jueves, julio 06, 2017

Emociones en blanco y negro



Hay algo que siento cada vez que veo películas en blanco y negro.

Lo que pasa es que no logro descifrarlo. No sé si es melancolía, intriga o misterio; o si quizá es una mezcla de todo. El punto es que cuando veo alguno de estos films que me llega al corazón, se desencadena dentro de mí una conexión muy cercana y especial con esa historia.

En estos días vi una película que entra en esa categoría, y que me gustó mucho (Angel-A), y entonces me puse a pensar en cuáles otras películas en blanco y negro me habían gustado en años recientes.

Como soy un fan de listas, me dieron ganas de hacer una que espero pueda ser encontrada para que puedan disfrutar de las pelis que acá recomiendo. Si saben de otras que puedan recomendarme, pues ¡bienvenidas sean!

(Una aclaratoria: los films acá incluidos fueron filmados en blanco y negro por una decisión estética. De manera que quedan por fuera todos esos clásicos que se filmaron cuando el color no era aún una opción.)

La fille sur le pont (Laconte, 1999): considerado por muchos como un film de culto, esta película de Patrice Leconte (uno de mis cineastas franceses favoritos), cuenta la historia de una chica que intenta suicidarse (Vanessa Paradis) y la relación que surge con quien la salva (Daniel Auteuil). Dos solitarios sin rumbo se unen en este relato enigmático donde la suerte hace de las suyas para afectar las vidas de ambos. Si bien el film puede ponerse a ratos intenso, también destila cierta sensualidad que es muy delicada. En otras palabras, el erotismo proyectado en pantalla está muy
bien logrado.

Blue Jay (Lehmann, 2016): ustedes ya conocen mi obsesión por los films de dos personajes, así que en lo que supe que mi admirado Mark Duplass había escrito y protagonizado esta historia, supe que tendría que verla inmediatamente. Y no me defraudó: esta película me llegó al centro de mi corazón. La actuación de Sarah Paulson es, por si fuera poco, ciertamente extraordinaria. Y el blanco y negro le viene como anillo al dedo a la emotividad del relato.

In search of a midnight kiss (Holdridge, 2007): ésta es la historia de un chico que ya no cree en el amor... hasta que su amigo lo impulsa a conocer a una chica por internet. Aunque reacio al principio, el protagonista accede, conoce a la chica, comienzan a hablar en un café y luego salen a pasear por la ciudad: unas horas mágicas donde van hablar sobre el amor y la vida... No les digo más, sólo añado que es un relato conmovedor, fresco y en cierta forma representa un encantador tributo a la ingenuidad.

Angel-A (Besson, 2005): otro film de culto francés que comienza con una femme fatale que se lanza del puente Alexandre III en París, hasta que la rescata un estafador que pensaba también acabar con su vida. La mujer lo ayuda salir de sus aprietos causándole un verdadero revuelo mediante un replanteo de su forma de pensar y actuar. La cinematografía de este film es estupenda. Pocas veces se ha filmado a París con tanta devoción a su belleza. Es un film distinto, único y cuyas postales de la capital gala te harán suspirar más de una vez.

A Girl Walks Home Alone at Night (Amirpour, 2014): en lo que vi el enigmático tráiler de esta peli supe que tendría que verla. Además estaba siendo muy halagada por la crítica, entonces digamos que su reputación estaba legitimada. El blanco y negro es prácticamente otro personaje en esta misteriosa película, que asusta más por lo que sugiere que lo que por lo que efectivamente termina mostrando.