martes, noviembre 04, 2008

Tertulia cinéfila



Mis domingos favoritos son los que incluyen una visita a la Plaza de los Museos, en Bellas Artes. Si voy al Teresa Carreño a comprar una entrada para un concierto, pues aprovecho de pasearme por los buhoneros bohemios rodean a la Plaza. Paso primero por los que venden DVD’s; reviso la sección del cine argentino, luego la del español y, por último, la del francés. Después paso por los puestos de música a hablar con Juan, quien tiene siempre a disposición una buena recomendación musical.
Nuca falta alguien que te recomiende un DVD mientras estás buscando uno. Suelo ser receptivo a las recomendaciones, pero primero debo revisar la sinopsis en la contraportada para verificar primero si me llama la atención. (Pero tampoco crean que siempre hago esto, muchas veces me dejo llevar por quién actúa o, peor aún, por la carátula. Si aparecen en la portada los nombres de Audrey Tautou, Ricardo Darín, Norma Leandro o Federico Luppi, me compro ese DVD sin chistar.) Pero este domingo pasado fue particularmente especial, en lo que a recomendaciones se refiere.
Mientras leía la portada de un DVD de una película dirigida por Marcelo Piñeyro y protagonizada por el legendario actor argentino Héctor Alterio, un tipo que estaba al lado -franela estampada con un espectáculo del Cirque du Soleil, boina negra, bolso cruzado- me dijo que no me recomendaba la película. Me volteé y le pregunté por qué, con suspicacia, para ver si lograba convencerme, puesto que estaba casi decidido a comprarme la película.
- No es el Piñeyro de Caballos Salvajes o de Plata Quemada, realmente no sé qué le pasó en esa película -su argumento sonó convincente, precisamente porque ya había visto esas dos que mencionó y me habían gustado bastante-. Si quieres llevarte una buena película del cine argentino llévate El aura, de Bielinsky.
- Sí, ésa ya la vi. Muy buena. Bueno, como todo lo que hace Ricardo Darín, ¿no? Aunque las últimas dos que ha hecho no me han gustado mucho, si te soy sincero.
- ¿Y cuáles son esas?
- La señal, que fue una que dirigió y XXY, una historia de un hermafrodita…
- Sí, esa la vi. Muy mala y bastante retorcida la cosa.
- Sí, es fuerte, pero bueno… Espero que se reivindique con El baile de la Victoria, que está filmando ahorita, está dirigida por Fernando Trueba, basada en una novela de Skármeta, el mismo que escribió Il Postino.
- Oye, eso suena muy bien.
- Sí, vamos a ver qué tal.
Seguí revisando los DVD’s y el pana que vendía los DVD’s –camisa negra con el logo de los Rolling Stones, jean agujereado, lentes con la pata derecha remendada- se incluyó en la discusión.
- Si quieres ver una vaina buena, llévate esa que tienes ahí: En la cama, es una película chilena, arrechísima, ganó un coñazo de premios. ¿Y sabes qué es lo mejor de todo? Que toda la película es en un cuarto de motel. Son sólo dos actores metidos en el cuarto de un matadero ¿qué tal? ¡Es arrechísima la vaina! Resulta que uno carajos tiran en un motel y tal, pero luego es que empiezan a conocerse y a echarse los cuentos de sus vidas y tal. Pero bueno… ya no te cuento más nada. Llévatela y después me dices.
- Chévere, me la voy a llevar entonces –le dije, sin pensarlo dos veces.
Una señora –blazer marrón, pantalón negro, de lino, ataviada como si acabara de salir de misa- decidió participar en la informal tertulia que teníamos de cine.
- Ese es el gran problema del cine latinoamericano. Todo es sexo, malandraje y violencia. Todas las películas son de prostitutas o de narcotraficantes. ¡Es una porquería de cine!
Esa última frase hizo que cada uno de nosotros se dedicara a contradecirle a la señora lo que acababa de decir. El que estaba a mi lado le recomendó que viera Estación Central de Walter Salles. Yo le dije que viera El hijo de la novia, de Juan José Campanella y el que vendía los DVD’s le recomendó Machuca, de Andrés Wood.
La señora, abrumada por la inmediata y entusiasta respuesta de nosotros, alcanzó a decir:
- Ok, ok. Yo me voy a llevar todas esas películas que ustedes dicen. Pero óiganme bien, si no me gustan voy a venir a que me devuelvas la plata –dijo señalando en tono de amenaza al vendedor.
- No hay manera de que no le gusten esas películas señora, confíe en nosotros, ¡confíe en el mejor cine del mundo!
Por dentro pensé que el pana tenía toda la razón. Seguí buscando DVD’s y me llevé La corporación (Le Couperet), una película francesa que me habían recomendado hace tiempo.
- Esa película es un vacilón, mi pana, me dijo el vendedor cuando le estaba pagando los 2 DVD’s . ¿Te vas a llevar En la cama también? Coño mi pana no te vas a arrepentir, ¡ese es un peliculón! Me dices qué tal te pareció, bróder.
- Claro que sí chamo. Por cierto, dile al pana tuyo ese que te trae las películas de Argentina, que te traiga Las mantenidas sin sueños. De lo mejor que he visto recientemente…
- Sí va, bróder. Intercambiando información, mi pana, así es, pasándonos los datos…
- Así es.
Y me fui, preguntándome cuál de las dos películas iba a ver primero.
(Mentira: sabía que iba a ver la primero la chilena.)

3 comentarios:

Carito dijo...

Esas charlas imprevistas con contenido interesante son muy chéveres! a diferencia de la gente que se acerca a comentar del clima porque no soporta el silencio!
Espero que nos cuentes luego qué tal resultaron las películas!

Isa dijo...

Desde que me mudé a Ccas y terminé de aprenderme chacaíto y sabana grande de memoria, y luego cerraron la ciudad de los CD's, le he jalado a mis panas de aquí para que me lleven a los buhoneros de bellas artes y el centro en general. Eso, porque según todos, ya el hecho de que pasara mis domingos en la mañana sola entre los buhoneros de sabana grande era arriesgar mi vida... Ese es uno de los problemas de la simón, la gente no sabe que pa tener los pies en la tierra hay que tenerlos en la tierra de todos y no sólo en la propia. Igual, en mi opinión ya aquí no hay safe grounds... Al punto: Creo que con este post ya me convenciste de mandarlos todos al c* y meterme por fin a explorar esos lares:) so exciting! Yo no sé cómo es que tanta gente ignora que lo mejor de Caracas está en el centro... enfin, capaz cuando encuentre el puesto de pelis siga alguna de sus recomendaciones...
Saludos!

El hombre del sombrero gris dijo...

isa, animate... yo también estudié en la Simón y eso no impidió que bellas artes sea uno de mis sitios favoritos de la ciudad, ciertamente no será el mas seguro pero el encantó, a diferencia de la seguridad, no se lo pueden quitar...