualquier disco.

Debo reconocer que, quizá por haber estado escuchando tantos clásicos desde principios de año, estaba siendo demasiado snob con los discos que se estaban editando recientemente. Si no me gustaban a la tercera escucha, los descartaba. Pero eso estaba mal. Y estaba mal simplemente porque no le estaba dedicando el tiempo necesario a esa nueva música para asimilar lo que estaba percibiendo.

Hay muchos discos que he podido disfrutar prácticamente desde la primera escucha, pero definitivamente la mayoría de ellos no he podido entenderlos, creo que ni siquiera me han gustado la primera vez que los escuché (The rise and fall of Ziggy Stardust, David Bowie; Sign o the times, Prince; Sgt. Peppers and the Lonely Hearts Club Band, The Beatles).

Y acá es donde creo que sale a relucir el elemento clave en determinar si un disco que nos gusta termina siendo un clásico o no: el tiempo. Y no me refiero solamente a las veces que escuchemos cierto disco, sino también me refiero a los años en que seguimos escuchando ese disco incluso después de que nos haya gustado. (Sí, hay discos que me han gustado pero que sólo escucho en las fechas cercanas a su edición.)

Por eso es que creo que la nostalgia, desde el punto de vista estético, está subestimada. Sentimos nostalgia hacia esas grandes de obras de arte y sentimos cierto desprecio y esnobismo hacia el arte que se está haciendo en estos tiempos, simplemente porque hemos tenido mucho tiempo para apreciar las primeras y demasiado poco para poder valorar las últimas.

Mis películas favoritas de Woody Allen son las que hizo a finales de los 70. Mis discos favoritos de David Bowie son los que hizo a finales de los 70. Mis discos favoritos de Prince son los que hizo a principios de los 80. Ahora bien, ¿no será más bien que me gustan tanto esas producciones simplemente porque he tenido más tiempo de escucharlas (o de verlas)?

En uno de sus míticos programas de televisión, el legendario director y compositor Leonard Bernstein, en un intento por invitar a los televidentes a que le dieran una oportunidad a la tan ridiculizada y vilipendiada música clásica escrita en el siglo XX, les hizo un llamado a que se apropiaran de ella, simplemente porque esa música era la música de su tiempo.

La nostalgia tiene cierto encanto, es verdad, pero a ratos puede terminar siendo contraproducente a la hora de apreciar y valorar el arte que se está haciendo en nuestro tiempo. En la actualidad se está haciendo muy buena música, muy buen cine y muy buen arte.

Ya basta de estar diciendo de que todo lo que se hizo antes fue mejor, de que los artistas de ahora no deberían llamarse artistas, de que la era dorada siempre será la que pasó y que siempre será mejor que la actual.

Démosle una oportunidad al arte que se está haciendo en la actualidad y tomémonos la libertad de apropiarnos de él como lo dijo Bernstein: este es el arte de nuestro tiempo, este es nuestro arte.