sábado, diciembre 23, 2006

Lo MEJOR del 2006

Este año fue de buena música. Este par de listas son una prueba de ello. Las producciones que están allí incluidas son las que, en mi opinión, alcanzaron el nivel musical más destacado. Las que lograron hospedarse en mi memoria. Las que me hicieron recordar por qué la música es el arte que me hace sentir más vivo. Porque si bien todas las músicas pueden entrar por mis oídos, sólo la buena música es la que logra incorporarse en mi imaginario emocional. Estos discos fueron los culpables de eso –y mucho más- durante todo este año:

Nacional


1) Empatía – Gerry Weil, Pablo Gil & Nené Quintero
2) Suburbia – Embas
3) Super Pop Venezuela – Los Amigos Invisibles
4) 11 cuentos – Chucknorris
5) Dance Venezuela Vol. I – Compilador: José Luis Pardo
6) Coctel #5 - Masseratti 2lts
7) La Canción de Venezuela – Aquiles Báez y Aquiles Machado
8) Simón Díaz Remixes – Compilador: David Rondón
9) Baticonga – Nené Quintero
10) Beethoven’s 5th & 7th - Gustavo Dudamel y la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezuela

Internacional

1) State of Mind - Raul Midón
2) Spain Again – Michel Camilo & Tomatito
3) St. Elsewhere - Gnarls Barkley
4) Lunático – Gotan Project
5) Once Again – John Legend
6) Colorblind – Robert Randolph & the Family Band
7) Buika – Concha Buika
8) Get used to it – Brand New Heavies
9) 3121 – Prince
10) Hear the sound – Victor Davies
11) Sing (if you want it) – Omar
12) Joya – C-Funk
13) Tinta Roja – Andrés Calamaro
14) Timeless – Sergio Mendes
15) Talk to la bomb – Brazilian Girls
16) 12 segundos de oscuridad – Jorge Drexler
17) Ahí vamos – Gustavo Cerati
18) Testimony vol. I: Life & Relationship – India.Arie
19) Ain’t nobody worryin’ – Anthony Hamilton
20) On the jungle floor – Van Hunt

jueves, diciembre 21, 2006

John Legend: otra vez sublime


En el año 2004 se editó uno de mis discos predilectos de todos los tiempos: Get lifted. El responsable de dicha obra se llama John Stephens, quien, previendo en lo que pronto habría de convertirse, se hizo llamar artísticamente John Legend. En su ópera prima están grabadas memorables canciones arregladas en un género que los especialistas se empeñan en denominar neo-soul, con el cual aspiran expresar, en un juego de palabras, que no es puramente soul y que a la vez es un nuevo soul. So high y Ordinary people son sólo dos ejemplos de la gran calidad de las composiciones de este cantautor que, otrora, colaborara con Alicia Keys, Lauryn Hill, Jay-Z, Janet Jackson y Kanye West: su padrino musical.

Luego de dos años de un éxito sin precedentes –por lo menos en el último lustro- para un novel artista masculino: 8 nominaciones al Grammy -de las cuales ganó tres-, una importante gira por los Estados Unidos y un gran número de grabaciones para discos de otros artistas (Fort Minor, Sergio Mendes, Common y los tributos a Luther Vandross y Sly Stone), vuelve de la mano de Kanye West y William Adams (mejor conocido como Will.I.Am, líder de Black Eyed Peas) para grabar su segunda placa: Once Again.

Desde la primera canción de este disco (Save room), puede escucharse a un John Legend más adulto, con su voz más áspera y con arreglos que logran un sonido retro, emulando a leyendas del soul como Marvin Gaye (Each day gets better y Slow dance), apoyándose en la inclusión de más guitarras eléctricas y órganos, con una presencia de una rítmica más orgánica reemplazando a los beats que escuchábamos en su predecesor. En esta apuesta con tendencias a elogiar a la música negra de los 60 y 70, Legend incluso le hace arreglos de música disco a la alegre P.D.A. (We just don’t care).

En su nueva producción se puede evidenciar un esfuerzo por alcanzar un mayor nivel compositivo en el hipnótico e introspectivo tema Show Me, sin duda una de las mejores canciones del disco. De igual forma, puede identificarse la influencia que han tenido las colaboraciones con otros artistas en el sonido de sus nuevas canciones. Maxine es un ejemplo fehaciente de ello, pieza muy parecida a la -muy recomendable- Please baby don’t incluida en Timeless (2006) de Sergio Mendes.

Sin embargo Legend, sabiamente, recurre a la fórmula que le trajo buenos resultados en Get lifted. Esto puede escucharse en temas como Again, Stereo –donde vuelven a escucharse los beats como base rítmica-, la romántica Where did my baby go, y Another Again, quizá la canción que más se parezca a las de su primer disco, una intensa balada ejecutada bajo el trío típico de jazz: piano, contrabajo y batería –aunque en ocasiones pueda escucharse una tímida guitarra al fondo.

Coming home cierra este disco de la misma manera en como comenzó: toda una exquisitez sonora. Esta es, quizá, la pieza más ambiciosa de todo el disco. Aquí Legend canta con sentida nostalgia el anhelado regreso a casa de los soldados que luchan por su país en tierras lejanas: "Someday I’ll be coming home…" Termina con un excelso coro gospel que amplifica aún más el sentimiento. ¡Toda una belleza!

En Once Again, John Legend confirma su altísima calidad y su indudable talento vocal. Este trabajo justifica contundentemente su título, ya que cuando lo escuchamos volvemos a deleitarnos con sus excelentes canciones. Once Again es una sólida evidencia de que con Get lifted no me equivoqué en lo absoluto: John Legend sigue siendo uno de los artistas que más admiro, respeto y disfruto de todo el espectro musical del momento.

lunes, diciembre 18, 2006

El despecho de Diana

Once botellas de Solera light, una caja de Marlboro y un sabor ácido que no logro quitar de mi garganta. Estas son las evidencias tangibles de lo que pasó anoche. De lo que no tuvo que haber pasado.

¿Que cómo comenzó todo esto? Te cuento… Diana me había mandado un mensajito diciéndome, por enésima vez, lo mal que se sentía por haberle terminado a Federico. Intenté consolarla, diciéndole que eso era lo mejor que tenía que pasar. Que así no se tendría que calar las loqueras de ese tipo. Pero ella insistía en que sentía horrible, y la verdad es que hasta por un momento llegó a darme lástima, ¿sabes? Esa caraja quería burda al imbécil ese. No sé, yo siempre le tuve vaina. Pues nada, le dije que se viniera a mi apartamento para que habláramos, para que se le pasara la cosa. Ella dijo que vendría de inmediato y, en efecto, llegó a la media hora.

Cuando llegó, Diana no era ella misma, no sé si me entiendes. Tenía los ojos hinchados y su cara no podía ocultar el malestar que la aquejaba. En lo que entró al apartamento, se fue directo al balcón y encendió un cigarro, ¿te imaginas a Diana fumando? Eso es para que veas cómo termina actuando la gente cuando no se halla a sí misma, cuando dejan de ser ellos. Estuve a punto de regañarla, pero como ella me conoce, me dijo con su mano derecha sosteniendo al cigarro encendido: “A mí no me vengas con mariqueras, mira que yo no vine a que me miraran feo”. Te podrás imaginar lo grave que estaba como para que estuviera hablando con groserías y todo.

En fin, terminó diciéndome que ella venía a que la escucharan. Y eso fue lo que hice. Aunque la verdad no la escuché mucho, porque ella no decía gran cosa. Quizá decía algo pero luego se le perdía la mirada, sus ojos siempre terminaban mirando al balcón, como buscando el infinito, yo qué sé. Balbuceaba un Federico, que si el amor, que si el engaño; todo esto con sollozos de por medio. Nunca la había visto así. Fíjate que hasta hubo un momento en el que me preguntó si tenía algo para beber. Sí, me costó creerlo. ¿Primero fumando, y ahora y que tomando? Equis, ahí estaba yo para servirle y saqué de la nevera un par de Soleras light, que no estaban tan frías, por cierto, pero que igual terminamos tomando.

Y volvía a repetirse la cosa. Ella decía una que otra frase mirando hacia al balcón, y yo me limitaba a verla y escucharla. Seguimos bebiendo hasta el punto en el que yo perdí la cuenta, mientras a ella se le ponían colorados los cachetes. Yo me senté en el sofá y ella se quedó asomada en el balcón. Ahora no recuerdo muy bien, pero en un instante imperceptible, la sentí a mi lado. La verdad es que estaba muy cerca de mí. Me pasó entonces, por encima de mi cuello, su brazo izquierdo y la sentí caliente, porque además había llegado con un suéter negro que nunca se quitó. Lo siguiente que vi fue su rostro ladeado frente al mío. Sus ojos no me miraban a mí, más bien parecían buscarme la boca. Nunca imaginé que eso estuviese pasando. Su piel y su aliento tan cerca, su olor de despecho. Pero pasó. Y lo peor es que no ofrecí resistencia alguna.

Y ahora es que me arrepiento. Creo que ése es el sabor desagradable que se me quedó instalado en la garganta. Uno como que se termina arrepintiendo demasiado tarde de las cosas. Pero así es como me siento: entre el arrepentimiento y la incertidumbre de cómo vayamos a quedar después de todo esto.

Ya sé que se ha despertado. Lo sé porque desde aquí veo su rostro sin que ella lo sepa. Total, creo que hasta ni le importa. Está despierta, pero sigue callada. Callada, pero mirando, con sus ojos aún hinchados, el póster de Jimi Hendrix que está pegado en la puerta derecha de mi clóset.

jueves, diciembre 14, 2006

Brand New Heavies: el regreso de la hija pródiga


Londres, en 1990, se convierte en el epicentro del acid jazz, género que representa la mixtura entre jazz, R&B, funk, soul y disco, albergando a un par de acontecimientos musicales que desarrollaron exitosamente dicho estilo: Incognito (liderado por Bluey Maunick) y Brand New Heavies (trío integrado por Simon Bartholomew, Andrew Levy y Jan Kincaid).

Este par de agrupaciones se convierten entonces en referentes mundiales de este sonido de la música negra, acompañados de artistas como Omar y Soul II Soul. Y aunque pudiera decirse que, a mediados de los 90, tanto Incognito como Brand New Heavies llegaron a ganarse el respeto de la crítica y la acogida del público londinense junto a cierta audiencia norteamericana, el éxito de este género crecería exponencialmente con la aparición en escena de un músico rebelde y fanático de Stevie Wonder llamado Jay Kay, mejor conocido como Jamiroquai. El telón de la escena musical se abre, entonces, para un espectáculo cuyo soundtrack corre a cuentas de este sonido fundado en la capital inglesa.

Brand New Heavies se convierte así en uno de los estandartes del acid jazz al influenciar a bandas de la talla de Jamiroquai y Los Amigos Invisibles –quienes luego de escuchar un cassette deciden trabajar en este particular sonido. El génesis del éxito de este trío londinense estuvo materializado en su álbum homónimo (1990), cuya voz recaía en Jay Ella Ruth. Sin embargo, un sello estadounidense (Delicious Vynil) les sugiere volver a grabar ese disco con la voz de N’ Dea Davenport. Un consejo que, sabiamente, tomó la banda alcanzando así el aplauso unánime de la audiencia del país del Tío Sam. Luego grabarían otras importantes producciones -Heavy rhyme experience (1992) y la favorita de sus seguidores, Brother Sister (1994)- manteniendo a Davenport como vocalista.

Desafortunadamente en 1997, Davenport abandona la banda para dedicarse a su proyecto como solista, desencadenándose así una serie de interminables reemplazos, motivada al poco éxito de los discos que se graban con una voz distinta a la de ella. La próxima suplente sería Siedah Garrett para grabar Shelter (1997). Le sigue Carleen Anderson para la exitosa recopilación Trunk funk – The best of (1999). En 2002 se edita el poco notorio We won’t stop. Allaboutthefunk se graba en el 2004 con una nueva vocalista: Nicole Russo y, aunque fue apabullada por la crítica, a mí me gustó -aún reconociendo que su sonido dista mucho del que hizo famoso a los Heavies.

2006 significa el regreso de la extraordinaria N’ Dea Davenport a las filas de la agrupación que la vio crecer, y que se despidió del éxito –aceptémoslo- en el momento que se despidió de ella. Reconciliados todos, graban el delicioso Get used to it, un disco que recoge un conjunto de exquisitas canciones que nos devuelve la sonrisa que se nos dibujaba en la cara cuando escuchábamos los clásicos de los Brand New Heavies. Aunque comienza un poco flojo (We’ve got), la segunda canción titulada I don’t know why (i love you) es todo un himno de júbilo cantada por la voz que tanto extrañábamos. Le sigue la canción que le da el título al disco, y que es toda una fusión muy sabrosa de funk con reggae, que también repiten en We won’t stop. El funk más crudo se puede oír en piezas como Sex god, Right on y la excelente All fired up. Destacan también la balada Love is y el pop de I’ve been touched. No obstante, es en la quinta canción (Let’s do it again), cuando podemos escuchar, en mi opinión, la mejor lograda de toda esta producción: desde ya todo un clásico bailable.

En fin, Davenport regresa y asimismo Brand New Heavies vuelve a ofrecernos el mejor sonido que han confeccionado en estos comienzos de siglo. Get used to it es la emoción de que ese sonido, que tanto disfrutamos en el pasado, se esté conjugando en presente y de la voz de la hija pródiga del acid jazz: N’ Dea Davenport.

lunes, diciembre 11, 2006

Melocotones

El día para Natalia no termina en lo que llega a su casa luego de salir del trabajo. Más bien, el inicio del final del día –por llamarlo de alguna manera- ocurre en lo que abre la puerta de su casa a eso de las 9 y media, luego de más de una hora de cola en la Prados del Este. Marianella e Ignacio van rápido a la puerta a abrazar y besar a su mamá. Bueno, eso es lo ideal; ya que en ciertas ocasiones Ignacio, el menor, siempre llega con quejas del maltrato (coscorrones, terrorismo sicológico y demás) que le propina su hermana, la “chupetica de ajo” de Marianella.

Luego de la recepción brindada por sus hijos, Natalia mete en el microondas la cena hecha un par de horas antes por Meche, la muchacha de servicio del apartamento. Juan Andrés, su marido, le hace la misma pregunta de siempre: «¿Cómo te fue gorda? » A lo que Natalia responde con un «Chévere, mi amor, sin ninguna novedad», imitando con gracia el altisonante vocabulario policial. Natalia aborrece la rutina, y por ello siempre ejecuta maniobras –en apariencia estériles- para lograr su cometido.

Terminada la cena, se dirige al cuarto de sus hijos y ahí es donde empieza lo bueno. Que si prepararles el bulto y la ropa que se pondrán el día siguiente. Que si ordenarles el cuarto al mismo tiempo en que los regaña por el desorden. Que si acostarlos y arroparlos, y apagarles la luz, y darles la bendición con un besito en la frente.

Luego de esta “batalla campal” con sus hijos, viene el último ring con su maridito. Juan Andrés acostadísimo en el sofá viendo la tele e invitando sin éxito –como siempre- a que su esposa lo acompañe a ver el juego:
- Gorda, vente pa’ ligar al Magallanes… Anda chica mira que los caraquistas nos están dando paliza… Anda no seas así…
- No Juanchi…-lo rechaza amablemente-. Yo me voy al cuarto para ver Globovisión… Mira que Kiko está comiquísimo con ese chalequeo que le tiene aplicado a la pendeja de Carla…Además, estoy que no aguanto…
- Uy gorda, no me digas eso que me emocionas… Mira que esa era tu frase favorita cuando íbamos pa’ l (Motel) Orquídea… ¿Te acuerdas? – le pregunta con picardía-.
- ¡Ay ya Juan Andrés! –le responde con un tono más producto del agotamiento que de cualquier otra cosa que le produjese ese flashback erótico-. Quédate viendo tu juego tranquilo que yo me voy pa’l cuarto…

Aunque Natalia estuviese toda noqueada de esas intensas jornadas de trabajo-crianza de niños-crianza de marido, siempre terminaba acostándose tardísimo. La madrugada era, a la vez, inicio y final para la inagotable Natalia, que salía ahora del cuarto a la cocina en busca de un vaso de agua que le refrescara la sed de descanso. Y aunque lo usual era que después de consumido el vaso se fuera directo a la cama a acostarse, esta noche no sería la misma, pues había recordado que la semana pasada había comprado en el supermercado una lata inmensa de melocotones en almíbar: todo un sacrilegio para la dieta que recién comenzaba.

Sin embargo no lo pensó mucho y buscó el abrelatas que estaba en la segunda gaveta del lado derecho de la cocina. Lo tomó con firmeza admirando el brillo plateado de la lámina cortadora. El preámbulo de un crimen. Puso la pesada lata sobre el lavaplatos e hincó con fuerza la lámina resplandeciente del abrelatas. Lentamente le fue dando vueltas a la manilla mientras desde adentro relucía el brillo de ese mar de almíbar donde nadaban los obesos melocotones. Abierta ya completamente la tapa de la lata, tomó un tenedor de la primera gaveta del lado derecho de la cocina, y con una puntería abrumadora atravesó uno de los melocotones. Lo sacó de la lata mientras el almíbar descendía de la circunferencia amarillenta y caía en el fondo metálico del lavaplatos. Se llevó el melocotón a la boca y el propinó un mordisco salvaje: un bocado que excitó toda su boca produciéndole una eyaculación de saliva. Saboreó la fruta del pecado y sonrió. La sonrisa absoluta. La satisfacción del depredador. Un depredador frugívoro que finalmente, luego de ingestada la presa, se recostó en su lecho de sábanas blancas.

sábado, diciembre 09, 2006

Gnarls Barkley: ¿experimentación o jodedera?


Gnarls Barkley es un dúo formado por Danger Mouse y Cee-Lo. Danger Mouse es un Dj y productor musical inglés, cuya actual popularidad ha sido obtenida gracias a la polémica mezcla que hizo en el 2004, entre el clásico The White Album de The Beatles, y el disco con el que Jay –Z anunciaba su –fallido- retiro: The Black Album. El híbrido fue denominado The Grey Album y causó tal controversia –como molestias a Paul McCartney y a la crítica especializada- que lo hizo ser uno de los discos más descargados por Internet, ya que era el único medio a través del cual era posible conseguirlo. Y, por si fuera poco, también fue el productor del último y exitoso trabajo de Gorillaz (Demon Days, 2005).

Cee-Lo, por el otro lado, es un importante cantante norteamericano de neo-soul y hip-hop, cuya voz se asemeja mucho a la del legendario Al Green y a la de Andre3000 de Outkast -banda que por cierto ha colaborado mucho en sus discos.

Juntos han confeccionado St. Elsewhere (2006), que puede considerarse como un proyecto experimental debido a la gran innovación que representa el sonido que ha logrado. Gospel, funk, soul, trip-hop, y hasta visos de electrónica psicodélica junto a letras divertidas, hacen que esta producción sea una de las más geniales que haya escuchado en mucho tiempo.

Y no estoy solo al aseverar eso. Crazy, el primer sencillo de la placa, se convirtió en la primera canción en la historia del Reino Unido –lugar donde se lanzó inicialmente- en conseguir el primer lugar de las radios cuando sólo estaba disponible a través de Internet.

St. Elsewhere derrocha música innovadora que logra refrescar al mundo con pistas sencillas y letras que desconciertan agradablemente; en fin, un sonido que nace de dos mentes disímiles pero geniales que pareciera recordarnos que, aunque la experimentación sea lo más explícito del álbum, la música se inventó para divertirnos.

viernes, diciembre 08, 2006

The lost city de Andy García

En su primera película como director, Andy García le realiza un “homenaje artístico” a su tierra natal: Cuba, adaptando la novela “Tres tristes tigres” de Guillermo Cabrera Infante. The lost city describe el proceso de transición entre la caída del gobierno de Fulgencio Batista y la toma de poder de Fidel Castro.

Fico Fellove –interpretado también por García- es dueño de un importante local nocturno de La Habana y se ve obligado a tomar decisiones que cambiarán su vida dentro de la coyuntura que vive su país. La “revolución” remueve los cimientos de su núcleo familiar y del romance que tiene con Aurora –interpretada por la sensual Inés Sastre. Entre el resto del reparto resaltan Bill Murray por su enigmático y cómico personaje y Dustin Hoffman que, en sus intermitentes apariciones, logra con solidez un personaje oscuro y mafioso.

La música logra ser un personaje protagónico en la película ya que logra retratar de manera bastante detallada ese perfil artístico que tanto define al pueblo cubano. Debo destacar la cuidadosa selección de los temas que se escuchan en el film y que corre también por cuenta de Andy García. Asimismo debo elogiar la gran carga emotiva que tiene este largometraje. Esto pudiera sonar obvio debido a que viene dirigido por un hombre que públicamente ha manifestado su oposición al régimen castrista, constituyendo así una carga nostálgica que pudiera contaminarlo de subjetividad. Sin embargo, la transmisión de ese sentimiento de desarraigo y de impotencia, ante lo que sucede en el país donde uno ha nacido, llegó directamente a mi corazón como venezolano que vive actualmente una situación que atenta contra las libertades esenciales de todo ser humano. The lost city logra eso y mucho más.

Es una película muy bien hecha –vestuario, fotografía y escenografía impecables- y con una sensibilidad que Andy García ha sabido controlar con delicada sobriedad en su ópera prima.

miércoles, diciembre 06, 2006

Jimmy

Llegué con mi primo a la casa de una de sus amigas. Nos abrió la puerta la dueña de la casa, que amablemente nos recibió con un “Pasen mis hijos, encantada de conocerlos”, dándonos a la vez un beso a cada uno, mientras entrábamos en fila al apartamento. Si bien mi impresión inicial de la señora, había estado marcada por la gran simpatía con que nos había recibido, al transcurrir la noche la tipa me pareció tremenda loca. Por toda la casa había jaulas que guardaban animales exóticos dentro. Un tucán dentro de una gran jaula y un alacrán negro dentro de una pecera, fueron los que llamaron más mi atención. Aunque debo reconocer, que luego descubrí una jaula cerca de la cocina que estaba tapada por dos paños de cocina. Con gran indiscreción pero con todo respeto, le pregunté a la señora por el animal que misteriosamente allí vivía.

“¡Ay pero si el que esta ahí es mi Jimmy querido!”, dijo mirándome con sus enormes ojos verdes, que mostraba abriendo ampliamente sus párpados cada vez que hablaba con emoción. Si les soy sincero, la forma de mirarme era lo que más me desconcertaba de esta señora. Sin embargo, debía prepararme para lo peor. Retiró los paños, y por fin pude ver al animal en cuestión. Jimmy resultó ser una lechuza, con un plumaje entre marrón y gris, que miraba a su dueña con ese par de ojos enigmáticos y amenazantes. No sé por qué, pero siempre le he tenido como vaina a todos esos pájaros noctámbulos. Me cagan pues.

La “loca ‘el coño esa” hablaba de Jimmy como si estuviera hablando de un hijo. “Sabes que Jimmy tiene su carácter. Hay veces en que se despierta como uno, malhumorado. Yo creo que debe tener ese ‘síndrome bipolar’ que dicen los siquiatras. Pero todo eso se le pasa, cuando le doy su desayunito de carnita molida con una rebanada de tomate. Eso le encanta. Se la pasa durmiendo todo el día. Por eso es que le tapo la jaula. Ya por la noche es que lo puedo sacar y acariciarle sus plumitas. Eso le fascina, fíjate que se pone como un perrito y todo para que le sobe debajo de sus alitas. También le gusta que lo suelte por la casa de noche porque le gusta pasear por ahí. Pero eso sí: él no le hace daño a nadie”. Acto seguido, abrió la jaula y me impacté por las garras afiladas que tenía y que me parecían muy grandes para el pequeño cuerpo del animalejo ese. La señora al agarrarlo le decía: “¿Verdad que mi nenecito de mamá no le hace daño a nadie?”. “¡Yo te aviso!”, pensé y salí como pude del lugar.

Luego de unas cuantas horas y unas cuantas birras, sentía unas ganas incontrolables de ir al baño. Así que fui rápidamente, porque la verdad ya no aguantaba más. Por un momento, llegué a pensar que me iba a hacer encima, en la sala y en frente de todo el mundo mientras me dirigía al sanitario. Abrí la puerta de ese baño diminuto, me desabroché la correa y justo antes de bajarme la bragueta y desahogarme, sentí una extraña presencia dentro del baño. Digamos que fue un presentimiento, o lo que los rastas llaman “una mala vibra”. Entonces volteo a mi derecha y hacia arriba, y veo a Jimmy montado encima de la baranda que sostiene la cortina de la ducha. Estaba allí mirándome directamente a los ojos. En ese momento, fue cuando me declaré presa del pánico. Mi memoria fue la gran culpable, ya que por mi mente pasaron escenas que había visto en el Discovery Channel, donde lechuzas como esas tomaban con sus fuertes garras a ratoncitos, y luego con su pico afilado destrozaban a la víctima sanguinariamente. Sin embargo, el cuerpo de uno parece reconocer cuando ya estamos dentro de algún baño, porque estando en este lugar, uno le da licencia de manera inconsciente a sus esfínteres, para que se relajen y hagan su labor. De manera que me encontraba frente a frente con un dilema hamletiano. En este caso, sería ser o dejar de ser padre. Ya que si me decidía a orinar frente a aquel animal, ponía en riesgo la pérdida de aquel instrumento, que me llevaría a poder celebrar en algún momento de mi vida, el día de la paternidad. Pero debía decidirme ya. Así que sin pensarlo mucho, cerré los ojos y me encomendé a Dios. Bajé la bragueta y con la frialdad que ameritaba el caso, lo saqué y oriné. Y oriné bastante, ya llevaba encima seis Soleras, por lo que el tiempo que duró satisfacer mi necesidad, se me hizo literalmente eterno con la presencia cercana de aquel depredador. Todo este miedo y esta angustia, se hicieron tangibles en una gran cantidad de sudor que me mojó entera la camisa. Me subí con rapidez la bragueta, abrí la puerta del baño y salí fugazmente. Aparte de tener toda la camisa empapada de sudor, debí haber salido con toda la cara pálida, ya que cuando me volví a encontrar con mis amigos me dijeron: “¡Coño Vitico! Duraste un año en el baño guon. ¿Y por qué tienes la camisa sudada y esa cara pálida? ¡Ajá! Mira que esa vaina no se hace en casa ajena rata”. Todos reían al unísono, con ese tono de algarabía típico de cuando llevas por lo menos una decena de birras. Mi primo, que también reía, me ofreció otra Solera. Decidí tomarla, no sin antes haber dudado por un rato, ya que si seguía bebiendo, pronto surgiría de nuevo la necesidad que me obligó a poner en riesgo mi masculinidad.

domingo, noviembre 26, 2006

Comunicado de la butaca del cine

Lamentablemente en estos últimos días se me ha reducido considerablemente el placer de servir a la gente que, en mí, consigue el sostén para disfrutar de una buena película; o ¿porqué no?, de un momento de cariño -por cierto bastante económico- que encuentra complicidad en la poca luz -la más floja de mis colegas en el cine- que los envuelve.

Numerosas conversaciones periódicamente mantengo con uno de mis más preciados amigos, el suelo, quien posee la rara convicción de que se siente más decente que yo, por el hecho de servir de apoyo para las extremidades finales del cuerpo como lo son los pies y yo, por el otro lado, llevo a cabo mi rol de servir de soporte para la espalda y las “extremidades” -porque en ciertas personas bien pudiera representar eso- medias y traseras del cuerpo como lo son los glúteos.

Sin embargo, a diferencia de lo que muchos otros colegas refieren -dado el caso del honorabilísimo suelo- me encanta mi trabajo, el cual, dadas las condiciones actuales del país, se pudiera considerar como privilegio. Aunque debo admitir que, como todo trabajador, tengo mis días difíciles.

Señoras y señores con exceso de peso -traducido en altas proporciones de las nalgas, como también se les conoce a dichas partes del cuerpo- e individuos con problemas gástricos -traducidos en la producción de abundantes gases, muchas veces por culpa de otro de mis gremios compañeros, las cotufas- vienen a representar los pocos aspectos que le imprimen a mis jornadas de trabajo retos fuertes de soportar, pero que mi amor al arte suele diligentemente vencerlos y superarlos, sumándose a su vez para la experiencia que día a día voy formando.

“¿Y qué me dices de los noviecitos?”, me decía una viejita que gracias a la demencia senil y un toquecito de esquizofrenia una vez se dignó a hablar conmigo. Yo, llano y sincero, le respondí que a ellos los consideraba como una de mis grandes amistades ya que represento para ellos el instrumento y el ambiente de una cosa tan bonita como es el amor. Además, muchos de ellos tienen siempre la gran amabilidad de proporcionarme intervalos de descanso, ya que comúnmente utilizan sus manos para ayudar al soporte de las extremidades de su pareja. De manera que no; no representan, en lo absoluto, ningún problema a considerar sino más bien una muy oportuna ayuda.

Concluyendo el presente comunicado, les reitero que me produce mucho placer mi labor, aunque muchos piensen lo contrario. En adición a eso, me tomo el derecho de hacer también mis críticas, ¿por qué no? Sí me considero un objeto decente, más decente que mis otras colegas; como las butacas de Asambleas, Congresos, Tribunales y demás instituciones afines que, más que sostener, tienen que soportar el culo del ser humano como tal, es decir, el lado más lóbrego de la condición humana inherente a las personas que hondeando la banderas de la Política y la Justicia son capaces de ser una verdadera mierda.

jueves, noviembre 16, 2006

Embas - Realidad alusiva

Ayer fue el lanzamiento oficial del primer video del sexteto caraqueño Embas.

El video en cuestión es de una de mis canciones favoritas de su ópera prima (Suburbia). Con mucha alegría y un enorme orgullo, les posteo el primer video de una de las mejores bandas de la escena caraqueña:



¡Un abrazo lleno de felicitaciones a Ruyman y a todo su combo ecléctico!

miércoles, noviembre 15, 2006

Brazilian Girls: fetiche vocal

Uno se puede “quedar pegado” con una banda de diversas maneras. Te puede gustar desde la primera vez que lo escucha o, por el contrario, puede que no te guste al principio y que, luego de un tiempo, lo puedas digerir para finalmente quedarte enganchado. En fin, como dije, hay todo un abanico de posibilidades.

Sin embargo, cuando uno escucha a Brazilian Girls, uno no puede identificar cuándo es que ha quedado completamente cautivado con el sonido de este cuarteto residenciado en Nueva York. El hecho es que uno se rinde ante esta novedosa propuesta liderada por la voz de la italiana Sabina Sciubba. No es que le esté restando méritos a quienes la acompañan – el argentino Didi Gutman (antiguo tecladista de Spinetta) y los estadounidenses Jesse Murphy (bajo) y Aaron Johnston (batería)-, ya que éstos conforman la estructura “creadora” de la banda; lo que pasa es que lo que más resalta –y lo que logra seducirte- es la oscura y seductora voz de esta mujer: todo un instrumento musical exquisito y sexy. Todas esas notas que salen de su boca te cautivan hasta hipnotizarte. No exagero: la voz de Sabina es puro erotismo sonoro.


Aunque creo que ya he logrado una forma bastante convincente de invitarlos a escuchar esta experiencia de electro-jazz, trip-hop, reggae y chill-out; considero que en caso de que acepten esta sugerencia, deben empezar por su primer disco, Brazilian Girls (2005), que se convirtió en su mejor carta de presentación en el mercado y las discotecas de Estados Unidos y Europa.


El inmensamente anticipado segundo disco, Talk to la bomb (2006), no es tan bueno como el primero –incluso hay fuertes críticas que lo condenan-, pero todavía contienen visos de la genialidad que ha caracterizado a esta bandota –Sweatbomb es una belleza, por ejemplo. De igual forma, si escuchan este después del primero, pueden incluso asimilarlo mejor y así no rechazarlo impulsivamente.


Brazilian Girls se ha convertido en este último par de años en una buena noticia para esa entusiasta audiencia –en la que me incluyo- que siempre está abierta ante nuevas propuestas de música electrónica. Numerosas reseñas de sus conciertos han sido publicadas en Internet, elogiando su live act lleno del histrionismo sexy de Sabina Sciubba y la excelente ejecución de sus instrumentistas. Desde este rincón cruzamos los dedos para que pronto podamos disfrutar en vivo de este cuarteto, que promete seguirnos ofreciendo más de su novedoso catálogo musical.

domingo, noviembre 12, 2006

Alessandra a tu manera (o cómo las mujeres encontraron el programa de TV perfecto para vengarse de los hombres)



Ayer se me hizo difícil acostarme. No sé por qué. El hecho es que prendí la televisión para ver, si por la bondad del azar, encontraba algún programa o alguna película que me acelerara las ganas de dormir. Recorrí con el control remoto los 82 canales y nada…

Decidí hacer una segunda vuelta, y en lo que pasaba por el canal 62 (Fox Life), me encontré con la cara de Alessandra, una gordita que es sexóloga y que, con toda la dulzura del mundo y su acento puertorriqueño, habla sin tapujos de sexo. Resulta que yo ya la veía en otro canal, donde ella atendía llamadas telefónicas y correos electrónicos; y donde incluso entrevistaba a parejas que tenían problemas ejerciendo su sexualidad.

Ahora, su nuevo programa se graba en un estudio que recrea la sala de un apartamento con cuatro sofás, sobre los cuales –además de ella- se sientan y conversan otras tres mujeres. Una es rubia, tiene ojos verdes y es de Colombia; otra es flaca, tiene el pelo negro y es argentina; y la tercera es mejicana, y bastante simplona.

La dinámica del programa “Alessandra a tu manera” es sencilla y atractiva: ella introduce un tema sobre el cual las otras tres mujeres hablan desde su experiencia, para luego consultar a la experta que aporta sus opiniones para así “ayudar a la vida sexual de los televidentes”. Y lo pongo entre comillas porque, a fin de cuentas, el programa termina siendo la excusa perfecta para destruir y burlarse de la ineficiencia y “rapidez” de los hombres en la cama. El tema de la noche eran “las posiciones”.

Alessandra comienza y dice: “Las posiciones que usa una pareja en la cama son elocuentes de la creatividad y comunicación que tienen los amantes”. La colombiana dice: “A los hombres no les importa tanto las posiciones, total, ellos se contentan con cualquiera”. Alessandra acota: “Es verdad, el placer para la mujer depende del ángulo de la penetración…”, y por ahí se va. La argentina despliega toda su prepotencia comentando: “Lo que pasa es que a los hombres no les interesan las posiciones, porque no tienen mucho tiempo para la variedad, ¿viste? Con mi novio a lo máximo hago dos distintas y listo, ¿me entendés? No es que no les importe, es que sencillamente no pueden porque se les hace cortito el tiempo”. Todas ríen con malicia, como si de alguna venganza pública se tratase. Alessandra, obviamente y con la sensatez que la caracteriza, logra calmar las risas de la “venganza” y anuncia que vienen los cortes comerciales. En lo que salen las imágenes que le hacen publicidad a un champú “anti-quiebre”, no puedo pensar en otra cosa sino en lo que pasaría luego de cada programa en la vida de los novios de “las panelistas”. Hasta me reí pensando en el chalequeo que le montarían los compañeros de trabajo a estos panas, cuando se ven en la oficina el día siguiente de la transmisión. Le di rienda suelta a mi imaginación y este fue, más o menos, el diálogo que construí:

Los colegas del novio de la argentina: ¿Qué pasó rata? -a lo caraqueño pa’ que suene más chévere la cosa. Coño, tu jeva se pasó anoche diciendo esas cosas. ¿Cómo es esa vaina de que no te da chance de cambiarte de más de dos posiciones? ¡Qué bolas brother! ¿Es verdad esa vaina?

El novio de la argentina: Ustedes son unas ratas pelúas… ¡No estén regando esa vaina por ahí porque eso es puro cuento! Todas esas carajas siguen un guión, ¿me entienden? La vaina es un montaje para que la gorda esa se luzca con toda su sabiduría que tiene de penes y vaginas...

Y así seguiría la cosa.

Y así yo seguiré riéndome de todo esto que, sospecho, no será muy distinto a lo que verdaderamente pueda ocurrir.

jueves, noviembre 09, 2006

Dance Venezuela vol. 1: el bonche como símbolo patrio


José Luis Pardo, bajo su seudónimo de DJ Afro, ha logrado armar una auténtica vitrina del mejor talento de la música electrónica que se está haciendo en Venezuela. Luego del exitoso Chill Out Venezuela vol. 1-en el que, como su nombre lo indica, la selección de canciones estaba dedicada a los sonidos down-tempo-, Gozadera Records edita en este volumen 15 temas orientados esencialmente hacia el género dance.

En esta segunda recopilación que edita la disquera de Los Amigos Invisibles, no sólo aumentan las rpm, sino que la calidad musical también hace lo propio. Los mejores temas del disco son los cuatro que se escuchan al principio: un par de temas house aderezados con melodías brasileras (Calcata beach y A vida rara), un dance con un exquisito toque anglosajón (You make me happy) y el genial tema de Bacalao Men (Bicicleta intergaláctica) “retocado” por Dj Afro.

Destacan también Chinchorros de litros sin plomo por el acelerado ritmo –inusual a nuestros oídos pero muy bien logrado- de Masseratti 2lts; Jammin with myself, una creación del propio Dj Afro, que nos deleita con su guitarra infectada de wah- wah y unos teclados al mejor estilo de Parliament, Right (Cariño) de Garnica y Detroit Samba de Pablo Sánchez.

Otro par de “invisibles” colaboran con material original. Uno es el tecladista Armando Figueredo, bajo el seudónimo de Odnam, con su alucinante Comealong. Y el otro es el vocalista Julio Briceño, quien se hace llamar Chulius & the filarmónicos para presentarnos su seductor Power Freak.

Dance Venezuela vol. 1 logra conseguir así el objetivo inicial de José Luis Pardo de “producir un catálogo de música dance hecha por venezolanos”. Queda así registrada la existencia del consistente talento que hay en la música electrónica de nuestro país. Y si además este talento cuenta con el apoyo de iniciativas como ésta, que viene fomentada de la banda venezolana con mayor presencia en las discotecas fuera de nuestras fronteras, queda a la disposición de los oídos del mundo entero un material sonoro de altísima calidad.

lunes, noviembre 06, 2006

¡Felicitaciones Alberto!

Inmensamente emocionado les posteo la siguiente noticia que incluye a uno de los escritores venezolanos que más admiro. Una muestra más de la calidad de nuestras letras venezolanas...

¡Bravo Alberto!

Alberto Barrera gana Premio Herralde de Novela con La enfermedad

El escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka fue distinguido hoy con el Premio Herralde de Novela por su obra La enfermedad, mientras que la cubana Teresa Dovalpage fue finalista por Muerte de un murciano en La Habana.

El galardón, dotado con 18.000 euros (22.860 dólares), fue otorgado a Barrera por unanimidad del jurado.

El poeta, narrador y articulista del diario El Nacional Alberto Barrera, nacido en Caracas en 1960, cuenta entre sus obras con la novela También el corazón es un descuido y el libro de cuentos Edición de lujo.

Es además autor, junto a la periodista Cristina Marcano, de la biografía documentada del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, publicada bajo el título Hugo Chávez sin uniforme. Una historia personal.

El jurado del premio ha estado integrado por Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets, Enrique Vila-Matas y el editor Jorge Herralde.

Al premio se presentaron 172 originales, de los que seis llegaron hasta la final.

Noticia tomada de el-nacional.com

domingo, noviembre 05, 2006

¿Qué viene después de la lluvia?

¿Qué viene después de la lluvia?
Después de este calor oculto bajo las sábanas.
Después de esta piel que se aproxima a la mía.
Después de este suspiro entrecortado.

¿Qué viene después de esta percusión del cielo?
Después de estas ventanas cerradas.
Después de estas gotas que,
intentando aferrarse al vidrio,
caen rendidas hasta desvanecerse.

¿Qué viene después de estos pensamientos mudos?
Después de estas reflexiones melancólicas.
Después de este cuestionamiento estéril.
Después de este susto de sentirnos felices.

¿Qué viene después de la lluvia?
¿El sol?
¿Abrir ventanas y descubrir cobijas?
¿Despertarla para despedirla?

martes, octubre 31, 2006

Fito Páez: canciones del tamaño de un mundo


Con especial agradecimiento a Fabián, que me ayudó con muchas de las cosas que aquí escribo

Las canciones de Fito Páez son un mundo en sí mismas. Un mundo de emociones, personajes e historias. Un mundo cuya banda sonora es la voz de Fito junto a su piano. Todo esto nos lo hacer saber el propio cantautor de Rosario con el nombre de su nueva producción: El mundo cabe en una canción. Luego del visceral Naturaleza Sangre (2003), la colección de grabaciones en directo de Mi vida con ellas (2004) y el adornado Moda y pueblo (2005), Fito nos ofrece una docena de temas nuevos acompañado de su habitual combo -Guillermo Vadalá, Gonzalo Aloras y Claudia Puyó (entre otros), a quienes se les une Pete Thomas, baterista de Elvis Costello- en su regreso a Sony/BMG como casa disquera.

Este disco comienza con la canción que le da el título, un tema cuyo intro épico nos prepara para la enumeración de vivencias (“el primer beso, el primer dolor”), y héroes musicales (Jobim, Pichuco, Mercedes Sosa), justificándonos, a final de cuentas y con dulces melodías, por qué el mundo cabe en una canción. Luego viene Rollinga o Miranda girl, con un frenético solo de guitarra al principio y una de las líneas más pegajosas de todo el disco: “¡quiero hacerte feliz… como Victoria Abril!”.

El tercer tema es, en mi opinión, el mejor logrado del disco, el más sentido; el que más me gustó. Te aliviará tiene un coro con una melodía muy parecida a la de Rasguña las piedras (Sui Generis) y un puente similar al de Tumbas de la gloria. Es una canción con un mensaje hermoso: la música como fuente de esperanza. Le sigue Sargent Maravilla, a ratos lúdico y a ratos hipnótico, dedicado a “ese mono loco del Perú” que acompañó con su personalidad fiestera a Fito y sus músicos durante el proceso de grabación.

El quinto track es Entrance, en el que Fito canta únicamente con su piano pero que, objetivamente, no convence. Seguidamente viene Fue por amor (con música de Coki Debernardi, otro de los músicos que participa en el disco), un rock de esos que al principio no soportas, pero que luego se te hacen inexplicablemente agradables. Eso que llevas ahí es una canción con la estructura clásica de cualquier tema pop con letras esperanzadoras –o como diría una amiga: “letras a lo Paulo Coelho”- y que concluye muy a lo Elton John –en palabras del propio autor.

Intermezzo es una especie de interludio instrumental que dura minuto y medio lleno de preciosos acordes y arpegios de guitarra y piano. La hora del destino cuenta un divertido “crimen pasional” que ocurre entre una pareja de ladrones, con un ritmo acelerado que recuerdan a los temas rápidos de Naturaleza Sangre (Salir al sol, Urgente amar, Absolut vacío).

Enloquecer es otro de los temas del disco que más disfruté y que cuenta con esa cadencia melódica característica que Fito suele incluir en sus versos. Le sigue La casa en las estrellas, que comienza con una guitarra funk hasta evolucionar en un mediocre rock `n roll. El mundo cabe… termina con un precioso homenaje de Fito a su ciudad natal, Caminando por Rosario, con un ritmo que tímidamente se le acerca al bossa, tocado sólo por piano y guitarra.

El mundo cabe en una canción es un disco elocuente de la maestría que Fito ha desarrollado a lo largo de su carrera, en lo que a componer canciones se refiere. Sin embargo, no suena a un clásico. No suena a lo mejor de nuestro Fito. Es bueno y no se podría decir menos, pero lamentablemente tampoco se podría decir más. Es un álbum que cuando lo escuchas te deja con ese saborcito de que pudo haber sido mejor. Te deja ese saborcito porque sencillamente te quedas esperando más. ¿Pecamos de ambiciosos? No, lo que pasa, es que uno siempre le pide más a quien te puede dar más.

lunes, octubre 30, 2006

Mi ciudad desde el balcón

Contemplo a mi ciudad desde el balcón,
pero la veo tan sola, tan indefensa,
tan distinta.

Un tipo pasea a su perro por la acera,
un indigente baila gritando frases incomprensibles,
una patrulla pasa con su sirena silente.

Y aunque esté vestida de noche:
con su camisa y pantalón negro,
rímel en sus ojos y franela de Iron Maiden,
no me logra inquietar con ese look de rock gótico.

No me asustas

Ahorita eres una niña,
ingenua, curiosa, indefensa.

Ahora te quiero

Mientras tanto, estaré aguardando,
desde el balcón,
por ese momento imperceptible
en que te vuelves mujer de nuevo,
en que te vuelves esa mujer
avasallante, indomable, escandalosa,
insoportable, agobiante, seductora.

domingo, octubre 29, 2006

La venganza del olvido

Las esquinas están enfurecidas. Amenazan con tragarse la cuadra entera. Los edificios y la gente se arrodillan en busca de piedad. Pero es demasiado tarde. Y demasiado el hambre de la ciudad. Los especialistas suelen llamar “sismos” o “terremotos” a este tipo de fenómenos. Otros simplemente presienten que se está comenzando a dar la venganza del olvido.

lunes, octubre 23, 2006

Instrucciones

Agite bien antes de servir
Hale/Empuje
No le digas que la quieres

Muéstreme sus papeles
Cancele su ticket en Caja
Llégale de sorpresa un día a su casa

Espere en línea
Dígame su localizador
No la llames todavía

Coloque su teléfono y número de cédula
Abra bien la boca y diga ahhhhh
Dile que la quieres

Michel Camilo & Tomatito: una joya a cuatro manos


Camilo y Tomatito se reunieron por primera vez en el año 2000 para grabar Spain, un álbum aplaudido por la crítica y por el público que acudió a su gira mundial de conciertos y que, por si fuera poco, también le valió un premio Grammy.

Spain Again(2006) es la continuación de ese primer encuentro entre dos gigantes de la escena musical de inicios de este siglo. Michel Camilo es un virtuoso pianista que ha incursionado en la música clásica, la composición de música para cine y en el latin jazz. Mientras que Tomatito es un célebre guitarrista oriundo de Almería (España), cuyo currículo ostenta haber estado al lado del mítico cantante de flamenco Camarón de la Isla.

El día que me quieras es el primer track de esta producción pero que no es elocuente a la hora de presentarnos el resto de los temas que se escucharán a continuación. Sin embargo al escuchar Libertango, sí podemos tener una muy buena idea de lo que podemos disfrutar a lo largo del disco: un acople perfecto entre los dos ejecutantes y un intercambio de roles casi imperceptible: mientras uno asume la parte rítmica, el solista luce con maestría todo su virtuosismo con una sensibilidad que cautiva al oyente.

Libertango es la primera pieza del conjunto de canciones que conforman un tributo al famoso compositor argentino Astor Piazzolla. En este tributo están incluidas también la preciosa Adiós Nonino -canción que dedica Piazzolla a su padre- y Fuga y Misterio. Obviamente –por no decir que es de carácter obligante dada la condición jazzista de Camilo-, el jazz también es tocado por estos dos grandes músicos en la dupla de temas Stella by Starlight y Twilight Glow.

De las composiciones originales de los intérpretes, destaca el intenso From Within, ya que esta versión –piano y guitarra- cuenta con arreglos bastante bien logrados que le denotan una particularidad bastante agradable, si la comparamos con la versión que también tocó Camilo junto a su Trío en el film de Fernando Trueba, Calle54. En esta pieza se evidencia la versatilidad de los músicos, y si no me creen escuchen con atención la parte más “latina” de la pieza, en la que Tomatito logra genialmente convertir a su guitarra en una especie de percusión.

Este gran disco no puede cerrarse de mejor manera que con Amor de conuco, compuesto por Juan Luis Guerra, quien también funge como invitado especial al colaborar con su voz en esta versión mágica cerrando así, literalmente, con broche de oro esta producción que deslumbra a quien la escucha debido a la calidad y sensibilidad de este par de músicos, que han logrado confeccionar una auténtica joya sonora para el deleite de nuestros oídos y nuestros corazones.

domingo, octubre 22, 2006

Qué chévere...

Sonrío. Sonrío porque vienes caminando hacia mí. Qué chévere se siente saber que por unos instantes yo soy tu único destino. Ya pronto podré tocarte y sentirte. Besarte y olerte. Y en ese momento soy feliz. Y sigo sonriendo. Sonrío ahora porque me abrazas y te despides. Qué chévere se siente saber que por unos instantes yo soy tu único recuerdo. El recuerdo que se desvanece en lo que termines de cruzar la calle. Aunque la verdad no me importa.

sábado, octubre 21, 2006

Esa llamada

Pareciera que todo dependiese de esa llamada. El teléfono, entonces, adquiere una relevancia nunca antes comprobada. Por lo menos hasta ahora, que es cuando pienso en todas esas cosas. En todo eso que llevó a esto.
Mis comentarios sobre literatura rusa y sobre cómo me parecía la más erótica de todas. La vez que te hablé de cómo se construyó la ciudad de Tel Aviv en medio de un desierto. Incluso aquella salida al Tolón en la que tuve que soportar a los carajitos esos endemoniados de tus primos. Y mis discusiones religiosas con tu madre, en la que defendía mi posición de que no es que no fuese católico, sino que me veía como un tipo muy espiritual, que simplemente no iba a misa los domingos.
Porque vamos a estar claros, inconscientemente saqué lo mejor de mí para estar contigo. Insisto, nunca dejé de ser sincero. Anhelé esto porque te quería, y porque te quiero. Y porque maldigo hoy esa echadera de vaina que teníamos y que no era tan de vaina, sino muy en serio, en la que decíamos que si algún día llegásemos a estar juntos, tú eras la que tenía la potestad de continuar la relación basándote en si habíamos tenido el momentazo del siglo o, por el contrario, el peor polvo de la vida. Es que recuerdo con obsesiva perfección cada una de las palabras (y su entonación) de cómo habías terminado esa conversación en forma de sentencia: “Yo te llamaría, en todo caso”.
Y el teléfono que sigue mudo. ¡Suena coño! Aunque sea para ilusionarme y salir corriendo y ver que mi mamá era la que estaba llamando. ¿Lo habré hecho bien? Porque hay que ver que me la paso aconsejando a mis amigotes en ese campo. A lo mejor ni se ha levantado. Es que a ella le encanta dormir los domingos. Entonces, ¿por qué carajo habremos hecho eso la noche de un sábado? Muestra inequívoca de la brutalidad de nosotros los hombres. O peor aún, de la brutalidad de un hombre que bajo las circunstancias que ya he explicado, ha logrado voltear en 180 grados la dinámica sexual entre un hombre y una mujer. Resulta que soy yo quien me parezco ahora a Carrie, la de Sex and the city, sentado en una cama con esta angustia que me carcome de este teléfono que no termina de sonar. ¿O será que ya sonó y no lo he escuchado? Porque ahora no recuerdo bien si lo puse volteado sobre el escritorio, porque si es así está tapada la cornetica esa que emite el timbre. Yo como que mejor voy y lo reviso, con la urgencia del caso, claro.

viernes, octubre 20, 2006

La vida secreta de las palabras de Isabel Coixet


Las palabras como vínculos de la esperanza.
La directora española Isabel Coixet relata con inmensa sensibilidad el encuentro entre Hanna y Josef. La convergencia de sus pasados. De la culpa de él y de la vergüenza de ella.

Josef sufre severas quemaduras durante un accidente en una plataforma petrolera y Hanna será la enfermera que lo atienda durante su convalecencia. Hanna es sorda y por lo tanto necesita de un aparato para oír. Mientras que Josef no podrá ver durante dos semanas debido a las quemaduras que ha sufrido en sus córneas. Sólo las palabras servirán como puente entre estos dos mundos que, inevitablemente, se atraerán.

Sarah Polley logra una impresionante interpretación de Hanna e igualmente, como era de esperarse, Tim Robbins hace lo propio con su personaje. Isabel Coixet nos ofrece una historia de amor dramática. En La vida secreta de las palabras, Hanna y Josef descubrirán que, compartiendo su dolor, lograrán aliviarlo.

Las palabras y el amor, y su incuestionable poder.

¡Esta película es una verdadera belleza!

jueves, octubre 19, 2006

Alicia, mi amiga imaginaria

La soledad es una mierda. Y, entre una de sus tantas consecuencias, la locura sin duda es la que más resalta. De manera que, cuando estoy –y me siento- insoportablemente solo, me vuelvo loco. Los sicólogos dicen que el ser humano suele crear “mecanismos de defensa” para enfrentar situaciones adversas. Alicia es mi “mecanismo de defensa”. Alicia es mi amiga imaginaria.

Cuando caigo irremediablemente en las redes de la locura, suele aparecer Alicia para hacerme compañía. Me acompaña cuando almuerzo solo, cuando no hay nada bueno en la tele, o cuando me aburro de leer o escuchar música –los otros dos grandes antídotos contra la soledad. Alicia es catira, medio gordita –como a mí me gustan-, tiene el pelo liso y tiene deliciosas pecas salpicadas por su pecho, cuello y la parte alta de su espalda. Todo eso lo sé por esa extraña manía que tiene Alicia. Ella, cuando se me aparece, siempre está desnuda. Qué loco, ¿no? Bueno, la verdad es que lo disfruto mucho. No hay placer más grande en este mundo para mí, que verle sus senos caídos y naturales cuando me acompaña. Es algo que siempre me reclama cuando habla conmigo: “¿Pero y entonces Victor? ¡Mírame a la cara cuando te hablo! Mira que si sigues así, voy a tener que vestirme, aunque tú bien sabes lo mucho que detesto hacerlo.” Es entonces cuando ante tal amenaza, levanto mi mirada hacia su rostro y trato de concentrarme, a la vez, en lograr un atisbo de sus talentos naturales.

Alicia, para mí, es casi perfecta. Le gusta leer a Vargas Llosa –aunque no suele devolverme los libros cuando se los presto-, goza con las neurosis de George en Seinfeld y le encanta escuchar a Los Amigos Invisibles -¿es que acaso ella no es uno de ellos? Y digo que es casi perfecta, porque a ella ahora le ha dado por aparecerse en momentos en los que realmente no la necesito. De repente estoy montado en el Metro y, en el medio del bululú que forman todos esos cuerpos apretujados, veo su piel blanca exhibiéndose ante todos como si nada. La otra vez casi choco, porque iba manejando y cuando miro hacia el retrovisor, la veo en el asiento de atrás sonriéndome con su cara de “yo no fui”. Ni hablar de la vez que la vi en clases. Se sentó diagonal a mi pupitre, y durante toda la clase no pude hacer otra cosa sino mirarle su cuerpo desnudo que es toda una delicia. Así que si me ven que estoy un poco distraído o no le paro a lo que me dicen, no se preocupen. Es sólo que Alicia de nuevo se me ha aparecido inoportunamente, y entonces me quedo hipnotizado mirando esos senos tan perfectos, caídos y naturales, rodeados de exquisitas pecas sobre su pálida piel: los senos de Alicia, mi amiga imaginaria.

miércoles, octubre 18, 2006

Gotan Project: lunático soberbio


En el año 2001, un Dj francés, un músico suizo y un bandoneonista y guitarrista argentino, se reunieron en París para grabar un disco que se convirtió instantáneamente en un clásico de la música contemporánea: La Revancha del Tango. Una exitosa gira europea y más de un millón de copias vendidas alrededor del mundo, consagraron a este trío de músicos como los artífices del género denominado “tango electrónico”. Desde ese momento, una gran cantidad de Dj’s y de colectivos electrónicos -como Bajofondo liderado por Santaolalla junto a Campodónico y Supervielle- se han dejado seducir por esta fusión del tango con los sonidos electrónicos de comienzos del siglo XXI.

Lunático(2006) es la segunda producción que contiene material original de este grupo, ya que las otras dos que se han editado es un concierto grabado en directo (La Revancha del Tango Live), y una colección de remixes hechos por otros artistas (Inspiración-Expiración). Es por ello que luego de cinco años, las expectativas no podían sino rayar en la desesperación por escuchar el material nuevo que este trío nos pudiera ofrecer. Y cuando uno escucha Lunático –nombre del célebre caballo que tenía Gardel-, esas expectativas son superadas sin duda alguna para el deleite de nuestros oídos.

Puedo asegurar con absoluta convicción, que este es el mejor disco de los Gotan. Es mucho más orgánico que el primero –se prefiere la grabación de instrumentos sobre la inclusión de samplers- y, sobre todo, más consistente. Este disco es excelente de principio a fin. Desde que comienza con Amor Porteño, pasa por Diferente: el tema mejor logrado en todo el catálogo del trío a través de un sublime diálogo entre piano y bandoneón que al final estalla con arreglos excelsos de cuerdas, inmediatamente después viene el sentido jazz en la voz de Cristina Villalonga –la nueva cantante del grupo- en Celos, el genial rap hispano-argentino en Mi Confesión, la instrumental Criminal y la desenfadada Arrabal.

Gotan Project consolida con Lunático su altísima calidad como ensamble que ha sabido conjugar, con maestría, la prepotencia seductora del tango con la sofisticada música electrónica. Música soberbia, che.